Anuar debe bajarse del tren blanquivioleta un tiempo

Este verano de 2020 va a dejar muchos movimientos en el Real Valladolid y, sobre todo, en el centro del campo. Son varios los jugadores que el club pucelano tiene en esa demarcación y los blanquivioleta deben mover ficha para buscar las mejores situaciones y contextos para cada jugador. En ese esperado movimiento en la zona central, Anuar Tuhami está señalado. El jugador ceutí está dispuesto a emprender otra nueva etapa lejos del Estadio José Zorrilla, tal y como anunció Miguel Ángel Gómez en El Mundo-Diario de Valladolid, porque necesita dejar escapar el tren del Real Valladolid. Al menos un tiempo.

El centrocampista internacional por Marruecos apostó mucho por jugar en el primer equipo blanquivioleta, llegando a mostrar una paciencia infinita, pero, ahora, dados los acontecimientos y su evolución en el Pucela de Sergio González, el jugador necesita volar solo y hacerlo lejos de la que siempre será su casa, la misma que en noviembre le renovó hasta el año 2023. Es contrato por tres temporadas más invita a una operación ventajosa para todas las partes como es una cesión por dos temporadas.

Sus necesidades
En un movimiento similar al que el Villarreal CF y el Real Valladolid firmaron por Enes Ünal puede estar el futuro de Anuar. Necesitando libertad y olvidándose de jugar para volver a Pucela, algo que le puede generar ansiedad, el centrocampista puede y debe dar un empujón definitivo a sus cualidades y a su carrera. Dejando de pensar en cómo volver al Pucela y en qué hacer para ganarse el puesto, el centrocampista necesita dejar escapar el tren blanquivioleta. Al menos, de momento y por un tiempo. Dos años lejos de la ansiedad y el exceso de responsabilidad que le supone triunfar en el Real Valladolid, Anuar crecerá y podrá volver para su última campaña de contrato más hecho, más maduro y más estable.

La experiencia en Grecia ha sido positiva porque le ha enseñado que hay más fútbol lejos de Valladolid, pero ha sido insuficiente a nivel deportivo. Sin mirar a las necesidades del Real Valladolid, el jugador ha vivido algo más de seis meses de competición en tierras helenas que le han valido para madurar pero no para crecer todo lo que debe evolucionar en su carrera para ser el jugador que él quiere ser y no el que necesita el Pucela.

Actualmente, Anuar tiene un problema importante para ser titular y, obviamente, para triunfar en Zorrilla. Sus cualidades no casan con la propuesta actual de Sergio González por su indefinición en un perfil. Con ello, el jugador debe buscar el equipo y el entorno que le haga crecer desde sus cualidades, aquéllas que ahora le obligan a bajarse del tren del Real Valladolid.

Actividad de mercado para impulsar el vestuario

El mercado de invierno está cerca de abrirse y el Real Valladolid tiene que vivir un mes de enero activo para detallar e impulsar las situaciones que hay en su plantilla. Con la necesidad de dar salida a jugadores que no cuentan para Sergio González, el Club debe potenciar los cambios que se han vivido en las últimas semanas en el juego del equipo. Con la necesidad de reforzar el juego exterior, un triple movimiento fomentaría una activación necesaria para limar parte de las carencias de juego y el exceso de jugadores del equipo.

Joaquín lo cambia todo
Las temporadas son las que marcan la realidad de un equipo y las virtudes o las carencias de un vestuario. Si bien el equipo puede estar programado para un camino, la realidad puede llevar a otro. El mejor ejemplo existe en el Estadio José Zorrilla con Joaquín Fernández. Resulta extraño pensar que el ‘24’ va a sumar minutos esta temporada en el eje de la defensa. El almeriense ya es visto como centrocampista. Su avance en el terreno de juego ha poblado en exceso la zona central del terreno de juego, dejando carencias en la defensa.

Pese a que su polivalencia le pueda llevar a sustituir a Kiko Olivas cuando éste caiga lesionado o sancionado, las variantes de la defensa siguen dejando dudas y es ahí donde el Real Valladolid debe entrar. Pese a que el rendimiento de Mohammed Salisu está siendo por encima de las expectativas e ilusiones, el ghanés necesita ‘refuerzos’ y éste puede estar ya en el vestuario.

