Víctor Pérez muestra una versión muy añorada

Víctor Pérez recobra el protagonismo perdido en partidos pasados con una gran actuación ante el Real Madrid. El albaceteño volvió a ser el de temporadas pasadas

¿Por qué es Víctor Pérez el personaje del partido ante el Real Madrid?

• Tras una mala campaña, Víctor Pérez realiza ante el Real Madrid una soberbia actuación. La mejor del año.
• Juan Ignacio Martínez recupera la mejor versión del albaceteño para el tramo más decisivo de la temporada.
• Pese a no estar aún al 100%, ver esta versión de Víctor Pérez puede ser vital para el futuro del Real Valladolid.

Víctor Pérez en la presentación de este año
Víctor Pérez en la presentación de este año

Se dice que “nunca es tarde si la dicha es buena” y más si en ese tardanza está en juego la permanencia del Real Valladolid en Primera división. Es cierto que Víctor Pérez ha tardado en llegar pero también es verdad que el albaceteño se ha mostrado ante el Real Madrid como ese gran jugador que mostró ser en el Real Valladolid de la temporada 2011/2012. Por este partido queda demostrado que el centrocampista está en un buen momento para llegar a los dos partidos finales de esta temporada. La versión del futbolista albaceteño que se pudo apreciar en el trascendental partido fue brillante. Un ‘22’ trabajador, con recorrido, con llegada a la meta rival y con presencia en campo propio. Ante el todopoderoso Real Madrid se ha podido ver una versión de ex de la Sociedad Deportiva Huesca de gran nivel. Por fin se ha podido ver a ese futbolista que encandiló en Segunda división, que gustó el año pasado pero que había estado desaparecido durante esta temporada.

Pese a que es evidente que no está al 100% de sus condiciones, resulta trascendental que Juan Ignacio Martínez pueda recuperar para la causa el doble pivote formado por Álvaro Rubio y el propio albaceteño. Con ambos, el equipo está equilibrado en todas las zonas. Los dos se entienden bien y saben asumir los roles defensivos y ofensivos a partes iguales. No cabe duda de que con un buen Víctor Pérez la permanencia está más cerca porque el Real Valladolid ya no podrá añorar la mejor versión de uno de sus jugadores más importantes.

Una actuación física
No está a su mejor nivel, es cierto, pero Víctor Pérez lo va a dar todo por el equipo. Ante el Real Madrid su esfuerzo fue titánico. Manuel Sarabia, comentarista de Canal Plus Liga, afirmaba la sustitución del ‘22’ que Víctor “había dado la vuelta dos veces al cuentakilómetros” y no le faltaba razón. El mejor jugador pucelano en el partido ante el Real Madrid había hecho un partido muy físico. Pese a su calidad, en un duelo del calibre de la visita del equipo blanco se exige de un gran esfuerzo. El ‘22’ lo dio y el equipo lo notó. Pese a que en su presencia en el terreno de juego, el equipo perdió, su trabajo resulto trascendental para guiar al Real Valladolid al camino y a la dirección que llevarían al vital punto obtenido.

Cuando físicamente no pudo más, Juan Ignacio dio entrada a Javier Baraja. El capitán hizo bueno el trabajo de sus compañeros y tomó brillantemente su testigo. Incluso a balón parado. El veterano futbolista pucelano sirvió el gol del empate en un partido en el que Víctor Pérez brilló con luz propia gracias a que, por fin, consiguió mostrar esa versión que tanto se añoraba por la avenida del Mundial 82.

Marc Valiente paraliza la locura blanquivioleta

Marc Valiente, suplente en el partido, se convierte en el cambio más importante de Juan Ignacio. El catalán, de mediocentro, intentó unir a un equipo muy partido

¿Por qué es Marc Valiente el personaje del partido ante C.A. Osasuna?

• El central pucelano disputaba algo más de 15 minutos en Pamplona como centrocampista, junto a Álvaro Rubio.
• Su función en el partido pasaba por juntar las líneas de un equipo que se partía con el paso de los minutos.
• El catalán tapono la locura en la que se había convertido el juego de ambos equipos y que perjudicaba al Pucela.

