Soluciones para los problemas del Real Valladolid

Este Real Valladolid necesita grandes cambios en el estilo, en la formación y en sus protagonistas para salir de la triste realidad de sólo cinco puntos de 18 posibles

Lo bueno o lo malo, según se quiera ver, del fútbol es que para un mismo problema hay diferentes soluciones. O, al menos, diferentes y varias posibles soluciones. Hay propuestas e ideas que pueden valer sobre el papel para solucionar un problema. En lo que al Real Valladolid de Paco Herrera respecta, es obvio que el equipo necesita variaciones. Este Pucela exige cambios de diferentes tipos. Ya sean de índole táctica, de estilo o de protagonistas. Siguiendo por el mismo camino definido hasta la fecha, la única solución es que el resultado final sea el mismo marcado hasta el momento. La herida de una victoria en seis partidos y de cinco de esos 18 puntos no se cerrará. Seguirá abriéndose hasta terminar con todas las esperanzas.

Cinco de los protagonistas que deberían solucionar los problemas pucelanos <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Cinco de los protagonistas que deberían solucionar los problemas pucelanos (RealValladolid.es)

Entre otras muchas soluciones
Es muy posible, y lógico, que lo que yo vea como una solución sea un error para un lector. De igual forma, lo que lo que pueda ser un acierto para un lector sea un error para mí. Independientemente de todo ello, lo que está claro es que el Real Valladolid necesita cambios. La situación es peligrosa pero aún parece tener arreglo. A cuatro puntos de la zona de promoción y con 13 jornadas aún en juego, todo puede solucionarse pero, obviamente, con otra dinámica. La actual situación blanquivioleta no invita al optimismo. Obliga a hacer una lectura crítica, triste y preocupada. Por resultados y sensaciones de juego.

Por todo ello, desde mi prisma veo la necesidad de cambiar jugadores, variar el sistema y devolver la confianza a patrones importantes del equipo. Paco Herrera debe adaptarse a la situación del equipo. Este Real Valladolid tiene diferentes jugadores en un estado de forma bajo pero a otros en uno óptimo. Por ello debe adecuar el estilo y el esquema a todos esos futbolistas. Los «protagonistas» vuelven a mandar.

1 | El rombo debe desaparecer
La formación de cuatro centrocampistas ha sido la seña de identidad que Paco Herrera ha querido dar al Real Valladolid. Muy posiblemente quiera seguir dándosela pero el equipo ya ha demostrado que no está cualificado para ella. Esa ansiada superioridad en el centro del campo no ofrece el dominio del juego que el Pucela busca. Es más, genera problemas. Como bien señalaba Víctor Jimeno en su artículo de esta semana, el Pucela es un equipo largo, sin presión y que concede demasiados metros a la construcción del equipo rival.

Variando la formación y haciendo un equipo con más líneas de presión, este Real Valladolid será un equipo más incómodo. Uno de los problemas pucelanos es que actualmente es un conjunto muy vulnerable. Son muchos los jugadores que compiten en paralelo con los compañeros de zona. Así, el centro del campo se convierte en un desierto de creación pero, también, de contención y la «base» del Pucela es el principal de sus problemas.

2 | Deben jugar tres jugadores ofensivos
Quitando uno de esos jugadores en el centro del campo, la entrada del nuevo futbolista debe ser en el último cuarto de campo. El Real Valladolid es un equipo tembloroso a la hora de atacar. Elabora bien o, al menos, tiene una buena y atractiva propuesta para atacar con el balón pero no la termina de ejecutar bien. No es un equipo profundo porque no tiene jugadores específicos ofensivos en las bandas y así, el equipo es fácil de defender.

El Real Valladolid tiene en Juan Villar, Raúl de Tomás y Jose Arnáiz a sus tres jugadores más determinantes. Por mucho que el ‘7’ no esté en su mejor momento o que los picos de rendimiento se noten en el ‘28’, nadie puede dudar que son los jugadores más desequilibrantes del Pucela. Además, el refuerzo del esquema en la zona ofensiva con estos tres jugadores provocaría una presión más elevada.

Por último, con la incursión de un futbolista más en la zona ofensiva, nombres como Dejan Drazic, Jaime Mata, Guzmán Casaseca o, incluso, Ángel García podrían entrar en el equipo y ofrecer grandes variantes al cuerpo técnico. En el último cuarto este equipo tiene grandes opciones pero son desaprovechadas por el empecinamiento por un sistema para el que este equipo no está diseñado.

3 | Isaac Becerra debe volver a la portería
Cuando el ‘13’ salió del once lo hizo por lesión pero nadie se llevó las manos a la cabeza. El portero catalán no estaba firmando buenas actuaciones o, al menos, éstas no eran acordes a las expectativas que había creado su fichaje. Por ello se pedía su salida del once. La opción llegó a Pau Torres y éste supo estar a la altura. Las primeras jornadas fueron propicias para el ‘1’ pero las últimas, no.

Isaac Becerra hace indicaciones durante uno de sus primeros partidos en el Estadio José Zorrilla <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Isaac Becerra hace indicaciones durante uno de sus primeros partidos en el Estadio José Zorrilla (RealValladolid.es)

Isaac Becerra está hecho y fichado para soportar peso y exigencia. Aunque considero que ni uno ni otro son culpables de la pérdida de puntos, ya que se mantienen en equilibrio entre lo ‘aportado’ y lo ‘restado’, la vitola del ex del Girona debe prevalecer en este momento de la temporada. Es más portero. Así se le fichó y así debe demostrarlo en un momento crucial como éste.

4 | Rafa López y diez jugadores más
Mucho se viene hablando en las últimas semanas en el Real Valladolid sobre la necesidad que tiene el equipo de un líder. Una voz autorizada sobre el terreno de juego que dirija y trabaje para que sus compañeros no pierdan el timón del partido. Este Pucela se derrumba en muchas circunstancias y es, en muchos de esos momentos, cuando se necesita un futbolista que asuma el poder. Un jugador que no existe en las últimas jornadas.