Anuar Tuhami, Fede Barba y Joaquín Fernández, los tres nombres para activar el actual vestuario del Real Valladolid, aquél que necesita fichajes pero no una revolución

Centrados demasiado en las etiquetas, a Fede Barba se le mira como el sustituto o suplente de Nacho Martínez. Este rol le ha debilitado porque su rendimiento en dicha posición no ha sido el mejor. El futbolista, reconvertido a lateral, tiene hechuras para dar mucho al equipo como central. Su carácter competitivo, su fuerza y su buena lectura de juego ofrecerían una variante defensiva para no vivir tan cerca del área de Jordi Masip.

Contando con el ‘3’ como central, Nacho Martínez necesita un acompañante. Pensar en Sergio Escudero, como apunta diferentes medios, es hacerlo en grande y en un refuerzo que daría al equipo mucha frescura y dominio en campo rival. Sea el vallisoletano u otro, lo que está claro es que el Real Valladolid necesita un jugador para el lateral izquierdo. Barba no lo es pero eso no quiere decir que sea válido para las necesidades de los de Sergio.

Impulsos de actuación
El italiano puede sumar su juego al centro de la defensa y con él, Joaquín daría un salto casi definitivo al centro del campo. Con el ‘24’, el overbooking en la zona sería alto. Dando por hecha la salida de Álvaro Aguado, pese a sus posibilidades de ayudar a las carencias del equipo, y de El Hacen, Sergio contaría para el centro del campo con Míchel Herrero, Fede San Emeterio, Rubén Alcaraz y el propio Joaquín.

En esta demarcación no cuento con Anuar Tuhami por la necesidad que actualmente veo al ceutí de salir cedido. Sin regularidad, sin continuidad y sin protagonismo, una breve salida del jugador le ayudaría a crecer. Definiría su perfil, algo determinante para Sergio González, y mostraría su estilo a la vez que iría ganando en protagonismo y peso. Pese a la confianza que tengo en Anuar y la aprobación a su renovación, el futuro a muy corto plazo del jugador en Valladolid puede que no sea el mejor para él.

Por ello, la salida del ‘8’ es lo más positivo para el jugador y el Club. Ambos necesitan este movimiento para, después de descargar el vestuario con las salidas de Luismi, Aguado y Javi Sánchez, entre otros, adaptar el equipo a los impulsos que el vestuario ha vivido desde el cierre del mercado de verano.

Anuar, perjudicado por sus condiciones de juego

Y, por sorpresa, en el empate (0-0) ante el Atlético de Madrid, Anuar Tuhami fue suplente y terminó sin jugar. Cuando parecía que iba a vivir su primera titularidad de la temporada, el ceutí se vio adelantado por Joaquín Fernández. Sergio González decidió sacar de su zona al almeriense para dar consistencia al centro del campo. El perfil ‘defensivo’ del ‘24’ no es el de Anuar y, por ello, esa primera titularidad deberá esperar.

Lo hará aunque, como en muchas ocasiones en el fútbol, la polivalencia puede llegar a lastrar a un jugador. No tener un perfil determinado, no defender un estilo concreto y no ajustarse a unas condiciones fijadas pueden terminar siendo negativo. Un jugador que puede valer para todo puede llegar a no ser determinante en nada. Un futbolista polivalente corre el riesgo de terminar siendo la segunda, la tercera o, incluso, la cuarta opción para los entrenadores porque pocos apuestan por jugadores sin un perfil ajustado a su estilo.

La polivalencia y esa no defensa de un perfil muy concreto está lastrando a Anuar Tuhami esta temporada y en su estancia en el primer equipo blanquivioleta. El ceutí es, como el mismo ha confirmado en más de una ocasión, un jugador válido para todas las condiciones y exigencias en el centro del campo de Sergio González. Que se necesita llegada al área rival, una conducción liguera y superar líneas rivales, él vale. Que se necesita un perfil posicional para dar equilibrio al juego combinativo del equipo, Anuar también estaría disponible.

La enésima prueba 
El ‘8’ del Real Valladolid da esas dos vertientes pero, esas posibilidades, lejos de ser una ventaja para él, se están convirtiendo en un inconveniente. Ofrece tantas posibilidades que, salvo en contadas ocasiones, es un jugador valorado pero no para ser decisivo. Sergio cuenta con él, y le incluye en las convocatorias, pero no le da la titularidad. Ahí le adelantan todos. Varios jugadores de la zona que, supuestamente, más debilitada estaba este verano están por delante de Anuar para ser titulares cuando, quizás, en una convocatoria, el ceutí entraría antes.

