Raúl Carnero cumple con la última demanda de Pacheta

Analizado las bajas del Real Valladolid antes de enfrentarse al Club Deportivo Tenerife la que más preocupaba era la de Nacho Martínez. No por él y sí por el sustituto. Si bien la baja de Shon Weissman tenía claro el reemplazo, la sustitución de Roque Mesa era obvia. Cristo González por el ‘9’ y Monchu Rodríguez por el ’17’. Esos cambios eran seguros y directos. En cambio, el del ’22’ ofrecía dudas. ¿Apostaría José Rojo, Pacheta, por Josema Sánchez o por Raúl García Carnero? Siendo un encuentro relevante e importante, la lesión del ‘3’ parecía protagonista y todo hacía indicar que el ex del Elche CF disfrutaría de su primera titularidad.

Personalmente, creí que el Real Valladolid apostaría por un jugador con cierto rodaje mayor, pero Pacheta dio naturalidad a la situación y confió en Raúl García Carnero, una de los nombres más positivos del encuentro en Tenerife. En un duelo en el que el Pucela superó a un rival directo, ganó el golaverage, disputó un encuentro maduro y seguro, la mejor noticia la ofrece un futbolista secundario que tendrá pocos minutos de aquí al final de temporada. Su partido, su rendimiento, su protagonismo, su personalidad y su carisma durante el encuentro hacen que los 90 minutos disputados sean una inmejorable noticia para el equipo.

Como ha dicho Pacheta en muchas ocasiones, ver  el partido del ‘3’ es confirmar que el Pucela ficha a otro jugador «para la causa». Sin Lucas Olaza, el miedo a dejar inestable el puesto del lateral izquierdo era real. Solamente con Nacho y con la incógnita que ofrecía Josema Sánchez como lateral generaba unas dudas que Carnero solventó con sólo un encuentro. Lo hizo por su gran partido pero, sobre todo, lo consiguió gracias a la naturalidad de Pacheta en la propuesta. El burgalés confió en el gallego después de que éste no sumara un partido liguero desde diciembre de 2020. El tiempo transcurrido era elevado pero la gestión del cuerpo técnico potenció la recuperación de un jugador que ofreció muchos registros en el partido.

Una variante necesaria
Sufriendo, como todo el equipo, en los primeros 20 minutos del duelo en el Heliodoro Rodríguez López, el avance del juego sentó bien al jugador. Poco a poco fue creciendo y se fue sintiendo mejor. Llegando a tener protagonismo en acciones a balón parado, Carnero firmó una notable noticia en Tenerife. Pacheta necesitaba determinar quién va a ser el sustituto de Nacho Martínez en la temporada y no hubo un mejor entorno que el que generó el Club Deportivo Tenerife. La exigencia a la que fue sometido el jugador en la primera parte define, también, su momento y sus posibilidades. 

Con ello y por la naturalidad con la que Pacheta apostó por él, el partido del jugador deja una doble noticia en el entorno pucelano y ambas son positivas. A la gestión del burgalés, que potencia el rendimiento del equipo, se suma el regreso confirmado de un jugador que necesita el Real Valladolid al dudar de cuál era la variante que cubría las espaldas de Nacho Martínez.

Dalbert Henrique, Raúl Carnero y un perfil por definir

Un año después, el Real Valladolid sigue teniendo el mismo problema. No es que no lo haya curado o arreglado sino que se ha vuelto a producir. Hace 12 meses, Sergio González tenía una necesidad importante de reforzar el equipo con un lateral izquierdo. La apuesta fallida por Fede Barba y la lesión mal curada de Nacho Martínez obligaban a firmar un jugador que llegase al Estadio José Zorrilla directo para rendir. El jugador elegido fue Raúl García Carnero y tres días después de ser presentado, debutaba. De su estreno como blanquivioleta ha pasado ya un año y, ahora, el ‘3’ está centrado en su recuperación.

