Hace poco más de dos semanas, Gabi Fernández fue presentado como nuevo entrenador del Real Zaragoza. El madrileño se hacía cargo del equipo aragonés en una situación límite y su presentación fue muy elocuente de la realidad a la que se va a enfrentar el exfutbolista. El que fuera jugador maño durante cuatro temporadas sabe muy bien a dónde llega. Sabe cuál es el entorno, el club, sus limitaciones y sus problemas.
En la mencionada presentación, el ex entrenador del filial del Getafe CF resumió la realidad del Real Zaragoza y lo hizo más allá de los resultados. Asegurando que cuerpo técnico, Club, afición y jugadores son las cuatro patas que hay en una entidad, afirmó con rotundidad, seguridad y cierta arrogancia que el Real Zaragoza lleva «cojeando 12 o 13 años». Señalando a la etapa de la entidad blanquilla en LaLiga Hypermotion, el actual preparador fue rotundo en señalar los muchos errores que se han cometido y que han derivado en la realidad que está viviendo la entidad.
«El Real Valladolid está firmando la temporada más ridícula de su historia y el problema no es de los actuales protagonistas»
El Real Zaragoza esta cerca de la zona de descenso a Primera RFEF. La angustia de una salida del llamado «fútbol profesional» es real y no se va a frenar hasta el final de la temporada. El análisis se centra sobre los jugadores actuales, pero en el Estadio de La Romareda existen problemas mayores que los actuales y herencias mucho más elevadas que las inmediatas. El Real Zaragoza arrastra problemas grandes desde hace temporadas. EL Club comienza cada campaña con lastres, aquéllos que se tapan, pero que no se quieren analizar ni eliminar.
Actualmente, el mayor de los problemas fue apostar por un entrenador como Miguel Ángel Ramírez. Él y el director deportivo son los últimos señalados de un Club del que hace pocos meses dimite uno de los entrenadores más importantes de su historia, sino el que más. El Real Zaragoza devora profesionales y bajo este contexto se mueve, casi a la perfección, el Real Valladolid. El Pucela está firmando la temporada más ridícula de su historia y el problema no es de los actuales protagonistas.
El (no) gol de Gonzalo Plata
El Real Valladolid lleva cojeando varios años. El Club está pagando ahora la inmediatez de los análisis y de los objetivos. Las miradas pucelanas no han tenido perspectiva. Se han centrado sólo en los resultados más inmediatos. Desde que Ronaldo comenzó a gestionar el Club a su gusto, el Pucela ha caído en picado. Sus movimientos se han podido solventar por los ascensos conseguidos, pero las penurias no han desaparecido. El Club está parcheado en gestión deportiva y el Club dejó de demandar para solicitar a gritos un reinicio.
«Desde que Ronaldo Nazarío comenzó a gestionar el Club a su gusto, en 2021, el Real Valladolid ha caído en picado»
Un descenso siempre es un lastre, pero el que va a firmar el club de Ronaldo Nazário no es uno más. En esta ocasión no se trata de un resultado deportivo sino, más bien, una sucesión de acontecimientos y una consecución de gestiones y decisiones. «No todo lo que haces bien suma para ganar. En cambio, todo lo que haces mal, sí resta para ganar». Ésta es una frase muy futbolística que tiene un peso importante en el Real Valladolid, salvo por hablar de aciertos. El club blanquivioleta lleva un lustro mal gestionado.
El Real Valladolid no ha mirado cómo conseguir los objetivos sino, simplemente, los objetivos. El fin siempre ha justificado los medios, la implicación, el proceso… ¡Cuánto hubiera cambiado todo si Gonzalo Plata hubiera conseguido marcar en el disparo aquel que tuvo en el descenso de 2023 contra el Getafe CF! Si aquel golpeo cruzado del ecuatoriano hubiera entrado todo hubiera sido diferente para Ronaldo, pero no para la sostenibilidad de la entidad, aquélla que lleva cojeando tanto tiempo. «De aquellos barros, estos lodos», que dice el refranero español y que sentencia a Ronaldo, a su Club y a su planificación.