Marc Valiente durante la pretemporada (RV.es)
Marc Valiente durante la pretemporada

Minuto 75 de partido. Las cámaras de televisión enfocan a Víctor Pérez, que corre a la banda para ser sustituido. Toda hacía indicar que el compañero que iba a entrar por el albaceteño era Fausto Rossi, pero no. La sorpresa saltaba al ver que la cámara enfocaba el dorsal 4 de Marc Valiente. La imagen llamativa llegaba junto a las críticas hacia Juan Ignacio Martínez. Quitar del terreno de juego a un centrocampista creador y con llegada, aunque ya muy cansado y mermado físicamente, para dar entrada a un central, reconvertido en centrocampista defensivo, no entraba en la cabeza de aquellos que prefieren morir siempre que haya ambición, fútbol ofensivo y hasta, por qué no, un punto de locura.

Juan Ignacio, por su parte, no lo veía así, y tras colocar dos puntas y partir el equipo durante unos minutos en busca de ocasiones claras de gol, reclutaba a su equipo para no perder la categoría en Pamplona. El técnico alicantino sabía que un punto no era un gran botín como conocía que perder era un adiós casi definitivo a la élite del fútbol español. Con las ideas claras, Marc Valiente entraba para los últimos 15 minutos con la obligación de juntar al equipo y hacer que las líneas del Real Valladolid no estuvieran tan separadas. El catalán debía reducir en metros la presión del Pucela para, como decía Vicente Cantatore, “no perder en 10 minutos lo que no has sido capaz de ganar en 80”. Es decir, JIM quería no perder el punto. Juan Ignacio no quería perder la categoría por un ataque innecesario de valentía.

Medida valentía
Dicen que el cementerio está lleno de valientes, y el paro de entrenadores de fútbol, también. Muchos creadores del fútbol ofensivo viven sus días en sus respectivas casas viendo fútbol en televisión o comentando para la radio u otros medios partidos que ellos hubieran ganado o hubieran planteado mucho mejor. Es cierto que desde un sillón y sin la presión del día a día se toman decisiones muy a la ligera. Más aún con el partido terminado y el resultado conocido. Juan Ignacio no quiso ser valiente y no miro su status ni su reputación por encima de la del equipo. El Real Valladolid necesitaba ser pequeño y le urgía reclutar las líneas para evitar que el correcalles en el que se había convertido el partido terminara con la derrota blanquivioleta.

El objetivo del cuerpo técnico era claro y Marc Valiente supo transmitirlo bien sobre el terreno de juego. Dar apoyos a la salida de balón de la línea defensiva y colocar un jugador más por detrás del balón. Juan Ignacio no quería sustos y Marc Valiente los evitó con 15 minutos muy completos tácticamente. Con el central por delante de la defensa, el Pucela ganó en seguridad y reforzó el punto que se había ganado desde el comienzo del partido y que nadie quería perder. El empate no es el mejor resultado posible, pero tampoco el peor y este Pucela lo que debe hacer es evitar morir por algún protagonismo innecesario y seguir luchando día a día y punto a punto.

Bergdich recupera su estatus aportando frescura

Zakarya Bergdich recupera parte del estatus perdido en el Pucela tras 32 buenos minutos ante el Valencia. El marroquí llegaba tras tres partidos en el banquillo

¿Por qué es Zakarya Bergdich el pesonaje del partido ante el Valencia C.F.?

• El lateral marroquí del Real Valladolid regresaba al equipo tras tres partidos sin disputar un solo minuto.
• El ex del RC Lens disputaba algo más de media hora a gran nivel regalando frescura al juego del equipo.
• Con estos 32 minutos de protagonismo y novedad, el ’21’ blanquivioleta recupera parte del estatus perdido.

Zakarya Bergdich en el partido de Mestalla (RV.es)
Zakarya Bergdich en el partido de Mestalla

Después de cubrir la baja de Carlos Peña en la abultada derrota (4-1) ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán, Zakarya Bergdich había pasado a un segundo plano. Se trataba de un papel secundario porque pese a no contra para Juan Ignacio, siempre aparecía en las citaciones del entrenador alicantino. Pese a estar siempre en el banquillo, el lateral marroquí del Real Valladolid no participó en los encuentros ante Rayo Vallecano, Real Sociedad y Unión Deportiva Almería, perdiendo ese estatus generado que le hacía ser un futbolista válido para determinados tramos del partidos, aportando velocidad y frescura.