Un problema de rodilla del gallego ha limitado las posibilidades de un Real Valladolid que mira al mercado para cubrir la baja de Carnero y elevar la competitividad con un Nacho Martínez que no está en su mejor momento. El ’22’ carece de regularidad en las últimas semanas y Sergio ha pedido un jugador «más defensivo que ofensivo» para potenciar el costado zurdo de la defensa blanquivioleta. El entrenador del Real Valladolid pide un perfil concreto para su equipo, algo que parece diferir del nombre que más se vincula al Club pero, a la vez, un estilo que concuerda con el uso que Sergio ha hecho de Carnero.

Actualmente, y señalado por diferentes medios, el Pucela parece estar centrado en Dalbert Henrique, jugador del Inter de Milán que está cedido en el Stade Rennes FC. Este brasileño de 27 años, con experiencia en Italia y Francia, donde suma 55 y 38 encuentros ligueros, respectivamente, es un jugador con cualidades muy concretas. Personalmente, lo veo como un activo que define a la perfección los rasgos de carrilero. Es ofensivo, llegador y necesita cierta libertad defensiva para desplegar sus cualidades. Físicamente tiene un buen arranque y posee un buen golpeo de balón. Sin ser dominador de su zona, Dalbert es irregular en las temporadas y en los partidos. Sufre ciertas desconexiones en el juego que le privan de ser regular y que le han limitado para un crecimiento mayor.

Siendo ese tipo de jugador que se mueve muy bien en olas positivas y de buen juego grupal e individual, el brasileño tiene carencias para destacar y asumir el peso en momentos en los que la situación es exigente. Necesitando de espacio para destacar, el jugador por el que se ha interesado el Real Valladolid vive marcado por esos «dientes de sierra» que mencionaba Sergio González sobre la situación del equipo. Además, da la impresión de sufrir mucho en juego posicional. Necesitando libertad y metros por delante del balón, su perfil no es ese «más defensivo que ofensivo» que pedía Sergio pero sí puede ser ese en el que ha utilizado el entrenador catalán a Raúl Carnero.

Entre el perfil y el uso
El uso que Sergio González ha hecho del lateral gallego es muy similar al que se puede obtener de Dalbert. Sabiendo que todo lateral que llegue al Real Valladolid en este mercado estará por detrás de Nacho Martínez, el perfil  parece que debe ser diferente al del madrileño, sí, pero su uso, también. Por ello resulta incongruente reemplazar a Carnero con un jugador defensivo cuando ha sido el ‘3’ quien ha participado como extremo en ésta y en la temporada pasada.

Sin un jugador zurdo de vocación ofensiva y amplitud lateral, ese perfil que Sergio González demandó en el tramo final del mercado, Carnero ha cubierto esa demarcación en contextos y momentos muy concretos, algo que, a su vez, podría hacer Dalbert Henrique. El brasileño es un jugador que no cumple los requisitos que el catalán ha pedido tras la lesión de uno de sus laterales pero que sí que define el uso que el cuerpo técnico ha hecho del jugador lesionado en cuestión en el último año y en los 1.601 minutos que ha disputado como blanquivioleta.

Raúl Carnero: Sergio tiene muy claras sus prioridades

Raúl García Carnero es un buen lateral izquierdo. Es un activo que ha rendido mucho y bien en el fútbol profesional. 180 partidos entre LaLiga Santander y LaLiga SmartBank definen a un jugador de 31 años que llegó el pasado mes de enero al Estadio José Zorrilla en un contexto muy claro: eliminar el problema del Real Valladolid en el carril zurdo. La lesión de Nacho Martínez, el mal resultado de la experiencia de Fede Barba y la evolución que necesitaba Roberto Corral generaron un problema grave en los meses de diciembre y enero.