Pese a que Rafa López pueda no estar en el mejor momento de su carrera ni en el de la temporada, ese puesto es para él. El de Peñafiel debe ejercer de capitán. Ese líder total del Pucela. Con brazalete y sin él. Además, la pareja entre Alberto Guitián y Alex Pérez ya no ofrece esos brillantes registros de las últimas semanas. Siguen siendo buenos números pero no tanto como en sus primeras semanas.

5 | Un problema llamado André Leão
El centrocampista portugués es uno de los jugadores más importantes para Paco Herrera. Es un fijo que desde el entorno es visto como un problema. El ‘8’ no se encuentra en un buen momento y pide salir del once titular. No ofrece grandes alternativas al equipo en la creación ni, tampoco, en la contención. Variando el sistema como se pide, otros jugadores podrían cubrir la posición de uno de los jugadores de mayor peso y rango del equipo.

Pese a que el futbolista no esté en uno de sus mejores momentos, nada se debe a una hipotética falta de profesionalidad o compromiso del jugador. André Leão, uno de esos jugadores que cumple el patrón de “prolongación del entrenador”, no está bien y que siga sobre el césped no es productivo ni para él ni para su imagen ni, sobre todo, para el avance del equipo.

Dando descanso al futbolista, recuperando a Rafa López y dándole ese peso y liderazgo para el que se le fichó, apoyándose en los jugadores más en forma y más determinantes y dejando el peso del equipo en aquellos jugadores que se ficharon para ello, este Real Valladolid mejoraría. Lo haría bajo mi prisma. Una idea que considero que haría crecer al equipo. Las variantes son múltiples y todas parecen válidas. Es lo bonito del fútbol.

Pau Torres, nuevos objetivos y el momento crucial

Tras la victoria ante el UCAM y con Pau Torres ya asentado, el Pucela se marca nuevos objetivos para las próximas semanas, aquellas que pueden ser definitivas

• Las preguntas para ‘El senado blanquivioleta’ antes de este decisiva etapa •

1 | ¿Qué sensaciones te dejaba la victoria (1-3) ante el UCAM? ¿Crees que es éste el momento decisivo?
2 | ¿Cómo valoras el rendimiento de Pau Torres tras cinco titularidades? ¿Apostarías por él o por Becerra?
3 | ¿Cuál crees que deben ser las obligaciones y los objetivos del Pucela para estos tres próximos partidos?

A pocas horas de comenzar el importante duelo ante el Club Deportivo Lugo, el Real Valladolid vive ilusionado tras la reciente victoria (1-3) en La Condomina de Murcia. El equipo blanquivioleta llega a un tramo decisivo de la temporada con nuevos objetivos. Los de Paco Herrera deben ser ambiciosos para los tres próximos partidos. Los nueve puntos que se ponen en juego en las próximas tres semanas son vitales para el devenir de la temporada. El equipo debe dar un paso al frente como parece haberlo hecho Pau Torres en las últimas semanas. El ‘1’ vallisoletano parece ser ya el portero titular del Real Valladolid. Todo ello y más es analizado, debatido y comentado por los tres integrantes habituales de ‘El senado blanquivioleta’.

Los jugadores del Real Valladolid antes del inicio del partido ante el Club Deportivo Tenerife en Zorrilla <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Los jugadores del Real Valladolid antes del inicio del partido ante el Club Deportivo Tenerife en Zorrilla (RealValladolid.es)

Ilusión de efectividad
En este fútbol resultadista en el que vivimos, lo importante es ganar. Sumar tres puntos y marcar más goles que el rival. No hay más. No se hacen más lecturas. Más aún en la versión visitante. Ganar fuera de casa es un objetivo ambicioso y conseguirlo ya es un premio, independientemente de cómo se haya jugado. De esta forma se entiende la última victoria blanquivioleta en Murcia. Los de Paco Herrera se impusieron son solvencia al UCAM Murcia. Solvencia ofensiva. No de juego. Pese a ello, la ilusión es total.

[quote style=»3″]La victoria en Murcia genera la alegría propia de una victoria y de la efectividad del equipo
Enrique Álvarez (@EnriqueAH10) sobre la importante victoria conseguida en La Condomina [/quote]

Las sensaciones son “positivas” y “propias de una victoria”, afirma un Enrique Álvarez que asegura que “me quedo con la efectividad demostrada”. Con ella se firmaron tres puntos vitales para el futuro. “Todos los momentos son claves pero a medida que el final se acerca, las victorias se vuelven básicas”, cree Enrique y así lo de Murcia es una tremenda alegría para él. En una versión más crítica aparece Javier Valverde que comenta que los tres puntos “eran importantes tras las críticas al técnico en los últimos partidos”. Para él, “con un nuevo pinchazo estas se hubieran multiplicado y hubiera llegado la inestabilidad a la plantilla y el entorno blanquivioleta”.

Por suerte, no se transmite nada negativo y menos se haría con una victoria ante el Club Deportivo Lugo. Tanto Valverde como Álvarez coinciden en afirmar el duelo ante los gallegos como “vital” para confirmar la victoria en Murcia y el nuevo objetivo que se tiene que marcar el equipo pucelano. El equipo debe crecer en su ambición y hacerlo sobre la solvencia de lo que Javier Barrocal cree que era “un partido peligrosísimo”. Una derrota en La Condomina “nos hubiera descolgado demasiado de los puestos de play-off” pero “se ganó con efectividad y solvencia”. La victoria convence. El juego posiblemente, no, pero con puntos todos se dan por convencidos para un “mes de marzo que será decisivo para el devenir final” el equipo, como cree Javier Valverde.

Objetivos y más objetivos
Los dos primeros encuentros del tercer mes del 2017 son la visita a Huesca y el recibimiento al líder, el Levante UD. Antes de ellos, el Pucela recibe al Club Deportivo Lugo. Tres fechas y nueve puntos de gran calado que marcaran el objetivo del equipo. Esos nuevos objetivos para el momento crucial de la temporada son diferentes para cada uno de los integrantes de ‘El senado blanquivioleta’. Mientras Enrique Álvarez cree que la obligación es “competirlos todos” y las esperanzas “residen en ganarlos”, no esconde que “los dos de casa son fundamentales”. En el Estadio José Zorrilla no se puede fallar porque va a ser “el juez” del equipo.

