Sergi Guardiola destapa el frasco de las carencias

La solución a los problemas del Real Valladolid era muy sencilla. El mercado de invierno iba a dar al equipo de Sergio González un delantero y con él, los problemas ofensivos del equipo iban a quedar solucionados. Esa carencia de goles, ocasiones, calidad y claridad en el área rival se iban a eliminar sólo con la llegada de un delantero. Parecía tan sencillo que era irreal. Un jugador no iba a cambiar el juego del equipo y, tampoco, un futbolista iba a variar la percepción sobre Enes Ünal y Duje Cop. No iba a hacerlo o, al menos, no debería.

Devorado por la realidad
Todo tenía solución con la llegada de Sergi Guardiola. Al menos, supuestamente. El ‘12’ es un delantero perfecto para el juego que proponía el equipo. La teoría era una pero la realidad no ha cambiado nada el juego del equipo. Ni en el contexto objetivo ni en el subjetivo. Pese a que este segundo punto pueda ser analizado desde diferentes perspectivas, la realidad blanquivioleta habla de que el equipo anota menos desde enero.

Dando por hecho que tras el mercado de invierno todo quedaría solucionado, la realidad es que hasta el mes de enero, el Pucela anotaba un gol cada 116 minutos. Desde la victoria (2-1) ante el Celta de Vigo, cada 180. A nivel numérico, estadístico y objetivo, el Real Valladolid ha perdido fuerza. El camino para la solución aún no ha llegado. Un mes después de tomar ‘la’ decisión, se ha confirmado que el problema no era individual.

Así, la vertiente que señalaba a los delanteros como los grandes culpables de las carencias del equipo ha variado. Las limitaciones ya no son de calidad o gol de los puntas sino del juego o de las asistencias que estos reciben. En definitiva, la llegada de Sergi Guardiola al Estadio José Zorrilla ha destapado el tarro de las carencias y limitaciones grupales. Ya se conoce que existe un problema de juego, estilo y propuesta que no sólo repercute a los delanteros. Ni Enes Ünal ni Duje Cop eran los únicos culpables ni Sergi Guardiola iba a ser el salvador.

Números que sonrojan
La situación en la que llegó el delantero murciano al Real Valladolid no fue sencilla. Futbolística y mentalmente tenía carencias y limitaciones muy altas. El paso por el Getafe CF fue duro y Sergi Guardiola necesita tiempo para su mejor versión. Por suerte él sí tiene la confianza del entorno, aquél que no expone unas cifras que no engañan sobre las verdaderas limitaciones del equipo.

Sin intención de señalar al jugador, al que ya he desentendido de muchos de los problemas ofensivos del equipo, le igualo al análisis que llevo haciendo con Duje Cop o Enes Ünal desde el estallido de la crispación. Creo en ello porque hay datos que hablan de las carencias pucelanas para generar ocasiones y que estas van por encima del propio Guardiola. Con él como titular y disputando todos los minutos posibles, el Real Valladolid ha anotado dos goles. Ambos en el mismo partido y tres menos que en los mismos encuentros en la primera vuelta.

Por el contrario, los datos con Enes Ünal y Duje Cop son mejores. Si bien en las cuatro primeras titularidades del turco, el Real Valladolid hizo dos goles, en sus cuatro primeros partidos completos, el equipo consiguió cinco. Curiosamente, en esta comparativa el que mejor sale parado es el ’20’ vallisoletano. El croata, que no ha sumado cuatro encuentros ligueros íntegros, vio anotar siete goles al Real Valladolid en sus primeras cuatro titularidades, etapa de un empate y tres victorias. Con datos, puramente objetivos, y opciones subjetivas queda muy claro, tras la llegada de Sergi Guardiola, que el problema del Real Valladolid con el gol no es de los delanteros sino es una responsabilidad del tarro de las carencias y limitaciones del equipo en el contexto ofensivo.

El problema del gol y el ejemplo de hace 10 años

El Real Valladolid tiene un problema ofensivo. Ya sea en creación de ocasiones o en calidad o determinación para el gol, los de Sergio González deben variar su estilo para poder sacar potencial a las credenciales que, obviamente, tienen. Necesitando dejar de chocar, semana tras semana, con el mismo muro, Sergio tiene la opción de liberar de presión a Enes Ünal potenciando la extraordinaria variante que dejó la eliminación copera y basándose en la extraordinaria gestión que se vivió en Zorrilla hace ya una década.