Con esta polivalencia mal usada y valorada del marroquí, la actualidad del jugador pasa por la enésima prueba de confianza. En un jugador que siempre ha sorprendido y aparecido desde la segunda línea y con paciencia, la presente temporada está siendo más complicada de lo esperado. Dos años después de su ‘presentación’ con el primer equipo, Anuar parte de cero desde su polivalencia, su virtud y, posiblemente, su lastre.

Enésima prueba para confirmar el ‘perfil’ de Anuar

Comienza una nueva temporada y Anuar Tuhami parte en el banquillo. No es una novedad sino el proceder que ha tenido el ceutí desde que saltó al primer equipo. Partiendo siempre desde un perfil bajo y secundario, el ‘8’ blanquivioleta crece durante la campaña. Su fútbol y, ante todo, su forma de actuar le llevan a evolucionar semanalmente. Es un jugador ambicioso y de largo plazo que, futbolísticamente, aporta aspectos diferentes a los que hay en el Real Valladolid. Así lo ‘presentó’ Miguel Ángel Gómez en el cierre del mercado de fichajes y de él se debe aprovechar nuevamente el Real Valladolid.

La virtud de no tener perfil
Siempre he pensado que en el fútbol todo tiene un porqué. Una explicación que, independientemente de que te pueda convencer, argumenta por qué se han tomado determinadas decisiones. Por ello siempre estoy muy conforme con Miguel Ángel Gómez. Evidentemente no ha acertado en todas las decisiones pero poco se le puede criticar cuando explica cuáles fueron sus motivaciones para tomar medidas. La explicación que, con el último cierre del mercado, hizo sobre el fichaje de Duje Cop confirma esta teoría de que todo en el fútbol está bien explicado, independientemente de cómo termine.

Dejando a un lado los resultados, e incluso, el manido tema actual del Real Valladolid de los perfiles, esa mencionada rueda de prensa de Gómez hace una semana valió para la ‘presentación’ de Anuar Tuhami. En un momento en el que sobre el Estadio José Zorrilla se analiza mucho la pareja de centrocampistas del equipo de Sergio González, el director deportivo hizo su apuesta por el ‘8’ pucelano, a la cual me sumo.

Confirmando que «nos ha aportado mucho”, Gómez confirmo que “no tiene el perfil defensivo ni el ofensivo” pero que “es un mediocentro que siempre aporta”. “Es un jugador box to box que tiene valentía y que aporta algo diferente», aseguró el máximo responsable deportivo del Club.

Por fútbol, actitud, posibilidades y recorrido, Anuar es prioritario para el Real Valladolid por ese punto “diferente” que Miguel Ángel Gómez expuso. Si San Emeterio es “perfecto” para Sergio, Anuar es distinto, impredecible y novedoso. Es diferente al resto. En un centro del campo blanquivioleta con jugadores con buen pie, la fluidez de juego es alta pero, a veces, inerte al no superar líneas rivales.

Cierta anarquía en el juego
El control técnico que el Real Valladolid tiene del balón es alto pero, en muchas ocasiones, plano. El Pucela puede llegar a toparse con dificultades al tener el mismo perfil. En cambio, con Anuar sobre el terreno de juego, el Pucela tiene rasgos diferentes. Crece en la conducción, en los kilómetros recorridos y en verticalidad. Él elimina ciertas carencias de fútbol. Con el ‘8’, el Real Valladolid es más profundo y más directo en sus objetivos.

Anuar es diferente, tiene rasgos únicos que, inicialmente, no entran en la idea de Sergio González o cualquier entrenador. El ceutí no es titular para el cuerpo técnico actual del Pucela y, tampoco, para una gran parte del entorno. En onces ideales de verano, nunca aparece. Al inicio de temporada la intención no pasa por él pero con el avance de la temporada, sí. Su estilo es tan diferente como convincente. La facilidad para llegar a ambas áreas le hace generar constantes superioridades numéricas.