[quote style=»3″] Este próximo mes de marzo marcará nuestro objetivo más cercano para esta temporada
Javier Valverde (AupaPucela.com) y la tremenda importancia de los siguientes duelos pucelanos [/quote]

Comprando ese objetivo de Álvarez de ir “partido a partido», Javier Valverde quiere ir más allá. Aunque “el mes de marzo marcará nuestro objetivo más cercano para esta temporada”, pide “que nadie olvide que el verdadero objetivo es sentar un proyecto y un bloque de jugadores comprometidos con el equipo”. Mientras Enrique es global, y Javier Valverde mira al largo plazo, Javier Barrocal es directo. Marca un objetivo directo.

“En casa tenemos que sacar todo” porque “quedamos muy exigidos siempre que en Zorrilla cedemos puntos”. Por ello, «ante Lugo y Levante hay que sacar los seis puntos». Con dicha obligación y el hecho de que “el Huesca parece que ya no asusta tanto como lo hacía en la primera vuelta”, Barrocal asegura que “siete puntos de nueve sería una muy buena cifra para terminar de asentarnos en los puestos de play-off”. El objetivo de clasificación está claro y sobre él ya trabaja Pau Torres, mucho más que una sustitución a Isaac Becerra.

Pau Torres, titular
Si la victoria en Murcia, la previa de la visita del Club Deportivo Lugo y los nuevos objetivos del Real Valladolid han marcado la semana, la situación de Pau Torres lleva copando la actualidad varias semanas. En este sentido, ‘El senado blanquivioleta’ no tiene ninguna duda. Quiere que el ex del Deportivo Alavés sea titular. La sensación la resume muy bien Javier Barrocal. Para él y “con lo delicado que es el puesto de guardameta” pero, sobre todo, “teniendo en cuenta que ni Pau ha dado malas sensaciones en estos partidos ni Becerra ha rendido a buen nivel antes de su lesión»,  lo mejor es mantener a Pau.

[quote style=»3″] Ni Pau ha dado malas sensaciones en estos partidos ni Becerra ha rendido a buen nivel antes
Javier Barrocal (@JavierBarrocal) y la opinión sobre Pau Torres, Isaac Becerra y la portería del Real Valladolid [/quote]

Dicho y afirmado. Enrique, que afirma que el Real Valladolid tiene “dos grandes porteros”, confía en Pau. De igual forma Javier Valverde le da la continuidad y espera que la tenga hasta final de temporada. “Reconozco que yo hubiera devuelto ante el Tenerife la titularidad a Isaac Becerra”, afirma pero cree el hecho de que Pau siga en la portería hasta final de temporada sería “buena señal”. En la búsqueda de esas buenas sensaciones, el Pucela recibirá al Club Deportivo Lugo este domingo. Después viajará a Huesca y más tarde, recibirá al Levante UD. Todo en una etapa crucial de la temporada.

¿Y por qué tendría que salir Pau Torres del once?

Tras cinco titularidades ligueras consecutivas, Pau Torres no muestra una debilidad para salir del once. Paco Herrera no tiene motivos para retirar su confianza en el ‘1’

21 de octubre de 2016 | «Isaac Becerra transmite su nerviosismo al césped»

Siga Pau Torres como portero del Real Valladolid o, bien, Paco Herrera decida cambiarle por Isaac Becerra, el pacense va a tener que defender en todas y cada una de las comparecencias previas que le restan en esta temporada la pregunta de quién va a ser el portero del equipo para el siguiente encuentro. La portería ha sido la demarcación más movida de toda la temporada. Pese a que hasta su lesión, el ‘13’ fue inamovible, las dudas sobre el ex del Girona FC obligaron a diferentes cuestiones para el entrenador.

Pau Torres, antes del partido en Zorrilla ante el Club Deportivo Tenerife <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Pau Torres, antes del partido en Zorrilla ante el Club Deportivo Tenerife (RealValladolid.es)

Herrera salía airoso de todas esas preguntas, como lo hace ahora sobre la situación de Pau. Para él es lógico y natural que el ex del Deportivo Alavés siga bajo palos. Ve natural darle continuidad y así lo ha hecho hasta la fecha. El portero del Real Valladolid en la actualidad es el ‘1’. Él no tiene dudas y, poco a poco, parece que nadie las tiene en el seno blanquivioleta. La evolución es tal que, pese a parecer imposible que se le deje de preguntar por la portería, las cuestiones futuras parece más obligatorias por naturalidad que por intención de obtener un titular.

Rendimiento acorde
Cuando opinas tanto, escribes tanto y, desde hace poco más de un año, te grabas tanto, llegas a hacer afirmaciones que, semanas después, puede variar. Hace apenas 14 días aseguraba, en mi videoblog de ElDesmarque Valladolid, que el Real Valladolid debía apostar el momento por Pau Torres pero que la evolución de la temporada debía devolver a Isaac Becerra en la portería. Pasados dos partidos, no es que mi opinión haya cambiado es que ahora no veo motivos para retirar, ya sea ahora o en unas semanas, la confianza en Pau Torres.

El ex del Deportivo Alavés y Lleida Esportiu no está siendo diferencial pero, tampoco, está restando. Está rindiendo al nivel del equipo. Acorde a la exigencia defensiva que éste está teniendo. No está siendo protagonista y restando los focos mediáticos tras la derrota (2-1) ante el Girona FC, nadie está mirando a Pau Torres por la inseguridad que ofrece o los excesivos retoques que haya tenido que hacer el equipo en su estilo.

Es más, avanzada la temporada y tras seis participaciones ligueras del catalán, diez contando las coperas, la sensación, quizás, es que para el estilo de juego de este equipo el ‘1’ es un portero más idóneo para los intereses del Real Valladolid. Las ilusiones veraniegas fueron por parte de Isaac Becerra pero, la realidad, es que nunca cumplió esas expectativas. Como todos rindió por debajo de lo esperado pero Paco Herrera nunca le relevó. Sólo una lesión ofreció este debate ‘liguero’ que, actualmente, gana Pau Torres.