El mal llamado ‘falso 9’
El domingo, tras la derrota del Real Valladolid (2-0) ante el Levante UD leí que para muchos el cambio de Sergio González en el que retiró a Enes Ünal era un mensaje al Club para mostrarle la necesidad de un delantero. Dudo mucho que éste fuera el mensaje con un director deportivo como Miguel Ángel Gómez al mando de la parcela deportivo pero, asumiéndolo así, también se puede tomar como un mensaje a la lectura que debe hacer Sergio y que, posiblemente, no esté haciendo con exactitud en las últimas semanas.

Pensando lo mismo sobre el delantero turco que en semanas atrás, el jugador está teniendo un problema con el gol importante. Su innegable aportación futbolística no está teniendo repercusión de cara a puerta. En creación de ocasiones ni goles. Podríamos hablar del modelo de juego y del esfuerzo del jugador y su desgaste antes de llegar al área pero éste, posiblemente, sea un tema secundario. A Enes Ünal se le va a valorar como un goleador y no como un delantero. ¡Importante problema!

Teniendo este tema claro, el Real Valladolid debe resetearse. Él, como equipo, y Sergio como entrenador. Los pucelanos deben dejar de chocarse día tras día con el mismo muro y variar sus alternativas y propuesta. En un supuesto juego de combinación, como quiere promulgar Sergio, no es vital una referencia. En un juego de contragolpe, como está evolucionando el equipo, tampoco. Por ello, la actualidad pucelana me lleva a preguntarme por qué el equipo pucelano no cambia a jugar sin referencia. No entiendo por qué Sergio no copia la fórmula de Mendilibar en la temporada 2008/2009.

La sombra de Joseba Llorente
Después de la marcha de Joseba Llorente el Real Valladolid tuvo un gran problema con la delantera. El 9’ estuvo huérfano hasta la llegada, dos años después, de Javi Guerra. Pese a la presencia de Henok Goitom, el sueco nunca consiguió hacer olvidar al vasco. Jugaban en otra ‘liga’ pero, también, en otro equipo y buscando otro objetivo. El peso del de Hondarribia debilitó la confianza del sueco y Mendilibar intentó liberar al jugador. Decidió no exponerlo más durante unas semanas. Agitó el vestuario y movió un equipo sin referencia. Víctor Fernández y Fabián Canobbio partían como doble punta en un juego móvil y de contragolpe.

Aquel movimiento ayudó a Goitom, que partía como delantero titular, y en menor medida, y Bartolomew Ogbeche. Dos o tres partidos en el banquillo liberaron al jugador de presión, al equipo del ambiente que se vivía con él y otorgaron al grupo alternativas de ataque. Fue sólo un respiro para el jugador y un movimiento temporal para el equipo pero que ayudó a que el jugador fuese ese goleador determinante para la permanencia. Con 11 goles oficiales y como octavo máximo goleador del Pucela en Primera en los últimos 25 años, Giotom sumó en una permanencia y Mendilibar ofreció una gestión de grupo y una motivación individual determinante.

Ahora, una década después e independiente al mercado de fichajes de invierno, Sergio González tiene una oportunidad de agitar su vestuario para sacar todo el juego que éste tiene y potenciar el talento que tiene Enes Ünal, un jugador señalado y ninguneado por la expectativa de goleador que se tenía en él y el poco rendimiento que ofrece o la poca valoración que se le hace a su función de delantero.

Última (y necesaria) reflexión del 2018 sobre Ünal

Son muchos los análisis sobre la situación del Real Valladolid que hablan de que el equipo tendría una situación más privilegiada de contar con un ‘9’ «goleador». Con un plus anotador de la referencia, los de Sergio González podrían tocar, incluso, la salvación matemática, o al menos eso se entiende. Sin Enes Ünal, el Real Valladolid tendría más puntos. Ésta es una opinión compartida por un alto porcentaje del entorno blanquivioleta en una idea que no compro y que nunca comprenderé. Sin ignorar el estilo de juego del equipo y todo lo que aporta el turco a éste, el Real Valladolid está con el 50% de la salvación en el bolsillo pero, sobre todo, con una estructura básica en la que el futbolista es determinante y con la que el Pucela es seguro.