Desde una cierta anarquía futbolística del juego, Anuar comienza su tercer año en el primer equipo del Real Valladolid con un perfil bajo y un rol secundario y de suplente. En las primeras quinielas no entra, en las últimas del año será determinante. Aprovechará cualquier oportunidad. Por carácter, ambición y juego, cuando el equipo lo necesite, Anuar estará pareparado. A nadie le sobra un jugador que haga superioridades en las inmediaciones de ambas áreas y él es perfecto en ello. Lo es desde su infinita paciencia futbolística.

Anuar ante la pérdida de fútbol del Real Valladolid

En la segunda crisis de juego del Real Valladolid en esta temporada, la ausencia de Anuar es una de las primeras y principales soluciones que debe imponer Sergio 

Las debilidades del Real Valladolid en la temporada se han acrecentado en las últimas semanas después de ver que el equipo ha perdido fútbol y frescura. Con el bajo estado de forma de Míchel Herrero y Rubén Alcaraz, la variante de volver a ver a Anuar Tuhami en los esquemas ligueros de Sergio González comienza a señalarse como imperiosa necesidad. El estilo de juego del ceutí sacará al Pucela de la monotonía que vive. Los rasgos del ’23’ de conducción, transiciones y llegada al área se salen de lo habitual en este equipo y, por ello, el Real Valladolid no puede dejarle escapar ni un partido más. El equipo necesita recuperar ya a Anuar.

Anuar Tuhami, en el duelo copero ante el RCD Mallorca disputado en el Estadio José Zorrilla | Foto: RealValladolid.es

Innegable pérdida de fútbol del equipo
El Real Valladolid tiene varios problemas. La situación clasificatoria, sin ser alarmante, así lo marca. A la falta de gol y de creación de ocasiones del equipo de Sergio González, el Pucela está teniendo en las últimas semanas grandes deficiencias con la obtención de juego. El mal momento de los dos centrocampistas más usados por el equipo pero, sobre todo, de Míchel Herrero, está llevando al equipo blanquivioleta a una considerable mediocridad del juego. El Real Valladolid muestra debilidades para llegar al área con balón.

Los rivales conocen las armas del equipo de Sergio y taponan muchas de sus salidas. Bloqueada la influencia del juego de Alcaraz y Míchel, con su juego combinativo y de desmarques, sobre todo en el caso del ’14’, el Real Valladolid se queda limitado al plan B, aquél que ahora habla de centros laterales para potenciar la segunda jugada. Así se gestó el empate (1-1) ante el Athletic Club y así se buscó la igualada ante el Rayo Vallecano.

Las alternativas actuales del Real Valladolid pasan por puntualizar el esquema pero hacerlo con los mismos jugadores. Siendo indiscutible la pareja de centrocampistas, el Pucela se está convirtiendo en un equipo sin el fútbol que llegó a mostrar en los meses de octubre y noviembre. Más allá de resultados, en esas semanas los pucelanos sabían cómo atacar al rival. Ahora, no. Sin ideas ni profundidad la primera obligación del equipo es mirar al banquillo y ver las opciones que éste ofrece. En él está Anuar Tuhami que, no debiendo ser la solución de todos estos problemas, sí puede ser una brillante alternativa para cambiar el juego del equipo.

Otro jugador; otra variante
Hablar de Míchel y Alcaraz es hacerlo de un tipo de jugador muy similar. El estilo de ambos es el mismo. Juego combinativo, de mucho pase, llegada desde atrás y segunda jugada. Es un centrocampista muy diferente a Anuar. El ceutí es un jugador de metros, no de posición; de conducción y no de pase; de transición y no de dominio. En definitiva, el ‘23’ es diferente, un futbolista casi anárquico por momentos que imprime ritmo al juego pucelano y llegada al área rival con balón dominado.

Anuar, siempre diferente: «Una alternativa que no se ofrece desde el mercado» •

Ante los problemas del Real Valladolid con la salida de balón, el canterano pucelano se convierte en una novedosa pero necesaria vía secundaria para llegar a zonas de peligro. Con todo ello parece incomprensible el rol que ha adoptado en los últimos meses. Independientemente de que Borja haya tenido más minutos que él por circunstancias de partidos, el joven jugador no suma minutos desde la novena jornada liguera, dejando a un lado su aportación testimonial en la victoria (1-2) en San Sebastián.