Nada novedoso para esta pobre categoría de plata

Girona FC 2 – 1 Real Valladolid | Despedida definitiva de la gran ilusión pucelana

Afirmar que lo peor de la visita del Real Valladolid a Montilivi no es el fallo de Pau Torres que provocó el segundo tanto del Girona FC marca la debilidad del proyecto blanquivioleta, el mal partido pucelano y la tristeza de la categoría de plata del fútbol español. En ella un equipo como el que dirige Paco Herrera, sin regularidad, sin estilo definido y sin identidad sigue vivo y con grandes opciones de continuar con los objetivos marcados. La pobreza de la categoría se muestra en que partidos como éste, en el que el Real Valladolid fue superado, física, técnica y tácticamente, no es el cierre de la temporada. Es, sólo, un traspiés más.

Jugadores de Real Valladolid y Girona FC animan a Pau Torres tras el fallo en el segundo gol <em><strong>(RealValaldolid.es)</strong></em>
Jugadores de Real Valladolid y Girona FC animan a Pau Torres tras el fallo en el segundo gol (RealValaldolid.es)

Lo aseado es insuperable
Queda mucha competición pero tras 24 jornadas hay dos equipos que están por encima del resto. Superan la media de la categoría. Tanto Girona FC como Levante UD son los dos equipos que están merecidamente en la zona de ascenso directo a Primera división. Son conjuntos con ideas claras. Se trata de equipos con una base muy bien estructurada y que conocen la regularidad, aquel desconocido blanquivioleta. No son equipos que vayan a pasar a la historia más allá de por poder conseguir lo que, ahora, sería un merecido ascenso. Su juego no enamora y su potencia no es diferencial. No lo es a nivel de historia. Quizás sí en esta edición de Segunda.

Ese éxito de valencianos y catalanes se debe a lo aseado de sus proyectos. Son equipos que no destacan por la calidad. Se confía en ellos y se valora su propuesta por tratarse de dos equipos con ideas claras, con una identidad definida y con un equipo creado, trabajo y potenciado para tal firma.

Así, la visita del Real Valladolid al Estadio de Montilivi se saldaba con una merecida derrota. Un encuentro perdido por la debilidad blanquivioleta y la personalidad local. Si los gerundenses expusieron su estilo tras el contacto inicial de los primeros 10 minutos, el Pucela no tuvo detalles de calidad en los 80 minutos restantes. Una jugada aislada de Joan Jordán, un buen pase de Míchel Herrero o un buen remate de Raúl de Tomás. Poco más. El Pucela no supo convencer porque el Girona FC, un equipo aseado, trabajado y con identidad, superó todo lo expuesto por el Real Valladolid. La calidad pucelana fue poca y la del Girona, la justa. En ese duelo de pocas alternativas ganaron los de Pablo Machín. Merecidamente. Sin excusas.

Pau Torres. Lo de menos
Tras el pobre bagaje de juego, de aspectos ofensivos y de personalidad del Real Valladolid, lo menos importante es el fallo de Pau Torres en el segundo gol del Girona. Una cesión de Alberto Guitián terminaba en la portería blanquivioleta tras un mal gesto técnico del portero. Un fallo, nada más, pero con el detalle destacado de ser dónde era y del puesto que procedía. Un fallo en el área propia es una facilidad imperdonable para el equipo rival. El Girona FC lo aprovechaba y sentenciaba el partido pese al tanto de Raúl de Tomás a pocos minutos del final.

El segundo tanto local es la muestra de lo mucho que puede y tiene que mejorar el Real Valladolid. No por el resultado sino por la evolución que tenía el partido hasta entonces. El crecimiento del duelo no dejaba ilusiones en el seno blanquivioleta. Todo llevaba a la derrota. Por mérito del rival pero, sobre todo, por incomparecencia pucelana en muchos aspectos y zonas del terreno de juego.

El reflejo de todo
El Real Valladolid claudicaba y lo hacía por un cúmulo de circunstancias elocuentes y que en estas líneas ya se habían anunciado, analizada y comentado semanas atrás. El Real Valladolid, muy posiblemente tras el resultado pero, también, antes de él, ofrecía un esquema poco ventajoso para los intereses del partido. El sistema con línea de cinco del Girona FC se encontraba con un Pucela muy centralizado. Los locales querían el exterior y los visitantes el interior. En esa muestra de cualidades, los rojiblancos fueron superiores. Muy superiores.

En ese juego de dos esquemas que utiliza Paco Herrera, el pacense estuvo equivocado en el planteamiento. Ofreció un estilo erróneo que el rival ganó. La idea inicial pudo ser equivocada, los cambios y las variaciones tácticas inexistentes, más. Con el devenir del partido el Pucela era exigido a cambiar el sistema y abandonar el rombo pero el entrenador no optó por ello. Tres cambios naturales que no cambiaron el juego pero que, tampoco, ofrecieron una buena versión de ninguno de los tres suplentes. Sólo Raúl de Tomás pudo aportar algo fresco y novedoso al juego plano que ejercía el equipo.

Sin una buena idea pucelana, sin una personalidad blanquivioleta y sin una identidad exigible y necesaria, la categoría no se puede sorprender. El duelo estrella de esta vigesimocuarta jornada se cierra con la enésima confirmación de que esta categoría no es lo que era en temporadas atrás. No tiene el fútbol, la exigencia y la intensidad de otros años. Ya no destaca el mejor. Lo hace un equipo aseado, trabajado y con la identidad propia del día a día. El que domina, gana. El que gana, sube puestos y ya nadie le baja de esa posición. Nadie está en cualidades de hacerlo. Nadie, posiblemente, pueda.

Lo «jodido» que es remontar en Segunda división

El Real Valladolid firma dos años sin remontar un partido en una categoría que promedia más de una por jornada. Mientras, el Pucela lleva 91 partidos sin hacerlo

[quote style=»3″] Ya lo decía Pepe Bordalás la temporada pasada. Es muy jodido remontar en Segunda división
Pau Torres, portero del Real Valladolid, tras la derrota (1-0) ante el Real Oviedo en el Estadio Carlos Tartiere[/quote]

El Real Valladolid tiene un problema grave. Una situación que lejos de ser un análisis curioso deja al club blanquivioleta con la duda de saber qué ocurre en una entidad que acumula más de dos años sin remontar un encuentro. El equipo, ahora entrenado por Paco Herrera, no da con la tecla para afrontar unas dificultades que siempre se superan en Segunda. En esta temporada son ya 23 remontadas las que se han producido mientras que en el Real Valladolid no lo ha hecho en los últimos 91 partidos, en los cuales ha tenido la oportunidad en 42. Por el contrario, en esta campaña los pucelanos han sido remontado en dos ocasiones. 

