Soluciones para los problemas del Real Valladolid

Este Real Valladolid necesita grandes cambios en el estilo, en la formación y en sus protagonistas para salir de la triste realidad de sólo cinco puntos de 18 posibles

Lo bueno o lo malo, según se quiera ver, del fútbol es que para un mismo problema hay diferentes soluciones. O, al menos, diferentes y varias posibles soluciones. Hay propuestas e ideas que pueden valer sobre el papel para solucionar un problema. En lo que al Real Valladolid de Paco Herrera respecta, es obvio que el equipo necesita variaciones. Este Pucela exige cambios de diferentes tipos. Ya sean de índole táctica, de estilo o de protagonistas. Siguiendo por el mismo camino definido hasta la fecha, la única solución es que el resultado final sea el mismo marcado hasta el momento. La herida de una victoria en seis partidos y de cinco de esos 18 puntos no se cerrará. Seguirá abriéndose hasta terminar con todas las esperanzas.

Cinco de los protagonistas que deberían solucionar los problemas pucelanos <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Cinco de los protagonistas que deberían solucionar los problemas pucelanos (RealValladolid.es)

Entre otras muchas soluciones
Es muy posible, y lógico, que lo que yo vea como una solución sea un error para un lector. De igual forma, lo que lo que pueda ser un acierto para un lector sea un error para mí. Independientemente de todo ello, lo que está claro es que el Real Valladolid necesita cambios. La situación es peligrosa pero aún parece tener arreglo. A cuatro puntos de la zona de promoción y con 13 jornadas aún en juego, todo puede solucionarse pero, obviamente, con otra dinámica. La actual situación blanquivioleta no invita al optimismo. Obliga a hacer una lectura crítica, triste y preocupada. Por resultados y sensaciones de juego.

Por todo ello, desde mi prisma veo la necesidad de cambiar jugadores, variar el sistema y devolver la confianza a patrones importantes del equipo. Paco Herrera debe adaptarse a la situación del equipo. Este Real Valladolid tiene diferentes jugadores en un estado de forma bajo pero a otros en uno óptimo. Por ello debe adecuar el estilo y el esquema a todos esos futbolistas. Los «protagonistas» vuelven a mandar.

1 | El rombo debe desaparecer
La formación de cuatro centrocampistas ha sido la seña de identidad que Paco Herrera ha querido dar al Real Valladolid. Muy posiblemente quiera seguir dándosela pero el equipo ya ha demostrado que no está cualificado para ella. Esa ansiada superioridad en el centro del campo no ofrece el dominio del juego que el Pucela busca. Es más, genera problemas. Como bien señalaba Víctor Jimeno en su artículo de esta semana, el Pucela es un equipo largo, sin presión y que concede demasiados metros a la construcción del equipo rival.

Variando la formación y haciendo un equipo con más líneas de presión, este Real Valladolid será un equipo más incómodo. Uno de los problemas pucelanos es que actualmente es un conjunto muy vulnerable. Son muchos los jugadores que compiten en paralelo con los compañeros de zona. Así, el centro del campo se convierte en un desierto de creación pero, también, de contención y la «base» del Pucela es el principal de sus problemas.

2 | Deben jugar tres jugadores ofensivos
Quitando uno de esos jugadores en el centro del campo, la entrada del nuevo futbolista debe ser en el último cuarto de campo. El Real Valladolid es un equipo tembloroso a la hora de atacar. Elabora bien o, al menos, tiene una buena y atractiva propuesta para atacar con el balón pero no la termina de ejecutar bien. No es un equipo profundo porque no tiene jugadores específicos ofensivos en las bandas y así, el equipo es fácil de defender.

El Real Valladolid tiene en Juan Villar, Raúl de Tomás y Jose Arnáiz a sus tres jugadores más determinantes. Por mucho que el ‘7’ no esté en su mejor momento o que los picos de rendimiento se noten en el ‘28’, nadie puede dudar que son los jugadores más desequilibrantes del Pucela. Además, el refuerzo del esquema en la zona ofensiva con estos tres jugadores provocaría una presión más elevada.

Por último, con la incursión de un futbolista más en la zona ofensiva, nombres como Dejan Drazic, Jaime Mata, Guzmán Casaseca o, incluso, Ángel García podrían entrar en el equipo y ofrecer grandes variantes al cuerpo técnico. En el último cuarto este equipo tiene grandes opciones pero son desaprovechadas por el empecinamiento por un sistema para el que este equipo no está diseñado.

3 | Isaac Becerra debe volver a la portería
Cuando el ‘13’ salió del once lo hizo por lesión pero nadie se llevó las manos a la cabeza. El portero catalán no estaba firmando buenas actuaciones o, al menos, éstas no eran acordes a las expectativas que había creado su fichaje. Por ello se pedía su salida del once. La opción llegó a Pau Torres y éste supo estar a la altura. Las primeras jornadas fueron propicias para el ‘1’ pero las últimas, no.