Con todo, y ante la necesidad del Real Valladolid de frenar la caída de juego que está teniendo el equipo en las últimas semanas, la opción de volver a ver a Anuar en el terreno de juego en un contexto liguero parece capital para dejar de ver un Real Valladolid previsible, apagado y sin variantes.

El Real Valladolid, por fin, se ‘encontró’ con Anuar

Este pasado 4 de octubre, Anuar Tuhami era un futbolista feliz. Muy feliz. El ceutí acaba de renovar su contrato con el Real Valladolid y lo hacía en Primera división. Todos los sueños posibles para este joven centrocampista se habían cumplido, como así compartía él en la comparecencia pública junto a Miguel Ángel Gómez. «Desde pequeño decía que sería jugador del Real Valladolid» era el titular más llamativo pero detrás había muchas palabras de sentimiento que el jugador no podría haber pronunciado de no ser por lo que ocurrió hace un año en el Estadio José Zorrilla ante la Agrupación Deportiva Alcorcón.

La humildad del ceutí
Pese a los nervios de la comparecencia de la semana pasada, pocas veces he visto una rueda de prensa de un jugador tan sincero y humilde como la que Anuar Tuhami realizó tras su renovación hasta el año 2021. Se le notaba nervioso, con muchas palabras que pronunciar y muchos agradecimientos que hacer. Le iba más rápido la cabeza que las palabras pero, pese a ello, supo dar en la diana y no olvidarse de nadie de aquellos que le han ayudado para llegar a ese momento. Renovar con el Real Valladolid estando éste en Primera era un sueño del juego que ha conseguido gracias al “esfuerzo, trabajo y juego”, como aseguró Miguel Ángel Gómez.

Ese esfuerzo, por el que tanto trabajó durante la pretemporada de 2017, tuvo un punto de inflexión hace hoy un año. Anuar, que acumulaba tres temporadas en el primer equipo, cubriendo huecos pero, sobre todo, firmando cortinas de humo para la realidad, tuvo un punto determinante en su carrera el 12 de octubre de 2017. En la victoria (4-0) del Real Valladolid sobre la Agrupación Deportiva Alcorcón, el ceutí disputó su primera titularidad liguera con el Pucela y, desde entonces, comenzó a ser ‘visto’ como del primer equipo.

Dejando a un lado el tema federativo, hasta hace hoy un año, Anuar no era visto como un jugador del primer equipo. Era, como años atrás, un jugador de relleno, un futbolista que de no ser por la apuesta de Luis César Sampedro hace un año, no estaría en Primera y, posiblemente, tampoco en el Real Valladolid. Aquella titularidad marcó su carrera y, obviamente, el jugador lo sabe y, por ello, el pasado día 4 supo agradecérselo. “Pese a que no salió bien de aquí”, como comentó sobre el entrenador gallego, Anuar sabe que de no ser por el partido ante el equipo alfarero y la oportunidad de Sampedro, su realidad sería diferente.

Profesionalidad hasta el play-off
Tras aquel partido en el Estadio José Zorrilla, en el que Anuar se destapó como un jugador diferente y único en la plantilla, Luis César comenzó a utilizarle. Sin regularidad, como casi nada en su etapa en Valladolid, el técnico gallego otorgó un peso a Anuar de más de 1.300 minutos. Seis meses de ‘presentación’, progreso, alternativa y consagración que mostraron qué tipo de jugador tenía el Real Valladolid en Anuar.

Su facilidad para superar líneas, su potente conducción y su regularidad en el rendimiento, además de un perfil discreto y humilde, le llevaron a estar en plena forma en el play-off. La exigencia constante en la que se vivió la etapa de Sergio González hizo que Anuar no disfrutase de ninguna titularidad en la etapa liguera de Sergio pero que disfrutara de un gran rol en la promoción. Aprovechando esa opción del play-off, Anuar se convirtió en un jugador de Primera. Aprovechó aquella opción de Sergio, como hizo meses antes con la alternativa que Luis César Sampedro le ofreció hace hoy un año, el día que cambió la carrera del actual ‘23’ blanquivioleta.