Once titular del Real Valladolid en el reciente duelo ante el Real Oviedoen el Carlos Tartiere <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Once titular del Real Valladolid en el reciente duelo ante el Real Oviedoen el Carlos Tartiere (RealValladolid.es)

¿Qué es una remontada?
Hace varios años debatía con un amigo qué es remontar en el fútbol. Él, tras ver cómo el Real Valladolid pasaba de una abultada derrota (3-0) en El Sadar a un valioso empate (3-3), me aseguraba que eso no era una “remontada”. Para ser tal debían conseguirse los tres puntos. Siguiendo el criterio de la RAE, ‘remontada’ es una “superación de un resultado” y hacer de una dolorosa derrota un valioso empate, sí lo considero una remontada. Por ello, en el fútbol, en mi fútbol, entiendo entre remontada y ‘remontada total’. Como dicen que “sumar siempre es bueno” en el fútbol, un empate es positivo y, por lo tanto, sí lo considero como remontada.

Con todos estos ingredientes, el Real Valladolid lleva sin hacer una ‘remontada completa’ dos años. Lleva consiguiendo pequeñas y contadas remontadas con los últimos cinco entrenadores pero sin conseguir esa gran satisfacción que es ganar tras ver que el rival se pone por delante en el marcador. Esa muestra de potencial, hechura de gran equipo y ráfaga de madurez no existe en el equipo de Paco Herrera, como tampoco ocurrió en la parte final de Rubi ni con Miguel Ángel Portugal, Gaizka Garitano o Alberto López.

En el seno pucelano no ocurre y no porque no exista en la categoría ni contra los pucelanos. En la actual edición de ‘LaLiga 1|2|3’ se han vivido, en las 22 jornadas disputadas, 23 remontadas totales. Más de una por jornada. De igual forma, el equipo blanquivioleta se ha visto superado tras adelantarse en el marcador en dos ocasiones. Tanto en la derrota (1-2) ante la Sociedad Deportiva Huesca como en la jornada siguiente, perdiendo (3-2) ante el Levante UD en el Ciutat de Valencia, el Pucela ha visto cómo ocurrió todo aquello de lo que él adolece. Esa seguridad, confianza y potencial desde el banquillo del equipo de Juan Antonio Anquela y de Juan Ramón López Muñiz no existe en el seno blanquivioleta. El Pucela no tiene la fuerza de superar los obstáculos que aparecen en sus partidos.

23 ‘jodidas’ remontadas
Decía Pau Torres, tras perder (1-0) ante el Real Oviedo, que remontar en Segunda es muy “jodido”. Que ya lo decía Pepe Bordalás la temporada pasada cuando estaba en el Deportivo Alavés con él. Hacer dos goles a un equipo que está con el marcador no es tarea fácil pero este año lo han conseguido ya 14 de los 22 conjuntos de la categoría. Salvo el Real Valladolid y siete conjuntos más, todos han mostrado fuerza para superar un gol en contra.

Listado de las 23 remontadas que se ha producido esta temporada en LaLiga 1|2|3

Desde la primera jornada, se han dado remontadas y en la última, también se produjo. No es fácil. De los 242 partidos disputados hasta la fecha en Segunda, sólo se ha producido en 23 de ellos. Es decir, sólo en un 9,5%. Parafraseando al portero pucelano, sí que es “jodido” remontar pero no tanto como para ponerse la venda por no haberlo conseguido desde hace 91 partidos y después de tener la oportunidad en 42 de ellos.

Los datos de la vergüenza
Desde aquella victoria en Mallorca, el Real Valladolid ha disputado casi 100 partidos. Tras Rubi, autor desde el banquillo de aquella victoria en Son Moix, el Pucela ha tenido cuatro entrenadores más y ninguno ha conseguido materializar una remontada. Han podido estar más cerca o más lejos pero tras ponerse con el marcador en contra, el Real Valladolid sólo ha obtenido siete puntos. Siete de 114 puntos puestos en juego ya que de esos 42 partidos con opciones de remontada hay tres de Copa del Rey y uno del play-off de ascenso del año 2015.

Datos de las ‘no remontadas’ del Real Valladolid en las tres últimas temporadas. 91 partidos sin remontar

Los datos son de vergüenza. No hay otro término que lo pueda explicar. El Real Valladolid no tiene fuerza mental para superar un bache. Se ampara en lo “jodido” que es remontar en Segunda, que lo es, pero esta temporada es junto a Agrupación Deportiva Alcorcón, Reus Deportiu, Real Zaragoza, Córdoba CF, Real Club Deportivo Mallorca, Real Oviedo y Rayo Vallecano el único equipo que aún lo ha hecho. Otros 14 equipos de la categoría lo han conseguido. Por qué ellos sí y el Pucela no es un tema para un nuevo artículo.

Unos suplentes que quizás deberían dejar de serlo

Real Valladolid 1 – 3 Real Sociedad | Un buen Pucela es casi eliminado en Zorrilla

Desde el primero momento Paco Herrera ha tenido muy claro qué quiere de la Copa del Rey. El entrenador del Real Valladolid busca que la competición sirva para mantener activos a todos los jugadores de la plantilla. Ante el Real Zaragoza y el Club Deportivo Tenerife fue posible y en el primer duelo ante la Real Sociedad, también. Es más, en esta ocasión son muchos los jugadores que han llamado a la puerta del equipo. Los 90 minutos disputados ante el conjunto de Eusebio Sacristán, uno de los equipos más en forma del fútbol español, confirman la profundidad de banquillo y plantilla del equipo blanquivioleta y las opciones de éstos para llegar a las preferencias del cuerpo técnico porque tras este duelo, del entorno ya lo están.