Isaac Becerra hace indicaciones durante uno de sus primeros partidos en el Estadio José Zorrilla <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Isaac Becerra hace indicaciones durante uno de sus primeros partidos en el Estadio José Zorrilla (RealValladolid.es)

Isaac Becerra está hecho y fichado para soportar peso y exigencia. Aunque considero que ni uno ni otro son culpables de la pérdida de puntos, ya que se mantienen en equilibrio entre lo ‘aportado’ y lo ‘restado’, la vitola del ex del Girona debe prevalecer en este momento de la temporada. Es más portero. Así se le fichó y así debe demostrarlo en un momento crucial como éste.

4 | Rafa López y diez jugadores más
Mucho se viene hablando en las últimas semanas en el Real Valladolid sobre la necesidad que tiene el equipo de un líder. Una voz autorizada sobre el terreno de juego que dirija y trabaje para que sus compañeros no pierdan el timón del partido. Este Pucela se derrumba en muchas circunstancias y es, en muchos de esos momentos, cuando se necesita un futbolista que asuma el poder. Un jugador que no existe en las últimas jornadas.

Pese a que Rafa López pueda no estar en el mejor momento de su carrera ni en el de la temporada, ese puesto es para él. El de Peñafiel debe ejercer de capitán. Ese líder total del Pucela. Con brazalete y sin él. Además, la pareja entre Alberto Guitián y Alex Pérez ya no ofrece esos brillantes registros de las últimas semanas. Siguen siendo buenos números pero no tanto como en sus primeras semanas.

5 | Un problema llamado André Leão
El centrocampista portugués es uno de los jugadores más importantes para Paco Herrera. Es un fijo que desde el entorno es visto como un problema. El ‘8’ no se encuentra en un buen momento y pide salir del once titular. No ofrece grandes alternativas al equipo en la creación ni, tampoco, en la contención. Variando el sistema como se pide, otros jugadores podrían cubrir la posición de uno de los jugadores de mayor peso y rango del equipo.

Pese a que el futbolista no esté en uno de sus mejores momentos, nada se debe a una hipotética falta de profesionalidad o compromiso del jugador. André Leão, uno de esos jugadores que cumple el patrón de “prolongación del entrenador”, no está bien y que siga sobre el césped no es productivo ni para él ni para su imagen ni, sobre todo, para el avance del equipo.

Dando descanso al futbolista, recuperando a Rafa López y dándole ese peso y liderazgo para el que se le fichó, apoyándose en los jugadores más en forma y más determinantes y dejando el peso del equipo en aquellos jugadores que se ficharon para ello, este Real Valladolid mejoraría. Lo haría bajo mi prisma. Una idea que considero que haría crecer al equipo. Las variantes son múltiples y todas parecen válidas. Es lo bonito del fútbol.

El sorprendente estado y estatus de André Leão

Con rombo o sin él, el llamado ‘pivote’ es fundamental en el estilo de juego de Paco Herrera pero André Leão no está en el estado deseado pese a ser fundamental

12 de enero de 2017 | «Guitián y Leão, rendimiento opuesto a la confianza»

Hasta la fecha, André Leão acumula 22 partidos de titular con este Real Valladolid. No se ha perdido más que los duelos en los que ha estado lesionado. El resto, titulares y, en un gran porcentaje, completos. De todos esos duelos, el centrocampista portugués ha sido sustituido en tres. Se trata de un jugador franquicia para Paco Herrera. El entrenador pacense no duda de él, hecho radicalmente opuesto al del entorno y la afición. Ese puesto seguro que tiene el ‘8’ genera dudas y controversia. Nadie le ve en un estado para ser indiscutible.

Alberto Guitián abraza a André Leão tras la victoria ante el Rayo Vallecano <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Alberto Guitián abraza a André Leão tras la victoria ante el Rayo Vallecano (RealValladolid.es)

Personalmente siempre he pensado que el problema de André Leão es que juega fuera de puesto. Las primeras imágenes son, muchas veces, las que cuentan en los análisis personales y el debut liguero que tuvo con el Real Valladolid le hacía ser un jugador de campo rival. Un centrocampista con buen pase, que abarcaba mucho campo y zona de presión y que ofrecía grandes posibilidades en el último cuarto. Aquella temporada fue retrasando su posición para terminar siendo lo que es ahora: el engranaje entre la zona ofensiva y la defensa. El problema es que su estado no le lleva a unir y sí a romper. Leão es el protagonista en los muchos problemas que tiene actualmente el equipo. Protagonista en la escasa velocidad de juego, no une al equipo sino que fomenta que éste sea largo.

Sin sustituto fijo
La confianza de Paco Herrera y su cuerpo técnico en este talentoso centrocampista es total. Tanto que durante el pasado mercado de invierno dejaron salir al único jugador específico que podía sustituir al portugués. Luismi Sánchez, cedido al Gimnàstic de Tarragona, era el único centrocampista de la plantilla con esa vocación defensiva y de equilibrio que se le debe pedir al Real Valladolid. El jugador se marchó y el sustituto del ‘8’ es un defensa central como Alberto Guitián y, quizás, ésta no es mala opción.