Ansiedad y exceso de celo… del entorno
El mundo del fútbol es muy sencillo. Tanto como para saber que todo lo que puede venir ya lo has vivido. Sea del contexto que sea. Ahora mismo el Real Valladolid está en un momento crucial, de su temporada y de su proyecto. Con 21 puntos en 17 partidos, cifra inesperada, el entorno blanquivioleta necesita una dosis de humildad y realismo. Después de cuatro temporadas en Segunda división y sin llegar a la media tras el regreso, el entorno blanquivioleta pide más. Todo le sabe a poco. El Pucela se está empezando a convertir en ese equipo, que tras dos temporadas en la élite, menosprecia el objetivo de la salvación.

Diferenciando la ambición de la irrealidad, detalles marcados por una delgada línea, se exige más al Real Valladolid y, por supuesto, se pide una evolución al equipo en el contexto ofensivo. Los de Sergio González deben generar más, primero, para así poder marcar más. Necesitando los registros de los goles, el Pucela parece que se tiene que centrar en las próximas semanas en fichar un ‘9’, no referencia, sino «goleador». Supuestamente, el Real Valladolid debe firmar durante el mes de enero a un delantero que asegure un buen promedio de goles para subsanar muchos de los problemas vallisoletanos de cara a gol y, por consiguiente, para mejorar el rendimiento de Enes Ünal, tan criticado como menospreciado en el éxito de este Pucela.

¡Maldito Jaime Mata!
Antes de cerrar el año 2018 he querido extender unas líneas sobre el delantero del Real Valladolid provocado por el cruce de tweets de los últimos días sobre todo lo que engloba al delantero blanquivioleta. Iniciando esta reflexión por asegurar que no compro ningún argumento en el momento en el que se cita a Jaime Mata, puedo continuar por recordar muchos detalles y contextos ya mencionados en estas líneas. Con todo, la comparación con el delantero del Getafe CF es innecesaria.

El modelo de juego del Real Valladolid es otro al de la temporada pasada. El esquema que utiliza, también. En términos de metodología, los principios y los subprincipios del modelo de juego nada tienen que ver con el de Segunda. Los delanteros los sufren pero la exigencia es aquella que marcó un equipo con un alto porcentaje de visión ofensiva y en otra categoría. A este Pucela se le pide lo mismo que ofreció la temporada pasada.

Variando totalmente el juego y profundizando en la idea de fútbol de Sergio González, el actual Real Valladolid es muy diferente. Matizando aún el esquema de juego de esta temporada, buscando mejorar en acciones determinantes para el juego ofensivo y detectando el nacimiento de los problemas ofensivos del equipo, Enes Ünal es parte determinante del éxito blanquivioleta hasta la fecha. El Real Valladolid puede mejorar mucho, ojalá lo haga, pero el turco es pieza determinante de la manta pucelana. El equilibrio que está haciendo fiable al Pucela y que le ha llevado ya a firmar 21 puntos es, en gran parte, firma del turco. El punto de equilibrio de un equipo que pide no mirar a los datos del pasado y de otra categoría ya que en ellos puede estar el principio del final de un Pucela consecuente, equilibrado y seguro, donde todos suman para un mismos objetivos y ninguno para un registro goleador individual.

¿Es no ‘tener’ gol o no saber crear las ocasiones?

«El problema del Real Valladolid es que no tiene gol». Esa es la afirmación rotunda para analizar el momento de juego del equipo de Sergio González. Obviamente, el Pucela tiene un problema. Es el equipo que menos goles ha anotado de la categoría y uno de los 11 que menos tantos ha hecho en las últimas diez temporadas en Primera división. Los pucelanos deben analizar qué les ocurre y entender que, quizás, su problema no es de gol sino de creación de ocasiones. ¿Cuántas grandes ocasiones ha marrado el equipo? ¿Cuántos goles ‘cantados’ no ha metido? ¿El problema es crearlas o meterlas?

Un objetivo secundario
Con el gol de Enes Ünal en Vigo y la duda de saber si el empate ante el Levante UD fue obra del turco o de Duje Cop, el bagaje de goles de los dos delanteros del Real Valladolid es inexistente. No hay más registros en sus casilleros y esto lleva a entender que el equipo blanquivioleta no tiene gol, descartando que los pucelanos tengan problemas y limitaciones para saber crear ocasiones de peligro, hecho que Sergio González destapó en la rueda de prensa previa al duelo de este sábado ante el Club Deportivo Leganés.