Jaime Mata anota el único tanto del Real Valladolid en la visita de la Real Sociedad al estadio José Zorrilla <em><strong>(LaLiga)</strong></em>
Jaime Mata anota el único tanto del Real Valladolid en la visita de la Real Sociedad al estadio José Zorrilla (LaLiga)

Cuestión de confianza
Recuerdo que una vez cuando entrevista a Javier Baraja le pregunté en qué se diferenciaban los ascensos de 2007 y 2012. El que fuera capitán del Real Valladolid y que es, actualmente, segundo entrenador del Rayo Vallecano me dijo que él encontraba la mayor diferencia en que no todos los jugadores se habían sentido igual de protagonistas con Jose Luis Mendilibar que con Miroslav Djukic. Las rotaciones de uno y de otro habían hecho dos grupos en el vestuario y en el peso propio que cada jugador sentía en aquellos éxitos.

Ahora, con Paco Herrera en el banquillo pucelano y sin hablar, ni mucho menos, del ascenso, ocurre algo similar. El técnico blanquivioleta ha diferenciado al equipo en roles muy destacados. Mientras hay perfiles que superan con creces los 1.000 minutos de juego hay otros con apenas 300 minutos en sus piernas. Diferentes circunstancias hacen la ruptura de rotaciones y el Pucela ve muy marcada una amplia ruptura que visto el rendimiento copero y las dudas ligueras ni se entiende ni puede tener fundamento en el exterior.

Por juego, ante la Real Sociedad, el Real Valladolid no notó ni la superior categoría del rival ni sus rotaciones ni la artillería rival. El equipo compitió bien y cumplió así la principal petición que se hacía al equipo en la previa. Los pucelanos vendieron muy cara su piel y con un juego de alternativas pusieron en muchos problemas al rival. En nivel global fue bueno y el individual, mejor. Desde un rendimiento óptimo en aspectos determinantes, el equipo ofreció un juego de nivel, de categoría y de reivindicaciones.

Grandes individualidades
Horas antes del partido, desde estas líneas se pedía la oportunidad de Jaime Mata. El madrileño, un jugador en mal momento, es una alternativa que no se puede desaprovechar. En su sitio y bajo las peticiones por las que llegó a Valladolid es un gran activo. Dicho, hecho y demostrado. Brillante encuentro del ‘9’ que se entendió de maravilla con Juan Villar, quién firmaba su mejor encuentro de la temporada.

No era el único. El centro del campo supo dominar muchas facetas del juego y ahí Luismi Sánchez fue protagonista. El andaluz, con sólo un minuto disputado en todo el mes de noviembre, lideró el juego pucelano bajo el apoyo de un talentoso Sergio Marcos, determinante en cualquier acción ofensiva, y en un incombustible Anuar Tuhami. El canterano, decisivo como siempre, sumó kilómetros para ayudar al equipo en tareas de contención, repliegue y contragolpe. Anuar encontraba espacios, Sergio Marcos los generaba para los compañeros y Ángel García y Markel Etxeberria los aprovechaban. Uno y otro, actores secundarios en los laterales en la temporada, compitieron a un nivel muy alto que pide oportunidades al cuerpo técnico.

Similar situación
Pese a todo lo positivo que dejó el partido para el Real Valladolid, la dinamita ofensiva del equipo vasco sentenció la eliminatoria en la segunda parte. Un doblete de Juanmi Jiménez dejaba en la estacada una buena propuesta blanquivioleta. La mejor versión pucelana desde la victoria (2-0) ante el Sevilla Atlético no encontraría premio por lo largo que se hizo el partido, por el mayor ritmo de juego del equipo de Eusebio Sacristán y, por qué no decirlo, por la actuación del siempre cuestionado Hernández Hernández.

El colegiado canario y sus asistentes perjudicaron al conjunto local en el decreto de acciones de fuera de juego. Anuladas tres acciones dudosas en el bando pucelano y uno en el donostiarra, el Real Valladolid puede haber dicho adiós a la eliminatoria pero lo vive con la obligación de asumirlo como una situación similar a la que vivía el encuentro antes de comenzar o cuando se llegaba al descanso. Las opciones pucelanas parecían mínimas pero no por ello el viaje a San Sebastián debe ser minusvalorado por una plantilla que tiene competencia. Más de la que presuponíamos y más de la que Paco Herrera pone en práctica.

Estilo y técnica, causas del problema de Becerra

Las dudas sobre Isaac Becerra se han instalado en el Real Valladolid

Lo que a principios de curso prometía ser el puesto mejor cubierto de la plantilla se ha transformado en uno de los puntos débiles del conjunto comandado por Paco Herrera. Los errores de Isaac Becerra han pasado de ser una sorpresa en las primeras jornadas a convertirse en algo habitual en los partidos del Real Valladolid y el debate sobre quién debe ser el guardameta titular se ha instalado en el José Zorrilla.

Isaac Becerra arenga a sus compañeros en el primer partido liguero ante el Real Oviedo <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Isaac Becerra arenga a sus compañeros en el primer partido liguero ante el Real Oviedo (RealValladolid.es)

Problema psicológico y técnico
Los análisis internos y externos sobre el problema actual en la portería del Real Valladolid coinciden en apuntar el factor psicológico como clave en la actuación del portero catalán. Es cierto que el clamoroso error en la salida que costó la derrota (0-1) ante el UCAM Murcia en el estadio José Zorrilla condiciona al cancerbero pero no se puede obviar la existencia de otros problemas que influyen en Isaac Becerra.

El ’13’ blanquivioleta tiene una carencia en su juego, defecto conocido, pero acentuado a orillas del Pisuerga. Las salidas por alto son consecuencia de un problema técnico relacionado con su colocación en las jugadas a balón parado, su habilidad para despejar de puños o la elección del momento para efectuar la salida. Esta debilidad provoca inseguridad y nerviosismo en el portero. Su gran personalidad junto a su estatus de jugador importante le generan ansiedad para deshacer sus fallos demasiado deprisa. Y el bucle está montado. Es decir, sus carencias técnicas en este aspecto del juego generan el segundo de los problemas, que es el más importante y el que acaba influyendo en su juego y en el del equipo.