Las condiciones del ex del RC Lens le obligan a ser un futbolista revolucionario, es decir, está marcado para ser un jugador que, desde el banquillo, aporte algo nuevo al juego del equipo. Ya sea en posiciones algo más defensivas o en tareas de ataque, Bergdich debe saltar al campo con la obligación de cambiar el juego blanquivioleta con su estilo, una forma que puede parecer anárquica pero que con potencia y velocidad debe aportar a equipo lo que hizo ante el Valencia. La frescura que se vio con el ‘21’ sobre el terreno de juego y el protagonismo que adquirió en la más de media hora que estuvo sobre el campo, le hacen recuperar el estatus que se había ganado en el equipo pero que parecía haber perdido en las últimas tres jornada.

Profundidad en la izquierda
Con la entrada de Bergdich en el minuto 59, el planteamiento de Juan Ignacio Martínez y su cuerpo técnico cambiaba drásticamente. Se retiraba la dupla de ataque, para ver a Óscar González como mediapunta y a Zakarya Bergdich en la izquierda, donde su misión pasaba por dos palabras, profundidad y protagonismo. Con esta doble premisa, el marroquí debía ganar protagonismo y hacer del costado izquierdo un camino más de ataque del Real Valladolid, que sólo en coletazos de Carlos Peña conseguía llegar por el costado diestro del Valencia.

Con dos jugadores zurdos sobre el terreno de juego, el partido cambió y la idea, también. Carlos Peña comenzó a entrar mucho más en juego ofensivo y Bergdich conseguía aportar aquello que se le había pedido desde el cuerpo técnico. Profundidad, agresividad y novedad que hiciera algo más imprevisible el juego del Real Valladolid. Pese a no conseguir el gol de la victoria, los 32 minutos del lateral marroquí son positivos y válidos en el planteamiento. El ex del RC Lens conseguía cambiar con sus condiciones el guión y la velocidad del partido para así, poder recuperar parte del estatus ganado desde pretemporada pero perdido desde la visita al Sánchez Pizjuán de Sevilla.

Manucho, líder de la victoria, un año después

Manucho, titular tras dos partidos y que jugaba el partido completo después de dos meses, firma la victoria blanquivioleta con su segundo tanto de la temporada

¿Por qué es Manucho el personaje del partido ante la U.D. Almería?

• Desde hace más de un año, un tanto de Manucho no valía al Real Valladolid para obtener tres puntos.
• El 24 de febrero de 2013 en Vallecas, última vez que el angoleño se convertía en el líder de la victoria.
• El delantero blanquivioleta sigue demostrando el valor que tiene en estas circunstancias para el equipo.

Manucho en el partido ante la U.D. Almería
Manucho en el partido ante la U.D. Almería

Nuevo encuentro del Real Valladolid y nuevo planteamiento de Juan Ignacio Martínez y su cuerpo técnico, una idea que había llevado con el mayor de los secretos y que no había hecho público desde el primer entrenamiento de la semana, restando importancia al trabajo. Tras un desgaste importante con dos partidos casi consecutivos, la idea del partido ante la Unión Deportiva Almería volvía a pasar por dos puntas y la referencia de Manucho en los balones aéreos. La sola presencia del futbolista angoleño ya intimida a los rivales y condiciona a sus propios compañeros. Ver al ‘23’ sobre el césped del estadio José Zorrilla cambia la mentalidad y obliga a aumentar la amplitud del campo y a buscar el oxigeno que otorga su altura y su envergadura.

Habitualmente, ver a Manucho sobre el terreno de juego es sinónimo de juego directo, pero ante el Almería no iba encaminado el proyecto por las alturas. Con los 190 centímetros de Torsiglieri, la batalla iba a ser intensa por lo que la amplitud del terreno de juego y la llegada desde atrás de los laterales significa el mejor camino para llegar a Manucho y a Javi Guerra. Era la idea que barruntaba Juan Ignacio Martínez para ser peligroso y fue éste el camino por el que se consiguió la victoria con un tanto de Manucho, el segundo gol del angoleño en lo que va de campaña.

Un año después
El pase de Carlos Peña que Manucho empujaba, libre de marca tras un gran movimiento de ruptura, servía para obtener tres puntos vitales para el Real Valladolid y para que el futbolista angoleño fuera el líder de la victoria, más de un año después. Desde la visita del Pucela de Miroslav Djukic a Vallecas en febrero de 2013, un tanto del africano no valía tres puntos. Es cierto que el otro tanto firmado esta campaña significó una remontada importante ante el Sevilla F.C. pero todo eso terminó en empate y lo dejó a medias. Ante el Almería fue diferente y su gol regaló tres puntos vitales al Real Valladolid que colocan al angoleño en un puesto de privilegio que durante esta temporada ha vivido pocas veces.