Antes de las palabras del entrenador catalán es importante analizar las sensaciones que deja el equipo en el juego y, por supuesto, la diferencia entre los dos puntos que ‘enfrentan’ el análisis ofensivo del Pucela. Hace un par de semanas aseguré en la tertulia de Radio Marca Valladolid que la diferencia es importante. Si bien aquel que debe generar las ocasiones es el entrenador, el que debe dar el gol es el vestuario. Iniciando por el primer punto, aquel que exige el modelo de juego, el resto debe acompañar pero sabiendo que sin él, no hay futuro.

Si el entrenador no dota al Pucela de herramientas para marcar vivir en campo rival es imposible que los delanteros tengan gol y esto es lo que está sucediendo en el Real Valladolid. Sergio quiere un equipo equilibrado y, por el momento, los movimientos, automatismos y exigencias para ello pasan por ser un conjunto compacto, seguro y sin fisuras. Es decir, el Pucela se centra en un contexto defensivo y de ajustes. El Pucela deja en un segundo plano el ataque. Intenta mejorar y crecer desde el trabajo pero con un discurso sensato y lógico.

El cuerpo técnico del Real Valladolid sabe que la irregularidad y los desequilibrios le debilitan. Sergio y todos sus ayudantes entienden que, ahora, el equipo debe vivir partidos de pocos goles. Por ello, el Pucela es un equipo replegado, un conjunto de pocos metros y con un estilo ‘feo’. No es un equipo vistoso ni una idea muy atractiva para el espectador ajeno pero si un modelo lógico por la exigencias, limitaciones y realidades del equipo. Este Pucela debe estar unido y compactado. Ahí está su identidad y es desde esa condición desde la que puede optar al crecimiento y a la evolución.

Sergio asume su culpa
Este Real Valladolid va a generar, al menos hasta el mercado invernal, pocas ocasiones. Va a ser un equipo que construya poco de cara a la portería rival y, por lo tanto, tendrá poco gol. El argumento de la debilidad ofensiva será constante hasta dejar a un lado el discurso que defendió Sergio este jueves. En la previa a recibir al Club Deportivo Leganés, Sergio mencionó la “rentabilidad” que está tendiendo su equipo en ataque.

Dando por hecho y asumiendo que su equipo genera poco, el entrenador catalán elogiaba a sus jugadores por el máximo rendimiento que están sacando a sus herramientas. Sergio, asumiendo la culpabilidad del poco gol del equipo, contestaba a la pregunta que debe marcar todo el análisis del equipo. ¿Cuál es el problema del Real Valladolid? ¿Qué no marca o que genera poco? Según Sergio, los datos y las sensaciones, este Pucela crea pocas ocasiones y lo hace porque el entrenador así lo quiere.

Desde el trabajo y el crecimiento, el Pucela mejorará esta prestación. Hasta entonces, deberá sacar el máximo rendimiento a sus ocasiones. Ciertos estudios hablan de que estas oportunidades son pocas y débiles. En mejorar el adjetivo está el trabajo más inmediato de un Sergio que asume su culpa en el objetivo de hacer de su Real Valladolid un equipo consistente y todo lo contrario de lo que lo fue en 135 de los últimos 180 minutos de juego. Ese Pucela, que nadie aprueba, puede generar más e, incluso, marcar más pero todo a costa de conceder y ‘regalar’ más al rival. Marcadores altos inviables para este Pucela. Ahora o en mayo.

¿Y qué aporta Enes Ünal al juego blanquivioleta?

El Real Valladolid está mucho mejor de lo esperado y por encima de cualquier expectativa. Del pasado más lejano o del más reciente. A nivel grupal, el equipo de Sergio González está cumpliendo, con creces, con todo lo que le surge pero siempre hay detalles que debe mejorar o que, al menos, así se entienden. Desde el entorno blanquivioleta se ve a Enes Ünal como el único jugador de los titulares que rompe con el rendimiento. Se pide, incluso, un delantero titular para el mercado invernal por la crítica a la que se ciñe el juego del futbolista cedido por el Villarreal CF. El ‘9’ pucelano no suma grandes registros goleadores ni buenos porcentajes de remate pero aporta al juego blanquivioleta detalles determinantes para la inmejorable situación clasificatoria.