Yo siempre he sido partidario de los porteros valientes frente a los que deciden guardar la ropa. Prefiero a aquellos que salvan goles con salidas no del todo limpias, a los guardametas que reciben “goles imparables” sin buscar una solución previa. Isaac Becerra cumple el primer perfil pero esta faceta requiere de una confianza extrema, la que el guardameta tenía hasta el fatídico gol de Tito en el minuto 91.

La incidencia del estilo de juego
El estilo de posesión del Real Valladolid, en muchos momentos posesión defensiva, provoca que el equipo reciba pocas ocasiones durante los partidos. Recibir pocos disparos a lo largo del encuentro requiere de un portero sobrio, preparado para actuar en situaciones puntuales con tranquilidad y que no note su inactividad durante los minutos precedentes. En este punto, las jugadas a balón parado se convierten en el mejor recurso del rival para buscar el gol y el portero sabe que debe hacerse fuerte por alto. Más presión para Isaac Becerra. Son pocas intervenciones y la mayoría de ellas en jugadas a balón parado, su talón de Aquiles.

El ex del Girona se crece con sus paradas y actuaciones pero sufre en las necesidades de este Pucela. En Montilivi contaba con centrales poderosos en el juego aéreo, mientras que los pupilos de Paco Herrera tienen en ese aspecto su mayor carencia. Nadie puede ni debe olvidar que Isaac Becerra llegó a Valladolid porque Braulio Vázquez hizo sus deberes con antelación y consiguió que el Zamora de Segunda, deseado por otros conjuntos llegara a la capital castellana con la vitola de fichaje estrella.

Así, le avalan sus actuaciones portentosas en Girona, como mostró en la victoria (1-0) el Real Oviedo. Son días en que parece imbatible pero el análisis debe hacerse en presente. No sé lo que puede ofrecer en el futuro, ni si el catalán es capaz de revertir la situación, pero tras encadenar varias jornadas cometiendo errores de bulto, el debate está encima de la mesa y se empieza a mirar al banquillo.

Pau Torres como alternativa
Al ex del Deportivo Alavés se le presenta esta semana como la oportunidad de asaltar la titularidad. De forma inesperada, el también portero catalán entra en las quinielas de convertirse en el portero liguero. No obstante, sus cualidades no distan mucho de las de Isaac Becerra. Su habilidad en las jugadas a balón parado no son su fuerte y destaca en su trabajo bajo los palos, aunque en menor medida que su compañero. Como he mencionado, el componente psicológico no es la primera causa del problema en la portería pero si se ha convertido en un factor clave. En este punto el ‘1”’blanquivioleta es un portero más tranquilo, que sabe esperar su oportunidad y crecer con minutos. Su mayor virtud es la estabilidad que puede dar a la portería y en definitiva, al equipo.

Posiblemente, Paco Herrera tiene una de las decisiones más complicadas que se le presentarán a lo largo de la temporada. Isaac Becerra es el portero titular del Real Valladolid y la confianza del técnico en su figura es hasta ahora incuestionable, pero la “sangría” de puntos empieza a ser demasiado importante. Esta decisión marcará el devenir del Real Valladolid y Becerra tiene en sus manos acabar con el debate. O no.

Copa del Rey, opción para recuperar la confianza

El Real Valladolid afronta la Copa del Rey para recuperar y potenciar jugadores

«La Copa del Rey debe ser una buena oportunidad para que los suplentes se hagan notar y muestren que pueden llegar a ser titulares». Ésta es una frase muy escuchada cuando aparece la llamada competición del K.O pero es una afirmación que no comparto. Desde su inicio y hasta su final. No creo en el término «suplente» más allá de la división en una hoja de alineaciones. Calificar a un futbolista así desde un punto global es un error. No considero que existan jugadores así y sí, y más en el mundo profesional, futbolistas de baja confianza y débil autoestima. Bajo esta idea, la opción del partido ante el Club Deportivo Tenerife y la posibilidad de una clasificación es una oportunidad brillante para que once jugadores crezcan y evolucionen no sólo a nivel futbolístico.

Paco Herera habla con Jaime Mata durante uno de los recientes encuentros del equipo en el José Zorrilla <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Paco Herera habla con Jaime Mata durante uno de los recientes encuentros del equipo en el José Zorrilla (RealValladolid.es)

La necesidad de Jaime Mata
En la previa del partido copero los nombres de Markel Etxeberria y Pau Torres, sin debutar en competición liguera, o de Sergio Marcos, Guzmán Casaseca o Luismi Sánchez, con poca confianza y minutos de juego, aparecen en el primer plano de un partido para jugadores secundarios. Son el perfil del “suplente” que tanto necesita esta competición aunque, muy posiblemente, no sean ellos los que más necesiten este partido. Jaime Mata, sancionado durante los dos últimos encuentros, es el jugador con mayor necesidad de minutos, oportunidades y confianza.

No cumple el rol de suplente al haber jugado 466 minutos y ser el décimo jugador con mayor participación liguera pero sí tiene la ansiedad y la necesidad de jugar ante el equipo de Pep Lluís Martí. El madrileño es uno de sus jugadores que necesitan estos partidos sin gran presión y sin elevada exigencia para recuperar toda esa confianza y motivación perdida en los últimos partidos.

Por lógica, salvo que la situación del equipo sea caótica, cuando un jugador pierde la confianza y el ritmo competitivo es en favor de un compañero. Por ejemplo, para que Jaime Mata haya perdido esas condiciones vitales del juego las ha ganado Juan Villar o José Arnáiz. Uno por otro y así, la oportunidad copera es para aquel menos afortunado en las últimas semanas. Igual que en Zaragoza la opción para reivindicarse fue para Míchel Herrero y Raúl de Tomas, ahora será para otros jugadores que no cumplen el requisito total de “suplente” pero que sí lo han vivido o, peor aún, que así lo han sentido recientemente.

Ambición ganadora
Si a Paco Herrera se le preguntara sobre el término “suplente” su respuesta sería negativa. En este Pucela no existe nadie con tal vitola pero sí jugadores con una oportunidad única en el horizonte más cercano. Este equipo necesita seguir formándose y continuar minimizando todas esas limitaciones que tiene con su mejor estado. A nivel defensivo se ha perdido mucha fuerza y en el aspecto ofensivo el margen aún es muy elevado, por ejemplo.