Manucho ha sido pocas veces protagonista, al menos de la forma en la que a él le gusta. Este gol fue su segundo tanto de la temporada, dejando unas cifras muy lejanas de las que debe marcar el segundo delantero del Real Valladolid pero que, a su vez, no demuestran el trabajo incansable del africano. Su fútbol, sus movimientos y su infatigable referencia ayudan al Pucela y a Javi Guerra de una forma única.

Lluís Sastre ejemplifica la impotencia pucelana

Lluís Sastre, en su regreso al once titular, combina un partido irregular. Perdido en funciones ofensivas y de banda, mejoró al recuperar la zona de sus funciones

¿Por qué es Lluís Sastre el personaje del partido ante el Sevilla F.C.?

• El futbolista mallorquín disputó 44 minutos como interior diestro con movimientos no válidos para su juego.
• En su regreso al once inicial, tras 12 encuentros fuera de la titularidad, Sastre cumplió un flojo partido.
• El ’16’ del Real Valladolid se convirtió en el reflejo del triste partido blanquivioleta disputado en Nervión.

Lluís Sastre en un partido de pretemporada (RV.es)
Lluís Sastre en un partido de pretemporada

Tras la lesión de Álvaro Rubio, Juan Ignacio Martínez apostaba por Lluís Sastre como su sustituto. El mallorquín entraba en el once inicial, tras doce jornadas sin hacerlo, para hacer las veces del riojano pero con muchos matices. La entrada del ‘16’ no era para jugar en el puesto del ‘18’ sino para mover a Fausto Rossi y dejar al ex de la Sociedad Deportiva Huesca como interior diestro. Las funciones del futbolista marcaban unos movimientos que muy pronto se vieron que no está capacitado para hacer. Acciones de presión o de basculación que no está acostumbrado a realizar le dejaban al descubierto y mataban el proyecto de Juan Ignacio Martínez para el encuentro ante el Sevilla F.C.

La idea, que tan bien había salido ante el Fútbol Club Barcelona ocho días antes, fracasaba en el Sánchez Pizjuán y tenía a Lluís Sastre como el mayor reflejo de esta mala ejecución de la idea del cuerpo técnico blanquivioleta. Ver al futbolista escorado al costado diestro sorprendía en un inicio y le mataba a los pocos minutos. Sus cualidades se resienten con la presión que en los minutos iniciales tenía que hacer. El esfuerzo físico para llegar a evitar la salida de balón desde el cancerbero desguarnecía su zona y le privaba de mostrar quién es. Al borde del descanso, ya en el minuto 44, la lesión de Fausto Rossi y la entrada de Óscar González dejaba al canterano del Fútbol Club Barcelona en una posición más acorde a su juego y a sus condiciones. Así, durante toda la segunda parte, Lluís Sastre formaría doble pivote junto a Marc Valiente.

Una vez más
“Lluís Sastre es un futbolista con buena salida de balón que nos ayudará a realizar nuestro juego”. Con estas palabras Miroslav Djukic presentaba al futbolista  como nuevo jugador del Real Valladolid el 20 de julio del año 2012. El entrenador serbio catalogaba al futbolista como un futbolista con vocación “defensiva” que, hasta la fecha, casi no ha podido demostrar en el Real Valladolid. Su colocación la temporada pasada en un rol más ofensivo y su entrada en el Sánchez Pizjuán en una posición radicalmente opuesta por la que se le fichó, le dejan mal colocado y poco valorado de cara al exterior.

Por cualidades, Sastre sigue siendo lo que se conoce como un buen “pelotero”. Su exquisito control de balón y el dominio que tiene del esférico le dejan como uno de los mejores jugadores técnicos del equipo pero casi siempre fuera de puesto. De esta forma y sin poder verle en la plenitud de sus condiciones, la valoración que se hace sobre el futbolista es negativa y muy poco real. Es cierto que el jugador no realizaba un buen partido en Sevilla pero tan cierto como esto es  verdad que lo hacía a mucha distancia de sus metros de creación, en lo que fue un reflejo de que cada partido es un mundo y que la idea que dejaba sin opciones al todopoderoso Fútbol Club Barcelona, dejaba al Real Valladolid como una caricatura en el Sánchez Pizjuán de Sevilla.