Contar en ese quinto puesto defensivo con un jugador de vocación de campo propio pero de gran dominio de balón puede generar un mayor empaque al equipo. El Real Valladolid no es ese equipo sin fisuras que debe aprovechar todos los balones ofensivos y que debe exigir mucho trabajo en el centro del campo rival. Los enfrentamientos con el conjunto de Paco Herrera no son duros porque el centro del campo no es compacto y, ahí, las miradas se centran en André Leão. Casi única y exclusivamente.

Sin rombo, sin mostrar más las limitaciones que éste tiene y sin Alex López, el más señalado por su estado de forma en las últimas semana, todo hace ver que el jugador menos en forma y en peor situación del equipo es André Leão. Un jugador fijo para Herrera, con un estatus inamovible en el equipo pero en un claro declive de juego y rendimiento en las últimas semanas. Incluso meses.

Guitián y Leão, rendimiento opuesto a la confianza

Llegando al final de la primera vuelta, el Real Valladolid tiene ya varios jugadores fijos. André Leão y Alberto Guitián son dos muestras de cómo asumir esa confianza

• A una jornada de llegar a la mitad de la temporada, André Leão llega asentado en el equipo dentro de una gran intrascendencia mientras que Alberto Guitián lo hace con la evolución de un jugador de calidad y rendimiento •

Paco Herrera tiene un grupo de jugadores fijos en sus planteamientos. Ha ido haciendo cambios y probando diferentes vertientes pero a falta de sólo una jornada para cerrar la primera vuelta, el entrenador pacense tiene nueve o diez jugadores fijos. Entre ellos se encuentran André Leão y Alberto Guitián. Mientras el portugués tiene este rol desde el inicio de temporada, el cántabro se lo ha ganado con el avance de la campaña. El ’20’ blanquivioleta ha aprovechado todas sus oportunidades para tener esa confianza que actualmente defiende. Por el contrario, la confianza que palpa el ‘8’ es sinónimo de un descenso de su rendimiento hasta verse en la actualidad con una total intrascendencia en el juego. Si falló en Getafe, como él mismo reconoció, no participó en la creación ante el Reus Deportiu, mostrando la poca relevancia que tiene sobre el juego del equipo.

Alberto Guitián y André Leão en diferentes partido durante esta temporada <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Alberto Guitián y André Leão en diferentes partido durante esta temporada (RealValladolid.es)

El encuentro perfecto, por Guitián
No quiero mirar datos. No busco sentirme respaldado por las estadísticas. Mi sensación personal es que Alberto Guitián hizo un partido perfecto en la victoria (1-0) ante el Reus Deportiu. El central cántabro, asentado en el once titular de Paco Herrera tras jugar 15 partidos de forma consecutiva, crece jornada tras jornada. El ‘20’ blanquivioleta nota la confianza del entrenador, del cuerpo técnico, del entorno y de sus compañeros. Con todos estos ingredientes es imposible que no rinda como lo está haciendo. La diferencia del Guitián de inicio de temporada y de actual es total. Son jugadores opuestos. El reflejo de un tipo positivo de confianza.

Con minutos, el futbolista crece. Con protagonismo, el jugador muestra sus cualidades. Con peso protagonista, la evolución es significativa. Todos estos condicionantes están dejando un gran rendimiento en el eje de la defensa y al mejor central de los cuatro que tiene el Real Valladolid. En ese último partido la calidad de su juego, tanto en defensa como en salida de balón, rozó la excelencia.

En salida de balón, en dominio del juego y en los tiempos del partido, Alberto Guitián puede ser uno de los mejores jugadores del momento sino es el mejor. El tiempo que el cántabro pasó en el centro del campo le regaló seguridad, confianza y rodaje. Tras aquella sustitución, todo mejoró y el futbolista utilizó la inercia de esos partidos brillantes. Tras esos duelos como engranaje entre la zona defensiva y la ofensiva, André Leão volvió al equipo. Paco Herrera confía mucho en él. Le ve como ese equilibrio que no parece ser. Si Guitián está ofreciendo un nivel de juego sensacional con el poso de los minutos, el portugués parece acomodado en su rol. Su juego viaja a la insignificancia en este cambio de sistema pucelano que parece hacer bueno Jaime Mata.

Nivel intrascendente, de Leão
Atendiendo por lo visto en ese primer partido del 2017, André Leão está siendo dominado por un juego plano e intrascendente. Ni construye ni destruye. Ni evoluciona ni disminuye. Se mantiene plano pese a ser un fijo. Sigue en su descenso del rendimiento. Sigue en la confirmación de que los minutos y un peso protagonismo no es siempre sinónimo de evolución y confirmación. Existe una vertiente de estancamiento y conformismo.

Pese a que el portugués confirmara hace una semana que la salida de Luismi Sánchez no supone un cambio en su mentalidad, este centrocampista ofensivo y de último pase, reconvertido a eje defensivo por su calidad y dominio del balón en pase corto y medio, se está convirtiendo en un futbolista sustituible para el juego del equipo. No sólo ante el Reus Deportiu sino, también, en los últimos duelos de 2016, André Leão mostraba la cara negativa de la confianza. La excesiva seguridad de un futbolista que no teme por su puesto, que se siente intocable.