Algo muy bueno se está cocinando en el José Zorrilla

Anuar Tuhami, Fernando Calero, Toni Villa y Luismi Sánchez eran durante la pasada pretemporada grandes incógnitas. La realidad es que ninguno tenía el puesto asegurado en el equipo. Luis César Sampedro iba a tener mucho peso en decidir qué iba a ocurrir con ellos y, pasada la mitad de la temporada, la relevancia de todos ellos está siendo destacada. Salvo en el caso de Calero, son indiscutibles y sólo el de Boecillo no tiene un rol destacado. Pese a ello, la confianza sobre él es alta. Por el actual entrenador y por parte del Club. Tanto es así que se le han renovado su contrato como a los otros tres compañeros. Es pronto para saber qué camino y peso tendrán en el futuro del Real Valladolid pero queda muy claro que Miguel Ángel Gómez está consiguiendo formar lo que en el mundo del fútbol se considera como un ‘proyecto’.

El peso de Luis César Sampedro
Luis César Sampedro no tiene un proyecto del Real Valladolid entre sus manos pero sí que puede estar empezando a forjar uno. Para empezar, y en esa poca claridad para definir qué es un ‘proyecto’ en el mundo del fútbol, considero que para tener uno de ellos, el entrenador debe tener más de un año de contrato y una relevancia superior a la que marcan los resultados. Luis César no tiene ni uno ni otro. Su contrato termina este mes de junio y hace sólo unas semanas tuvo un pie fuera del equipo por no estar en la zona de play off. Obviamente, él no es una pieza fundamental del proyecto blanquivioleta pero sí que está forjando las bases de éste.

Puede parecer una incongruencia pero analizando la temporada del Real Valladolid es así. Es elogiable, a la par que destacable, que Miguel Ángel Gómez haya conseguido renovar a cuatro jugadores de la primera plantilla y, a su vez, al futbolista del Promesas que más futuro se le presupone. Esas renovaciones llenan al Real Valladolid de activos y jugadores de futuro. Que tres jugadores de menos de 23 años hayan renovado con el club pucelano es una noticia destacable ya que forma una pieza fundamental en cualquier proyecto.

Este miércoles, cuando reflexionaba sobre este tema en Twitter, Marco Antonio Méndez me respondió que “que amplíen su contrato para varios años no significa que no puedan cambiar de aires” porque “los ‘proyectos’ en fútbol son, frecuentemente, ‘alterados’”. Es verdad. En el Real Valladolid hay casos muy recientes. Braulio Vázquez renovó para dar una espantada pocos meses después de estampar su firma. Su caso fue llamativo pero no único. Cuestión de fútbol pero, también, detalles e incógnitas que hace unos años no existían en el Real Valladolid. No existían porque los pucelanos no conseguían renovar a sus productos.

Una hoja de ruta
Hace unas temporadas, no muchas, pese al ofrecimiento del Club por renovar, muchos jugadores preferían esperar. Querían saber dónde iba a estar el equipo el año siguiente para valorar la propuesta pucelana por su presente. No por su futuro. Ahora, cuatro jugadores han cambiado esa dinámica y no quieren esperar. Ven en el Real Valladolid futuro. Creen que el club blanquivioleta tiene parte de lo que ellos necesitan en las próximas temporadas. A mí, por el momento, ese cambio me llena de orgullo y emoción.

Cuando un jugador y, sobre todo, su entorno y sus representantes renuevan un contrato por dos o tres temporadas es porque ven en ese club una base, una estructura y un orden. Vislumbran un futuro en él. Entienden que en la ambición de crecer de todo futbolista, el equipo que le ofrece ese contrato se lo puede asegurar. El Real Valladolid, ahora, ofrece ese futuro o, al menos, lo parece enseñar. La idea de Miguel Ángel Gómez y todo su equipo de trabajo es convincente. En el Nuevo Estadio José Zorrilla se han firmado cinco renovaciones en apenas tres meses. Es un mérito histórico y, personalmente, la muestra de que en el Real Valladolid se cuece algo positivo. Llamémoslo ‘proyecto’, estabilidad, confianza o ambición mutua. Con todo, lo que está claro es que el Real Valladolid ha cambiado su hoja de ruta porque “la llegada de Miguel Ángel Gómez es la mejor noticia en Valladolid desde la regreso de Óscar en 2010″.