Trabajo y equilibrio
En frío, los partidos se ven muy bien. Se analizan mejor y se entienden de otro forma. Bajo este criterio entiendo que el mal juego del Real Valladolid en el empate (0-0) ante la Sociedad Deportiva Éibar se debió a la falta de equilibrio y amplios espacios entre líneas. Dichos condicionantes tuvieron un protagonista prioritario: Antoñito Regal. El ‘18’ aporta mucho equilibrio, regularidad y proporcionalidad al juego pucelano. Sin él, el Pucela se perdió en las transiciones y, otro orden, sin Enes Ünal, el Real Valladolid se romperá. Actualmente en el seno del Estadio José Zorrilla se debate y se habla mucho del delantero turco. La sensación global es que el delantero turco no gusta. Nadie le discute, porque no puede, la pelea y el trabajo pero se le critica por el poco acierto de cara a gol y por el ratio escaso de creación de ocasiones. Añadiendo que en estos análisis se da por hecho que el Jaime Mata de la temporada 2017/2018 cumpliría todos estos registros y peticiones en la actualidad, considero que las críticas al turco son numéricas, no futbolísticas.

Genera poco y marca poco. Cruz. Éste es el resumen. Como el ‘9’ no marca la diferencia, el Pucela debe ir al mercado invernal para buscar un delantero titular. El Pucela no debe retocar el ataque en invierno, debe reconstruirlo. Miguel Ángel Gómez tiene que variar los roles del equipo en un movimiento que, sinceramente, rompería al equipo. Futbolística y socialmente. De igual forma que la no entrada de Antoñito en el duelo ante la Sociedad Deportiva Éibar desequilibró al equipo, la salida, cuál sea, de Enes Ünal romperá del Real Valladolid.

Dejando a un lado el importante trabajo de descongestión, creación de espacios y desgaste que firma partido tras partido el turco, Enes Ünal aporta mucho más. Considerando que a un delantero se le debe pedir todo aquello que ya ofrece él en el Real Valladolid, el puntacedido por el Villarreal CF ofrece más. Ese equilibrio, esa pausa para la doble jugada y esa buena lectura para juntar al equipo a la hora de crear y construir son vitales para que el Pucela tenga el segundo registro más bajo de goles en contra. Un equipo que se salva no vive tanto de lo que anote como sí de lo que no encaje. Para salvarse siendo recién ascendido, el equipo debe ser ‘feo’ y Enes Ünal está contribuyendo a ello y lo está haciendo fuera de puesto. ¿Cuántos de los robos de Míchel Herrero o Rubén Alcaraz se producen porque el conductor de la pelota llega debilitado por Enes Ünal? Sorprendería conocer, que no interpretar, ese dato.

“La referencia y la diferencia”
Hace unas semanas, en la tertulia de Radio Marca Valladolid, aseguré que, salvando muchas distancias, Enes Ünal me recuerda a Rodri Ríos. El delantero soriano, presente en Pucela en la campaña 2015/2016, se desgastaba en la presión, en la creación y en la contención. Con todo, cuando quería llegar al área rival no llegaba. Él era el ‘delantero centro’, que no ‘delantero’, del Real Valladolid. Tras el trabajo tenía muchos metros que recorrer, ya desgastado, hasta el área de meta.

Ünal es similar pero con un matiz importante. Su zona de influencia no es el área de meta, sino la de penalti. Para ello debe cambiar su posición en el esquema o que ese plus del mercado invernal le haga pasar de jugar como delantero a ser segundo punta. Más liberado de fijar centrales, más lejos de batallas con el portero y centrado en recorrer pocos metros tras el degaste para así llegar al remate, el Real Valladolid se dará cuenta que tiene en él a “la referencia y a la diferencia” de este vestuario.

Reconociendo el plus que está dando el jugador, sabiendo que lo hace fuera de ‘su’ puesto y entendiendo en qué cifra de goles está su éxito y el del equipo, entenderemos que fichar a un ‘9’ referencia, un delantero diferencial en invierno es contraproducente para el Real Valladolid. Este equipo crece, trabajo y rinde para la unión y el valor de Enes Ünal. Correr antes de andar rompe los equipos y los proyectos y el exceso de celo, en este caso injustificado, puede conseguirlo si no leemos ni comprendemos bien que lo que aporta Ünal al equipo, futbolísticamente y físicamente, es mucho. Muchísimo. Que aporte y sume, que lo hace mucho, no quita para aumentar la exigencia pero de una forma lógica y meditada. ¿Le falta gol? Sí ¿Le falta concretar ocasiones? También ¿Está rindiendo bien? En los objetivos actuales del Real Valladolid, sí porque, quizás, la exigencia de Ünal en la construcción del equipo no es goleadora.