Actualmente Paco Herrera hace los planteamientos contando con un puesto para Alberto Guitián y otro para André Leão. Parece simple. Ellos dos, y nueve jugadores más. Paco Herrera tiene las ideas claras y apuesta por dos futbolistas de un nivel similar de confianza pero de una llegada a ese punto muy diferente. Uno siempre la tuvo. Otro, por el contrario, se lo ha tenido que ganar. Parecen insustituibles pero quizás sólo lo parezca. 

El dilema que supone el recambio de André Leão

Grandes dudas y muchas opciones para sustituir a un lesionado André Leão

El empate (0-0) cosechado ante el Real Zaragoza dejaba a Paco Herrera sin André Leão y José Arnáiz. El canterano estaba siendo el hombre diferencial en ataque pero el luso era el encargado de sostener el esquema de juego del Real Valladolid y precisamente, por ello, su baja es clave y acertar con su recambio, fundamental.

André Leão, en el suelo, tras sufrir la lesión en el duelo ante el Real Zaragoza (RealValladolid.es)
André Leão, en el suelo, tras sufrir la lesión en el duelo ante el Real Zaragoza (RealValladolid.es)

El miedo a salirse del camino
Recalca Paco Herrera en sus últimas intervenciones que el equipo “ha encontrado el camino”. Esa línea a seguir se sostiene en la composición del centro del campo, punto débil del Real Valladolid en las últimas temporadas. Ahora es la envidia de la categoría. El entrenador catalán no puede permitir que el Real Valladolid se salga de la carretera encontrada en las últimas semanas con todo el trabajo que ha costado llegar a ella y valora todas las opciones para suplir al ancla blanquivioleta.

La importancia que tiene la baja del pivote respecto de la ausencia del delantero es sustancial porque marca el equilibrio, la consistencia y sobre todo el estilo del equipo. También André Leao es el encargado de corregir los errores del resto y de iniciar el juego. En definitiva, la base de la actual dinámica positiva. Haciendo un paralelismo, nadie duda de que Cristiano Ronaldo es mejor jugador que Casemiro, pero la falta de este último influye en la forma de jugar y en el rendimiento de todos los que juegan a su alrededor.

La opción del ’16’
Luismi Sánchez llegó a Valladolid como un jugador de futuro que debía madurar a las órdenes de Herrera. En cada presencia con la elástica blanquivioleta combina detalles de jugador ilusionante con fallos especialmente groseros. Demuestra poseer cualidades para el puesto. Juega al primer toque y tiene buen desplazamiento en largo, sin mencionar sus atributos defensivos. Es decir tiene potencial y capacidad pero sus errores tapan sus virtudes en una posición donde la seguridad es un aspecto fundamental.

Su inactividad en el Sevilla unida a la inexperiencia condiciona su juego. Necesita el poso que dan los partidos y la confianza. Nadie puede dudar de que Luismi es el recambio puro del portugués por lo que optar por su suplencia señalaría a un jugador que debería aportar minutos de calidad a lo largo de la temporada

Estos defectos de Luismi crean inseguridad en el entorno y en el entrenador, que estudia todas las posibilidades posibles. Con Anuar Tuhami descartado, la reconversión de Alberto Guitián o la entrada de Sergio Marcos, ocupando Joan Jordán una posición más atrasada, se presumen como alternativas. El cántabro volvería a su posición original con las dudas que genera el tiempo que lleva sin jugar en esa demarcación y la incógnita de si posee el físico y la velocidad de acción que requiere ese puesto en segunda división. Por su parte, la segunda de las opciones aumentaría significativamente las opciones ofensivas del equipo, daría una oportunidad al talento de Sergio Marcos y sin duda, sería la opción más valiente. Paco Herrera tendrá la tentación de probarla.

Raúl de Tomás, relevo en la delantera
No sólo había levantado con sus goles al Real Valladolid, José Arnáiz se había convertido en un jugador diferencial con estatus de estrella del equipo. Si su baja da menos dolor de cabeza se debe a que su demarcación es más independiente. Paco Herrera tiene jugadores de todos los tipos para sustituir al canterano pero es Raúl de Tomás el que tiene todas las papeletas de ocupar el puesto.

El madrileño se ha ganado el puesto a base de minutos. Con un portentoso juego de espaldas, que llena de posibilidades ofensivas el juego pucelano, se añade un potente disparo. Debilidad personal, su esperada explosión puede llegar en Valladolid. Las bajas son importantes, pero es el momento de demostrar con hechos la supuesta buena plantilla que ha conformado Braulio Vázquez.