Con ello, un duelo como el de este miércoles ante el Tenerife es una buena prueba para demostrar el trabajo diario. El equipo pelea y crece en el día a día pero las ideas deben confirmarse con partidos de competición. Este Real Valladolid, pese a las fechas que vive, aún sigue necesitando y exigiendo minutos de juego y rodaje. Por ello, renunciar al partido ya no es falta de profesionalismo sino carencia de inteligencia y carácter ganador, aquél al que hacía mención Víctor Jimeno la pasada semana en su nueva sección.

El ejemplo de Mendilibar
Buscando ese carácter en el equipo de Paco Herrera uno de los mejores ejemplos es el equipo que en la 2006/2007 firmaría José Luis Mendilibar. Ese Pucela era ganador en cualquier circunstancia y la Copa del Rey fue, en un principio, una buena fase de creación, y más tarde, buena prueba de ello. Los encuentros se afrontaban como un partido liguero. Con total ambición. La confianza era total y el “suplente” no existía.

Durante aquella larga y exitosa temporada, la competición copera era la oportunidad que soñaban los jugadores lesionados o sancionados en Liga que no querían perder el ritmo o que buscaban recuperarlo. En aquella ocasión, los jugadores más utilizados en la competición fueron Javier Baraja, Mario Suárez, Gonzalo Vicente e Iñaki Bea. Pese a que sólo el vasco y el vallisoletano fueron fijos en la competición liguera, ni uruguayo ni madrileño tuvieron un peso residual en el día a día.

Si el actual jugador del Valencia diputó 23 encuentros ligueros, el lateral uruguayo disputó cerca de 1.500 minutos. Datos de confianza y de un aprovechamiento total de las oportunidades para recuperar la confianza que les tendía José Luis Mendilibar. El preparador vasco extendió el crecimiento del proyecto a la Copa. Se trabajaba igual y lo conseguido en ella valía igual que en Liga. Por ello, si Jaime Mata reduce todo lo sufrido en las últimas semanas con un buen partido, nadie le negará un puesto de titular en el próximo encuentro liguero del Real Valladolid. Se habrá liberado de mucha trabas y volverá al nivel de confianza que necesita un jugador profesional pero que no todos pueden tener. La cuerda cede hacia un jugador con las titularidades y los minutos. Ligueros o coperos.

Pau Torres, en busca del alma y carácter perdidos

Pau Torres cerraba la portería del Real Valladolid por dos temporadas

El Real Valladolid cerraba hace unos días su portería con la contratación de Pau Torres para, en principio, ser segundo portero del equipo blanquivioleta. Grandes actuaciones en el Lleida Esportiu de Segunda división B le sirvieron a este cancerbero sobrio y contundente para ganarse un sitio en el Deportivo Alavés, donde se caracterizó por su fuerte personalidad y una gran labor de grupo. Ahora intentará repetir el éxito vitoriano en Pucela.

Pau Torres durante un partido en su etapa con el Lleida Esportiu en Segunda división B (GolCat.com)
Pau Torres durante un partido en su etapa con el Lleida Esportiu en Segunda división B (GolCat.com)

Condición de segundo portero
Este guardameta catalán llega a orillas del Pisuerga con la etiqueta clara de desempeñar la labor de segundo portero, por detrás de Isaac Becerra. Desconocido para el gran público, Pau Torres es elegido por Braulio por su seriedad bajo palos y su profesionalidad fuera de los terrenos de juego, donde sobresale su gran personalidad. 

Pese a las típicas declaraciones futbolísticas en las que un jugador asegura llegar a un equipo para luchar por la titularidad, la llegada del barcelonés al estadio José Zorrilla se articula precisamente en la seguridad de que Pau Torres va a asumir su condición de suplente, con la misión de mantener la estabilidad del grupo y buscar, por encima del resto, el bien común. Todo sumado con haber participado en el reciente ascenso del Deportivo Alavés.

Julio Iricibar
Con la llegada de Pau Torres existe el debate sobre si Julio Iricibar podría haber desempañado el papel de segundo portero durante la presente temporada. Jugador de la casa y deseoso de tener un sitio en el primer equipo, parecía el jugador ideal para ocupar dicha demarcación, destacanado que la pasada campaña el vallisoletano ejerció prácticamente como tal tras la planificación con Bruno Varela y Kepa Arrizalabaga. Sin tener un gran debut, se marcó un partido memorable en la Romareda que supuso la primera victoria de la temporada fuera de casa y el inicio de la mejor etapa del Real Valladolid 2015/2016. Demostraba su potencial y pedía una oportunidad.

· #BienvenidoPauTorres todo el especial sobre la llegada del catalán al Real Valladolid ·

El vallisoletana soñaba con una gran oportunidad pero el club se la negó. Recientemente, Braulio Vázquez declaró que tras una reunión se decidió que Julio Iricibar no daba el perfil y que Pau Torres debía ser el elegido. Posiblemente la experiencia y el carácter del catalán decantaron la balanza en la secretaría técnica pucelana para elegir un puesto que, esta temporada, sí estará equilibrado.

En busca de un grupo con carácter
Los análisis del papel realizado por el Real Valladolid la pasada temporada dispararon en todas direcciones pero la diana estaba focalizada en la falta de carácter del grupo. Influido por el entorno, Braulio ha dado la vuelta a su enfoque y ha cambiado drásticamente su política de fichajes para buscar el alma perdida del equipo. El club también intenta rescatar ese sentimiento en la grada con su campaña de abonados para recuperar a una afición contagiada por ese ambiente. ¿Qué fue antes el huevo o la gallina? ¿Qué será antes: la ilusión o los resultados?

En definitiva, a la espera de fichajes de última hora que puedan dar un salto de calidad a la plantilla, el Real Valladolid busca ese perfil concreto de jugador de equipo, que inyecte garra y personalidad para lograr que todo el grupo vaya de la mano hacia el objetivo. Pau Torres tendrá un papel secundario en el campo pero protagonista, fundamental y decisivo en el vestuario y en el día a día.