Ante todas esas situaciones, el Real Valladolid apostó por Raúl García Carnero, en un movimiento similar al que el Club realizó en enero de 2016 con el fichaje de Nikos Karabelas. Con las dudas que ofrecía Mario Hermoso, el futbolista griego llegó al Pucela para ser un ‘parche’, en el buen sentido de la palabra. Llegaría, cumpliría sus objetivos y se marcharía para dejar libertad en la planificación de la temporada 2016/2017, como así fue. Ese perfil era el que, en su momento, cumplía Raúl García Carnero, que definía todas y cada una de las exigencias y peticiones de su fichaje.

Con rendimiento inmediato y superando lo ofrecido, Nikos Kabarelas y Raúl Carnero cumplieron en sus primeros seis meses en Zorrilla. Ahora, Miguel Ángel Gómez cambia la decisión de Braulio Vázquez y aprovecha la inercia dejada para firmar un contrato de tres temporadas al lateral gallego. En esa vinculación está, bajo mi opinión, la confirmación de los roles y papeles que hay en el equipo de Sergio González.

Siempre he considerado que este Real Valladolid se rige por escalafones y la contratación del lateral me lo confirma. Entiendo este fichaje y la ampliación de su vinculación con el Real Valladolid desde la prioridad que tiene Sergio de que Nacho Martínez sea su lateral izquierdo titular. Desde ese punto, comprendería pero no compartía, ampliar hasta 2023 la unión de Carnero, el parche que llegó en enero por un problema real del Real Valladolid, deficiencia que solventó pero tras la que terminó siendo suplente de Nacho Martínez.

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¿Se le puede pedir más a una incorporación invernal?

Raúl García Carnero llegó al Real Valladolid con una función concreta. Tras la experiencia fallida de Fede barba y con la lesión de Nacho Martínez, Sergio González se fijó en el lateral gallego, al que conocía personalmente, sabiendo que le podía dar un rendimiento inmediato. Sin ser un fichaje ilusionante ni un jugador de renombre, el ex del Getafe CF llegó al Estadio José Zorrilla cumpliendo todos los requisitos que quería el Club y, tres partidos después, nada más se puede pedir a un fichaje invernal.

Debutando a los pocos días de su llegada al mundo blanquivioleta, el ‘6’ confirmó cuál era el objetivo de su incorporación. Raúl García Carnero firmó para ocupar un puesto concreto y dar un rendimiento inmediato que, posiblemente, tenga fecha de caducidad. Pese a ello, con 270 minutos en su casillero pucelano, el éxito es total. Con peso en el juego, presencia ofensiva, seguridad defensiva y funciones claras y cumplidas en los dos sistemas que ha utilizado Sergio González en estos partidos, Carnero resume todo lo que se le pide a un fichaje invernal. Ante una exigencia como la que tiene el Pucela, los jugadores que sepan responder tan pronto son capitales.

Este tipo de fichajes son los que hacen grandes al Real Valladolid y con los que se puede conseguir el objetivo de la salvación, al contrario que otros como Hatem Ben Arfa o Matheus Fernandes, que necesitan un tiempo de aclimatación y adaptación. Sin un gran ‘nombre’, señalado por llegar descartado por un equipo de la misma categoría y sin un bagaje tremendamente ilusionante, el rendimiento ofrecido por el jugador en estos tres partidos iniciales indica no sólo que el Club ha acertado en el fichaje sino que Sergio González va a tener un importante problema para decidir entre él y Nacho Martínez, uno de los grandes fijos del cuerpo técnico desde su llegada a Valladolid.