La necesidad de agarrar todas las oportunidades

Luismi Sánchez se postula como el gran favorito para sustituir a André Leão tras la lesión del portugués. Se trata de la gran oportunidad que esperaba el sevillano

• Desde el duelo ante el Real Zaragoza, dónde ya jugó, Luismi está en el foco. Se le mira con lupa ante la extraordinaria oportunidad que tiene para sustituir al lesionado André Leão las próximas cuatro semanas •

Desde su llegada al Real Valladolid, Luismi Sánchez ha estado en un segundo plano. Ha sido un actor muy secundario en las propuestas de Paco Herrera. Sólo ha disputado tres encuentros ligueros para un total de 307 minutos, sumando las participaciones coperas. Por ello, ante la lesión del pasado domingo de André Leão, este canterano del Sevilla tiene ante él la oportunidad que esperaba y por la que salió del Sánchez Pizjuán el pasado verano. Luismi quería una gran oportunidad de blanquivioleta y ésta le ha llegado. Ahora le toca a él. Debe agarrarla como pocos lo han hecho ya que necesita la oportunidad y necesita muchos minutos de juego.

Luismi Sánchez se encamina hacia los vestuarios después de la victoria copera ante el Club Deportivo Tenerife <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Luismi Sánchez se encamina hacia los vestuarios después de la victoria copera ante el Club Deportivo Tenerife (RealValladolid.es)

No por una lesión
Uno de los puntos obligados en el discurso de un jugador de fútbol está en afirmar que nunca se alegra de jugar si es por una lesión de un compañero. Éste es el caso de Luismi Sánchez, gran señalado como el sustituto de André Leão tras la lesión de éste en el empate (0-0) ante el Real Zaragoza. Pese a llegar fuera de la ‘petición’ de minutos que hace cualquier futbolista, el centrocampista andaluz no está para desechar oportunidades. Las necesita y debe agarrarse a ella con toda la fuera posible.

Debe hacerlo porque él es secundario, Leão protagonista y porque, ahora, está en el acierto del ‘16’ que se cambien estos roles o que, por lo menos, se reduzca la distancia entre ambos. Tras 97 minutos ligueros y 210 coperos la diferencia con André Leão es abismal. Uno se ha ganado al entrenador y el entorno, el otro, no. Mientras uno ya ha mostrado sus cualidades y estilo, Luismi aún no ha confirmado qué tipo de futbolista es.

Necesita ser señalado como un jugador con un estilo definido y unos rasgos no como el jugador “del casco” como se le ve actualmente. No se trata de un adjetivo despectivo, es una descripción vaga de minutos sobre un futbolista de perfil defensivo que en la clasificación copera (3-1) ante el Club Deportivo Tenerife estuvo bien pero que en competición liguera le cuesta entrar en los partidos. Si el Real Zaragoza tuvo un rato de juego en el duelo de Zorrilla fue en aquel en el que a Luismi le costó hacerse con la manija del juego. Pequeños detalles sobre Leão que el ‘16’ debe pulir en estas próximas semanas.

Larga distancia
Pese a que portugués y andaluz cumple la misa demarcación, los detalles de su juego son diferentes. La experiencia de uno lucha con la ambición y la intención de otro. La reconversión del ‘8’ dista de la educación exclusiva del ‘16’. La elegancia portuguesa se diferencia de la pelea andaluza. El brillante pase corto del Leão varía el juego con el dominio de media y larga distancia del Luismi.

No es un cambio de “cromos”, como se suele decir en el argot futbolístico. Es el cambio del engranaje defensivo y el primer jugador que da libertad y peso al juego de combinación y elaboración del equipo. Con Luismi el Pucela variará su salida. Creará otro estilo en las primeras líneas de pase. El conocimiento de este deporte y de la categoría que tiene Paco Herrera invitará a adecuar los detalles del juego a las condiciones de Luismi y no a Luismi a las de Leão. En Valladolid ha ocurrido mucho en los últimos años. Exigir a un jugador por el estilo de aquel al que sustituye es un atraso muy visto en el estadio José Zorrilla y que no se debe cometer con Luismi Sánchez en su supuesto primer encuentro liguero como titular.

El andaluz buscará un juego más largo, de menos elaboración y de más transiciones rápidas. Lo movimientos de apertura de Juan Villar y de aquel que sustituya a Jose Arnáiz será vitales para dar segundas jugadas al equipo. La llegada de Míchel Herrero será trascendental para una propuesta que, salvo sorpresa, invita a ver Luismi como sustituto de André Leão. Si en el duelo ate el Córdoba se confirma el debut como titular del ex del Sevilla Atlético, el jugador tendrá ante él una oportunidad inmejorable, una opción para agarrarla con las dos manos.

La ilusionante base del esquema de Paco Herrera

El Real Valladolid ha reformado su centro del campo para que sea la base del proyecto de Herrera. Míchel Herrero cierra una posición de gran calidad y exigencia

• El valenciano se une a Luismi Sánchez, Joan Jordán, Sergio Marcos y Alex López  para que Paco Herrera forme un centro del campo contundente, de calidad y de alternativas. La envidia para formar un proyecto •

«Ya sabréis por qué estamos firmando este estilo de jugadores y porqué estamos dando tanta prioridad a la posición de Sergio». Éstas fueron las palabras de Braulio Vázquez el 22 de julio con la presentación de Sergio Marcos en el estadio José Zorrilla. Con la llegada del alcarreño se cumplía el nuevo perfil de Pucela pero éste no terminaba hasta la reciente llegada de Míchel Herrero al Real Valladolid. En el centro del campo y en sus alternativas está el futuro de este nuevo Pucela. Es el fundamento y el cimiento del equipo de Herrera, un proyecto con el objetivo del dominio del balón y del juego ofensivo. Así lo marcan sus fichajes y lo debe definir su juego. Un estilo para jugar bien.