La paciencia profesional que ha mostrado Anuar

Son muchas las preguntas que rodean a Anuar Tuhami, y más tras su renovación con el Real Valladolid hasta, como poco, el 2020. ¿Cuántas veces se había ganado el jugador una oportunidad en el primer equipo? ¿En cuántas temporadas tenía más nivel que los compañeros del centro del campo? ¿En cuántas ocasiones había cerrado, por merecimientos, la etapa en el Real Valladolid Promesas? ¿Desde cuándo se lleva siendo injusto con él por no tener la oportunidad que sí tuvo esta temporada ante la Agrupación Deportiva Alcorcón? Todas las respuestas a estas preguntas llevan a asegurar que lo que está viviendo el ceutí en la actualidad es ganado por trabajo, dedicación, constancia y paciencia. Sobre todo, paciencia para llegar a esta oportunidad y consiguiente renovación.

Se lo ha ganado cada domingo pero, sobre todo, cada día y en cada entrenamiento. El actual ’35’ del Real Valladolid siempre se ha llevado elogios de los entrenadores del primer equipo pero nunca ninguno se atrevió a darle una oportunidad larga, consensuada y paciente que sí ha tenido ahora de la mano de Luis César Sampedro. Se la merecía antes porque, como bien decía Paco Herrera, «nadie entrena como Anuar».

Si el fútbol estuviera marcado solamente por los merecimientos diarios y de competición, Anuar acumularía ya decenas de encuentros con el primer equipo pero, por el momento, sólo suma 14, y apenas siendo nueve a nivel liguero. Es una cuestión de roles, estatus y experiencia, no de meritocracia.

El orgullo de ‘sacar’ de la cantera
Anuar no volverá al césped artificial en los Anexos. Ya ha dado el salto. El filial es una etapa pasada gracias a él y en parte a Luis César. Independientemente de cómo termine esta temporada, el gallego tendrá la marca de la apuesta por Anuar. Pese a que Joan Francesc Ferrer, ‘Rubi’, le hiciera debutar en octubre de 2010, Alberto López, un año después, le diera una opción liguera e, incluso, Paco Herrera le utilizara en cuatros encuentros la temporada pasada, la confirmación ha llegado con el actual entrenador del Rea Valladolid.

En un mundo del fútbol en el que el tema de la cantera se centra más en un ego personal y en una cuestión de sacar pecho, Anuar ha sido ‘utilizado’ por el primer equipo. Alberto López le dio sus primeros minutos ligueros pero, días después, era Jorge Juliá el que iba con el primer equipo hasta Tenerife. El año pasado, por ejemplo, Paco Herrera le premiaba más con palabras que con minutos. Su centro del campo estaba cerrado y Anuar no tenía hueco pese a hacerlo bien y merecerlo en el día a día.

El entrenador pacense tenía su grupo para el centro del campo. De igual forma parecía que Luis César Sampedro también lo tenía y que Anuar Tuhami estaba fuera del Nuevo Estadio José Zorrilla pese a ser ‘diferente’. Finalmente sólo parecía que estaba fuera. Desaparecido en el mundo final de la pretemporada, Luis César tuvo que asegurar que contaba con el jugador el 17 de agosto. Ahora, casi cuatro meses después de aquella comparecencia, Anuar renueva su contrato con el Real Valladolid.

Lo hace porque lo merece y porque, por fin, ha podido demostrar sobre el césped del Estadio y no de los Anexos el jugador que es, aquél que todos veían, aquél que todos elogiaban pero no aquél en el que todos quisieron darle una oportunidad de cinco titularidades consecutivas. La ha tenido, la ha aprovechado y el Real Valladolid le ha ofrecido la renovación. ¿Casualidad? No existen muchas en el mundo del fútbol.

Una alternativa que no se ofrece desde el mercado

Anuar Tuhami se ha convertido en una de las mejores opciones para cerrar el centro del campo del nuevo Real Valladolid. Una alternativa con unas cualidades necesarias

El centrocampista ceutí, que aseguraba que ya ha cerrado su etapa en el Real Valladolid Promesas, se encuentra ante su gran oportunidad de saltar al primer equipo. Por condiciones y necesidades del Pucela no será •

Cada vez que veo jugar al Real Madrid me gusta más Mateo Kovacic. El centrocampista croata tiene unas cualidades futbolísticas que me encantan. Es un jugador que siempre tiene visión ofensiva. Verle recibir el balón es sinónimo de una conducción o una pared que acerca a su equipo al área rival. El ex del Inter de Milán es un perfil llamativo en el equipo blanco. Tan sorprendente como necesario. Cualquier equipo, por un guión definido de juego que tenga, necesita alternativas. Por ello, y pese a que Luis César Sampedro tenga muy definido qué tipo de centrocampistas quiere, la presencia de Anuar Tuhami me parece recomendable. Su estilo es diferente al del resto de jugadores de su puesto. Su aportación, sólo en el ámbito futbolístico, puede ser determinante para la nueva temporada y le convierte en una variable que no está en el mercado sino en casa.