Una ‘nueva’ batalla
En muchas ocasiones, Sergio González ha teniendo muy fácil las elecciones. Ha habido poca batalla, quizás porque él así lo potenció, pero la realidad es que su apuesta por cubrir un hueco determinado para un tiempo muy estipulado ha generado que un ‘nuevo’ le pueda haber ganado el puesto a un ‘peso pesado’. Ésta jamás puede ser una mala noticia ni un problema pero sí un toque de atención a los estatus adquiridos y que un fichaje de invierno, en su expresión más perfecta, puede romper en el Real Valladolid

El lateral izquierdo que necesitaba este Real Valladolid

Tras descartar a Fede Barba de forma categórica y no confiar, de momento, en Roberto Corral, Sergio González dejaba muy claro que el Real Valladolid necesitaba un lateral izquierdo en este mercado de invierno. El entrenador catalán quería un competidor para Nacho Martínez ya y el término de inmediatez quería que se cumpliese en todo su esplendor. El míster quería reforzar la posición del ‘3’ con un jugador de rendimiento inmediato y Miguel Ángel Gómez ha apostado por Raúl García Carnero, un jugador que cumple a la perfección todas las peticiones del entrenador, al igual que el contrato con el que llega a Valladolid.

Una petición cumplida
Sergio González tenía muy claro el perfil que quería para el mercado de invierno y el lateral izquierdo. Mirando a la historia reciente del Real Valladolid, el ejemplo del movimiento que acaba de firmar el Club se define en la incorporación de Nikos Karabelas en el mercado de invierno del año 2016. Con los problemas del equipo blanquivioleta aquella temporada en el perfil del ‘3’, Braulio Vázquez apostó por un jugador de cierta experiencia y que podía ofrecer rendimiento inmediato.

En aquella calamitosa temporada, Nikos mejoraba lo que había. Su llegada amplió las prestaciones del equipo, de igual forma que Raúl García lo hace actualmente. Sin condicionamiento a largo plazo, como ocurrió con el griego, el Real Valladolid se hace con un jugador que sabe que viene a cumplir una función determinada y que tendrá mucho que luchar por no vivir a la sombra de Nacho Martínez. El Pucela refuerza el lateral pero sigue dejando claro que el ‘22’ será el lateral titular siempre que esté al 100%.

Éste es un mensaje innegable dentro del mundo del fútbol y que, posiblemente, ha condicionado mucho el fichaje de otro jugador y, sobre todo, otro perfil. El Pucela no puede probar ni quiere arriesgar a largo plazo. Miguel Ángel Gómez y Sergio quieren un parche para el flanco izquierdo y, ahí, Raúl García cumple a la perfección. No necesita aclimatación, no precisa de tiempo para ponerse en forma y, lo mejor de todo, sabe dónde ha venido, por lo que va a luchar y lo que se va a encontrar. La experiencia de Raúl García en Primera no es muy alta pero sí muy productiva. Ha vivido dos ascensos, un descenso y ha estado en equipos con objetivos muy similares a los del Real Valladolid. En definitiva, un fichaje realista para cubrir las carencias de un problema real.

Un fichaje consecuente
Con todo, el perfil del jugador que llega al Real Valladolid es consecuente y está dentro de los esquemas que maneja Sergio González para cubrirse las espaldas. El único matiz que sobresalta en esta incorporación es la cierta similitud que ofrece este jugador con el estilo de Nacho Martínez. Ambos son jugadores ofensivos, de mucha presencia en campo contrario y que, en determinadas circunstancias del juego, cuadran como carrileros.

Atrayendo la idea de los perfiles que tanto le gusta a Sergio, Raúl García es ‘ofensivo’ al igual que Nacho. Es cierto que destaca más por potencia, zancada, velocidad y cambios de ritmo que por un juego técnico y de posición, pero el fondo es similar. Pese a ello, el equilibrio que gana el Real Valladolid con esta incorporación es altísimo y, por lo tanto, la aprobación por su fichaje es elevada. Con su llegada comienza la etapa del resultadismo. Se inicia la segunda vuelta de la temporada y el Real Valladolid ficha a un jugador que llega para cubrir creencias, limitaciones y dar un rendimiento tan inmediato como con fecha de caducidad. Por todo ello, Raúl García es, dentro del aspecto económico y deportivo, el lateral que necesitaba el Real Valladolid. Cumple el perfil y todas las necesidades.