André Leão, Sergio Marcos, Alex López, Luismi Sánchez y Joan Jordán durante esta pretemporada (RV.es)

Propuesta conocida
Paco Herrera es un entrenador conocido. Su experiencia le hace ser un preparador identificable en sus formas, metodología y estilo. Se conoce su intención por el buen trato de balón y la versión que posee sobre él y el juego de posición. Su idea está adherida a la corriente actual, aquélla que lleva a que muy pocos conjuntos en España se definan actualmente sin el balón. La idea es preconcebida pero los jugadores la matizan y, en su caso, el detalle llega por la superioridad numérica que el Real Valladolid quiere imponer en el centro del campo.

Así, en el nuevo Real Valladolid el balón debe ser el arma del juego para el perfil de los jugadores más ofensivos del centro del campo. Sergio Marcos no es nada sin él. Alex López no se siente cómodo sin él. Míchel Herrero no destaca sin él. André Leão no puede ejercer sus funciones sin él. Joan Jordán no explota sin él. En definitiva, el Pucela necesita el balón y lo tendrá ya que sin él no tendrá el fundamento ni la base para la que ha sido creado.

Este tipo de construcción lleva a la seguridad de afirmar que el nuevo Real Valladolid tendrá grandes cifras de posesiones. Las firmará no sólo por la idea del equipo sino, también, por las características de los jugadores recién llegados, ya que sólo André Leão repite de la temporada pasada. Juntar en Segunda división a Michel, Sergio Marcos o Alex López es sinónimo de posesión. De estilos diferentes de dominio de balón pero de juego sobre la pelota al fin y al cabo. Pese a que siempre se haya dicho que éste es un estilo que no se puede inculcar en la categoría de plata, el que la sigue la consigue y más si lo hace con los talentos que se han adquirido este verano.

Calidad y desparpajo
Preso de la pretemporada la ilusión es elevada. El Real Valladolid gusta y convence en su proyecto. Los nombres ilusionan y la combinación que éstos puedan hacer, más. Tendrán que reflejar esas expectativas y hacerlo sobre la gran presión que se ejercerá sobre ellos. La ilusión se traduce en exigencia y ésta terminará en críticas o aprobaciones. Nunca en elogios. El nivel que ha puesto el centro del campo blanquivioleta es alto. Igualarlo o superarlo será difícil durante la temporada.

Pese a que llegar a tal nivel no vaya a ser una prueba sencilla, las cualidades adquiridas invitan a ello. Para triunfar en el fútbol hay que tener calidad, que se tiene en esta caso, y desparpajo, aquello que cumplen todos y cada uno de los jugadores. Dejando a un lado a André Leão, conocido en el entorno pucelano, y Luismi Sánchez, que llega para ser “la fuerza y el liderazgo” defensivo, el Pucela cuenta con el talento y las tablas necesarias para el éxito.

Uno a uno
El “talento zurdo” de Sergio Marcos, el “complemento ideal” que provoca Joan Jordán, la “calidad diferencial” de Alex López y la determinación “en los últimos metros” de Michel Herrero regalan una joya al Real Valladolid. Éste es el cimiento de un esquema diseñado por Paco Herrera antes incluso de llegar al estadio José Zorrilla. Como afirmaba Braulio, el catalán ya sabía qué quería. Lo ha encontrado y con él no buscará otro éxito que crear un estilo definido y propio para que el equipo consiga «jugar bien». Uno de los debates actuales del fútbol es el que el Pucela sueña con cumplir gracias a una plantilla que sí responde a las características del entrenador.

Paco Herrera sabe qué quiere y el club parece habérselo dado. Con estos ingredientes el Pucela y su entorno no pueden hacer más que esperar a que comience la temporada este próximo domingo. Llegará el momento de disfrutar y ver de qué son capaces esos jugadores que tanto revuelo han montado y que tanta ilusión han llevado a un club que supera los abonados de las dos últimas temporadas. Hasta la realidad de los primeros resultados, la expectación sigue marcando el camino y ésta es elevadísima.