La referencia y la diferencia para el Real Valladolid

Por muy humilde y austero que sea un proyecto, éste siempre tiene una estrella y en el caso del actual Real Valladolid ésta es un joven turco procedente del Villarreal CF

Enes Ünal es un gran delantero. Para el presente pero, también, para el futuro. Se le ve como un gran jugador para la actualidad pero, ante todo, para las próximas temporadas. En el Villarreal CF, en Turquía y en el fútbol europeo se le señala ya como un jugador maduro para la actualidad pero, también, como un delantero con un amplio margen de mejora. Esa opción de crecimiento es el punto del que se ha aprovechado el Real Valladolid para hacerse con un delantero muy alejado de sus pretensiones. A nivel económico y, posiblemente, deportivo, Ünal es un jugador lejano a las opciones pucelanas pero que será blanquivioleta durante los próximos 12 meses. En ese tiempo, el Estadio José Zorrilla podrá disfrutar de un jugador completo, un ‘9’ con un buen dominio de las dos piernas pero que destaca por los espacios, las transiciones y la velocidad.

· La presentación, en ElDesmarque Valladolid | “¿Quién es, realmente, Enes Ünal?” ·

Presentación LAV de ENES ÜNAL como nuevo jugador del Real Valladolid para la próxima temporada

Proyección y presente
El Real Valladolid lleva desde el inicio de la pretemporada con la base de lo que quiere que sea su proyecto. Sergio González cuenta con un alto porcentaje de lo que fue el equipo del ascenso y es éste el núcleo del equipo. Posteriormente se añadieron bases para el centro del campo y la primera línea ofensiva pero, obviamente, aún faltaban muchas piezas. Sobre todo en el frente más de ataque. Por ello, y tras la llegada de Duje Cop, Miguel Ángel Gómez sabía que le faltaba un ‘9’ muy diferente al croata y, a su vez, una estrella.

Con todos estos condicionantes, el Real Valladolid ha cerrado la llegada de Enes Ünal. El punta turco del Villarreal CF llega al Estadio José Zorrilla cedido por una temporada en una operación que facilita la llegada de un jugador inviable en otras condiciones. Hablar del nuevo jugador blanquivioleta es hacerlo de un futbolista diferencial para este proyecto pucelano. Es, sin duda, la gran estrella. Por estatus, proyección pero, también, por presente.

Obviamente Enes Ünal es un jugador con un amplio margen de mejora. Puede y debe crecer mucho aún pero, actualmente, es un jugador único en la plantilla y determinante para los objetivos pucelanos. Ya es un delantero completo que sólo debe detallar algunos aspectos de su juego y temperamento. El nuevo ‘9’ del Real Valladolid tiene velocidad, manejo de las dos piernas, gran golpeo y grandes cualidades para el estilo pucelano.

De igual forma que Duje Cop es un jugador determinante para el Real Valladolid y su estilo por su envergadura y juego de área, Ünal va a ser un jugador necesario para el Pucela en las dos posiciones más ofensivas. Como referencia, Sergio buscará un juego de transiciones. Como segundo punta, una propuesta más ofensiva. Dos líneas de ataque tras el centro del campo ayudarán al equipo a tener un estilo ofensivo. Las segundas jugadas de Cop serán aprovechadas por el turco para finalizar o buscar superioridad exterior.

Cuestión de expectativas
Dentro de estilo tan marcado en la pretemporada y en el duelo disputado ante el Rayo Vallecano en Íscar, Enes Ünal es un jugador determinante para Sergio. Su movilidad, la libertad que necesita para rendir y la opción de transitar y finalizar desde cualquier posición le van a hacen tener un rol destacado en este proyecto. Es, a la espera del cierre de mercado, la referencia y la diferencia del equipo de Sergio González. Está llamado a ser el que marque un plus al equipo.

Enes Ünal, en su presentación con el Villarreal CF el pasado verano | <em><strong>Foto: Domenech Castelló - EFE</strong></em>
Enes Ünal, en su presentación con el Villarreal CF el pasado verano | Foto: Domenech Castelló – EFE

Con toda esta previa, y pese a su juventud, Enes Ünal va a tener que soportar ser la referencia del equipo. Se le coloca sobre los hombros la exigencia de ser el que gane partidos y el que dé puntos al equipo. Es una cuestión de expectativas sobre un jugador de apenas 21 años pero que ya suma diferentes experiencias e importantes desembolsos por él. La expectativa es y será alta. La respuesta, seguro, que será interesante. Un jugador de su nivel y estilo merece siempre una expectativa muy alta porque termina cumpliéndola.