Anuar Tuhami, en Tordesillas durante el primer encuentro amistoso de esta pretemporada <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Anuar Tuhami, en Tordesillas durante el primer encuentro amistoso de esta pretemporada (RealValladolid.es)

Un estilo desenfadado
Nunca he sido un gran defensor de la cantera. Primero por desconocimiento de su funcionamiento y trabajo y, después, por tratarse de un jardín complicado. Siempre me ha parecido un “complicado y tóxico debate” del que es muy difícil pasar de puntillas. Nunca hablaré de un jugador joven que no haya visto, no sería honesto y, por ello, siempre me costó mucho expresar las sensaciones que me dejaba Anuar Tuhami. Ver al jugador ceutí, del que siempre he reconocido que no le he visto todo lo que me gustaría, me dejaba buenas sensaciones. Ese estilo desenfadado y algo anárquico de su juego me ha llamado siempre la atención.

La personalidad y el carácter para hacerse con el balón y buscar superar líneas, me gusta. Su visión ofensiva es muy positiva. Desde hace un tiempo llevó pidiendo una oportunidad para él en el primer equipo. Una apuesta que puede ser breve pero que debe ser segura. Hasta la fecha, sus aportaciones en el primer equipo, más allá de la Copa del Rey, son acciones y decisiones populistas y ‘tribuneras’ de los entrenadores. Lo hizo Alberto López a su llegada y lo ha hecho, más recientemente, Paco Herrera. Se le ha dado minutos pero de una forma más con la intención de apagar los fuegos y las críticas que por el convencimiento sobre su juego. Ahora, iniciando una nueva temporada, Anuar se merece tener una oportunidad propia. No por los errores de otros.

· VIDEOBLOG en ElDesmarque Valladolid sobre Anuar Tuhami [19 de marzo de 2016] ·

Sin saber si Luis César Sampedro contará o no con él, lo que está claro es que el jugador ya ha terminado esa etapa. Ya no va a estar para dar un soplo de aire fresco al equipo para solventar determinadas circunstancias negativas. El jugador quiere ser del primer equipo. Lo está pidiendo y, futbolísticamente hablando, se lo está ganado. El fútbol del ceutí es diferente al del resto de jugadores de su posición. Posee rasgos y cualidades que este Pucela necesita y que no se pueden encontrar en el mercado.

Visión ofensiva
El juego del Real Valladolid 2017/2018 es muy claro en el centro del campo. Un doble pivote con jugadores a diferentes alturas necesita, como poco, de dos o tres perfiles. Mientras el rango del jugador de contención y que ayude en la salida de balón está cerrado ya que Borja Fernández, Luismi Sánchez y Sulayman Marreh lo cumplen a la perfección, aún quedan huecos. Hay un rol complteado. Quizás saturado. Los otros, no.

Con la presencia sólo de Sergio Marcos como ese jugador que puede crear en el campo contrario y superar líneas con facilidad, Anuar Tuhami se está destapando en los encuentros de pretemporada como una opción muy válida para es posición. El ceutí es diferente a lo que hay en el equipo y muy posiblemente a todo lo que pueda tener el Real Valladolid a mano en el mercado. Para tal posición y viendo a Antonio Cotán como una de las grandes opciones, el perfil que se busca es el de un jugador dominador del balón y del pase corto y medio. Luis César Sampedro quiere un jugador de creación. Un futbolista que supere líneas rivales desde la combinación.

La aportación de coger el balón y construir con visión ofensiva y de una forma directa existe ya en el equipo y la tiene Anuar. Dentro de un mismo perfil, él se sale de lo convencional y resulta vital para formar un equipo de garantías y alternativas. De la misma forma que Sampedro ha pedido laterales de diferentes perfiles y estilos, el centro del campo del Real Valladolid 2017/2018 debe tener rangos contrastados y dispares y Anuar tiene un estilo tan propio como necesario para multiplicar las posibilidades de este proyecto.