8. André Leão, en su segunda campaña española

Todos los artículos LAV de André Leão sobre la temporada 2015/2016

FICHA LAV. Todo sobre André Leão, medio centro del Real Valladolid 2015/2016

26 de agosto | Tras su mal partido en Córdoba, André Leão comienza con las críticas y las dudas del final de temporada. • «André Leão, señalado entre dudas y su exigencia», artículo sobre su rendimiento •

16 de agosto | Termina la pretemporada y éste es el reparto de minutos que ha hecho Gaizka Garitano. André, 430 minutos. • «Gaizka Garitano y los minutos de la pretemporada», artículo sobre los minutos de juego •

André Leão, señalado entre dudas y su exigencia

El portugués es el jugador más señalado tras la derrota ante el Córdoba. Se exige más a un futbolista llamado a liderar el juego de creación del nuevo Real Valladolid

• En su segundo año en Valladolid, André Leão debe asumir liderazgo en el equpo. Con Álvaro Rubio mermado, el luso tiene calidad y experiencia para asumir galones y marcar diferencias. Pero debe hacerlo en su sitio •

André Leão antes de un reciente entrenamiento
André Leão antes de un reciente entrenamiento

Hace un año deportivo, es decir, tras la primera jornada de la pasada temporada, Valladolid aún seguía asombrada con uno de sus últimos fichajes. El encuentro de André Leão ante el Mallorca en el estreno de la campaña 2014/2015 tenía prendado a todo el entorno blanquivioleta. Su recital de fútbol, llegada al área y dominio del juego ilusionaba al estadio José Zorrilla como pocos jugadores lo habían conseguido en los últimos años. Tras aquel debut, el portugués no mantuvo el nivel en los siguientes encuentros. Parecía difícil poder igualar aquel partido. Pese a su bajón de juego, su protagonismo siguió siendo alto durante toda la campaña.

Rubi confiaba en él y le dio más de 3.000 minutos de juego con 37 partidos y 35 titularidades. Leão fue vital durante la temporada pasada. Estuviera o no a su mejor nivel, saltaba al campo y lideraba al equipo durante todo el partido. Solamente en seis ocasiones no terminaría un partido que empezó como titular. Los altibajos de su juego no le hacían perder el puesto. La confianza sobre él en todos los estamentos del club era muy alta. Tanto el cuerpo técnico como la dirección deportiva le veían capital. Ahora, puede haber cambiado ese rol. En su segunda temporada en Valladolid, se le ve a exigir mucho más. Por experiencia, calidad y liderazgo, el centrocampista luso está obligado a dar un paso adelante en la temporada. En este nuevo año el jugador debe coger el sitio que, progresivamente, vaya dejando Álvaro Rubio. El capitán pucelano está mermado físicamente y el portugués debe asumir nuevos retos. En Córdoba no lo hizo. Su juego fue pobre y el equipo lo notó en exceso. A las primeras de cambio ya está señalado y las dudas de su juego chocan con la exigencia propia de asumir galones importantes en el equipo para el transcurso de la temporada.

Fuera de sitio
Son muchas las preguntas sin respuesta que se encuentran alrededor del jugador portugués. La principal es saber por qué el futbolista no ha conseguido repetir el nivel de su estreno ante el Mallorca. Pese a cerrar otras buenas actuaciones, el futbolista no ha recuperado aquel duelo. La realidad es que las funciones que le encomendó Rubi aquel día no se han vuelto a repetir. Escoltado en funciones defensivas por Lluís Sastre, Leão tuvo libertado total en ataque y disfrutó como nunca más lo ha hecho de blanquivioleta.

Con metros para llegar y buscando los espacios cerca del área mallorquina, André Leão creó una exigencia muy alta que, pasadas las semanas, era imposible igualar. Destacado en funciones defensivas e, incluso, como anclaje defensivo cuando el equipo jugaba con tres centrocampistas, el portugués vio cambiadas sus funciones y así, se comenzó a ver mermado su rendimiento.

Rubi decidió apostar por su técnica individual, corpulencia y manejo del juego para la salida de balón y Leão cumplía con creces en esas funciones pero no resultaba protagonista en el juego de ataque. Su valor era menor y su elaboración se perdía para el equipo. A este juego pareció estar aún unido en el estreno de la nueva temporada. Marcado como el centrocampista con funciones de ayuda a los centrales, el ex de Paços de Ferreira no pisó el campo contrario con asiduidad. Solamente 29 pases en el campo del Córdoba y uno para el último cuarto de campo. Con estos datos se demuestra estadísticamente que las funciones que asume el centrocampista actualmente limitan su potencial y dejan al Real Valladolid sin el mejor socio que puede tener Óscar González para asociarse y crear superioridades en el centro del campo.

Una exigencia muy alta
Entre los dos, portugués y salmantino, están muchas de las ilusiones del entorno pucelano en la faceta ofensiva. Ambos, exigidos y apretados por el entorno, saben que deben tomar galones para liderar al equipo para poder convertirse, primero, en una opción para luchar por ascender y, después, pelear por conseguirlo.

André Leão y Álvaro Rubio en un partido de la pasada temporada (RV.es)
André Leão y Álvaro Rubio en un partido de la pasada temporada (RV.es)

La temporada es larga y André Leão recuperará el nivel de juego de aquel partido ante el Mallorca. Avanzando unos metros su posición y viviendo más tiempo en el campo rival, el ‘8’ pucelano tendrá ese protagonismo que se le pide y que sólo ha tenido en contadas ocasiones. Con él, Gaizka Garitano debe encontrar a ese futbolista capaz de aplicar todo lo entrenado. Liderazgo tiene, capacidad posee y técnica le sobra. Solamente le falta verse con confianza y respaldado para dar esa zancada que se le pide. Siendo seguro en sus funciones, André Leão asumirá esa exigencia para olvidar todas las críticas que le piden más.

André Leão, su gran debut y una caída alarmante

André Leão cerraba la primera vuelta con un nivel de juego en claro descenso. El equipo necesita ver mejoradas sus prestaciones para el tramo final del campeonato

• El 23 de agosto, en el debut liguero ante el Mallorca, André Leão demostró un nivel de juego nunca repetido.
• Con el avance de la temporada se ha visto a un futbolista que perdía facultades y que bajaba ese gran nivel.
• El Real Valladolid necesita ver la mejor versión de Leão para pelear por el ascenso directo en el tramo final.

Leão al terminar el duelo ante el Betis (RV.es)
André Leão al terminar el duelo ante el Real Betis

El pasado domingo, en la contundente victoria (1-5) ante el Mallorca, se pudo ver una versión mejorada del rendimiento del André Leão de las últimas semanas. El centrocampista portugués realizó una actuación con de una calidad superior a la media del último tiempo para aumentar el entusiasmo y la ilusión del entorno blanquivioleta. Todo aquel que gira sobre el actual Real Valladolid considera al ex de Paços de Ferreira vital para el objetivo y trascendental para mantener la calma y saber leer los partidos en el momento más decisivo de la temporada, aquel que define dónde se sitúa el equipo y si éste tiene hueco en las plazas de ascenso directo a Primera división. La experiencia, la calidad y el peso del futbolista serán vitales para que el proyecto de Rubi mantenga el nivel de la visita a Mallorca. Sin una buena y asentada versión del centrocampista luso, las posibilidades de continuar con la fuerza de la goleada cosechada en Son Moix son nulas.

Es cierto que en el primer duelo de la segunda vuelta el nivel de André Leão fue mejor que semanas atrás pero, también, es verdad que éste ni se acercó a su realidad del comienzo de temporada. Ante el estreno oficial de la temporada, André Leão maravilló. Crónicas ensalzando su rendimiento. Comentarios sorprendidos por su calidad. Artículos presagiando un futbolista inolvidable en la categoría. Todo lo que envolvió al estreno del portugués tuvo un adorno que no se ha visto cumplido con el paso de las jornadas. Es más, hasta el pasado domingo, el nivel bajaba y bajaba hasta niveles insospechados. El futbolista necesitaba recuperar parte de la confianza perdida y ese cambio llegaría al verse más cerca del área.

Castigado en el triple pivote
Uno de los mayores aciertos que Rubi ha mostrado en los últimos meses ha sido la creación y la mejora del famoso triple pivote estrenado ante el Fútbol Club Barcelona B. La goleada de aquel día y la continuación en los duelos ante Real Zaragoza y Deportivo Alavés dejarían un buen regusto en la afición. A nivel global, el resultado era maravilloso. 11 goles a favor y cero en contra para tres victorias consecutivas. Tristemente, para el ‘8’ blanquivioleta, ese sistema le ha lastrado.

Enfrascado en funciones defensivas, el portugués sufre más de la cuenta. No se encuentra cómodo y pierde muchas de sus facultades. Rubi le ve bien como engranaje entre la línea defensiva y los interiores por su envergadura, su gran dominio del balón, su fiable conducción y su calidad para empezar desde atrás todos los movimientos que el equipo busca. Pese a las credenciales que el cuerpo técnico ha encontrado en él para ese puesto, el jugador se ve débil. Un futbolista de su calidad para el último pase y con tanta fuerza y determinación en el último cuarto de campo se ve mejor en funciones más ofensivas que en las vividas en las últimas semanas.

Necesidad de su mejor versión
En Mallorca, y como él mismo aseguraba tras acabar el partido, estuvo más cómodo. Se le notó más liberado y, por tanto, su rendimiento fue mucho más alto. Sin llegar a esa ilusión del inicio liguero pero mucho mayor que en las últimas semanas. Liberado de esas funciones defensivas que se le encomiendan cuando Rubi dispone “tres jugadores por dentro”, como el propio entrenador denomina, Leão crece y el Valladolid recupera la mejor versión de un futbolista vital de cara al tramo final de campeonato.

El luso es un activo muy importante dentro de la plantilla. Pese a ser un desconocido de la categoría y de la competición, su experiencia es alta. Ha vivido partidos de mucha presión y en ellos ha sabido responder. Sin ser un veterano en el club ni en Segunda, los duelos que le esperan al Real Valladolid de aquí al final de temporada no son desconocidos para él. Tras vivir cotas tan altas como una clasificación europea tras una campaña irrepetible en Portugal y toparse con una pelea por no descender sólo unos meses después, su experiencia creció para saber competir en todas las posibilidades que depare la temporada. Si esas exigencias son defensivas, bien, si, por el contrario, tienen más visión ofensiva, mucho mejor. Lo importante es recuperar esa versión que tanto gustó en el inicio liguero y que, poco a poco, se había perdido.