Javi Guerra o la base del planteamiento de JIM

Javi Guerra vuelve a dar un recital de juego con el Real Valladolid. El delantero malagueño firma una actuación sublime siendo la base del planteamiento de JIM

¿Por qué es Javi Guerra el personaje del partido ante el F.C. Barcelona?

• El malagueño cierra un partido perfecto. Trabajo, derroche y calidad en su juego ante el todopoderoso rival.
• El ‘9’ pucelano se convirtió, por encima de la envergadura de Manucho, en la referencia del planteamiento.
• Javi Guerra dejó detalles llenos de calidad que demuestran que es un delantero con mucho más que gol.

Javi Guerra en el partido ante el FCB
Javi Guerra en el partido ante el FCB

“Un delantero debe ser gol” es una frase que se ha escuchado muchas veces en el mundo del fútbol y es una afirmación que puede ser tildada como una de las mayores mentiras. Aquellas que se consideran medias verdades. Es cierto que un ‘9’ está para hacer goles, para dar victorias a sus equipos y para dar ese punto de calidad en los últimos metros. Tan cierto es eso como que un delantero centro puede crear una victoria gracias a su trabajo, su derroche, sus movimientos y su sacrificio. Es más, Javi Guerra lo demostraba ante el Fútbol Club Barcelona en un partido en el que no marcaba y en el que no tenía acierto de cara a puerta pero en el que realizaba un derroche y un trabajo vitales para la importante victoria ante el equipo culé.

En los minutos previos al gol, el ‘9’ blanquivioleta fue el líder de la presión y la referencia de cualquier jugada ofensiva. Tras el tanto, el malagueño se convirtió en un muro de contención para retener el esférico y arañar segundos al cronómetro. En ese tiempo con el 1-0 se vieron detalles de enorme calidad del jugador blanquivioleta. Para el recuerdo quedará el regate a Daniel Alves, pero no fue el único. En el partido ante el gigante del Fútbol Club Barcelona, Javi Guerra demostró su calidad, su nivel y llamó, de nuevo, a las puertas de los equipos que quieran hacerse con él de cara al próximo mercado de verano, aunque quizás ya llegan tarde.

Manucho, a su disposición
Mucho se habla de cómo hay que jugarle al Fútbol Club Barcelona pero pocos consiguen llevarlo a la práctica con la perfección con la que Juan Ignacio Martínez y sus jugadores lo hicieron. Si el Real Valladolid consiguió maniatar al equipo culé, descubrir sus puntos débiles y ahondar en ellos fue por el trabajo encomiable de todo el equipo. Un conjunto que no renunciaba en ningún momento al ataque y que, por tanto, no dejaba a Javi Guerra como un islote alejado.

Con Manucho buscando los balones largos y las prolongaciones a Javi Guerra, Juan Ignacio Martínez utilizaba a ambos jugadores como referencia del ataque pucelano. El resultado fue magnífico. Ante un poderoso equipo, el Pucela no sufrió envestidas y si que gozó de ocasiones para buscar una renta mayor. Manucho trabajó para Javi Guerra y el malagueño se convirtió en la base de un magnífico planteamiento de Juan Ignacio Martínez que regaló tres importantes puntos.

Valdet Rama convierte su juego en total anarquía

Valdet Rama, en su momento más importante, realiza un partido anárquico que señala el momento del equipo. Ha disputado 180 minutos de forma consecutiva

¿Por qué es Valdet Rama el personaje del partido ante el Málaga?

• El futbolista albanés disputa por primera vez desde su llegada dos encuentros completos de forma consecutiva.
• El estilo de juego mostrado por Valdet Rama en el partido no contuvo casi nada de lo que el equipo necesita. 
• El número de minutos disputados por el extremo en las últimas fechas marcan el momento y el nivel del equipo.

Valdet Rama en uno de los partidos disputados esta temporada
Valdet Rama en un partido de esta temporada

Siguiendo un poco con la línea marcada en el análisis del empate ante el Málaga al analizar todo lo escrito por Roberto Olabe sobre el equipo blanquivioleta, resulta positivo desmenuzar lo expuesto por el ex profesional del Real Valladolid sobre Valdet Rama. El futbolista albanés, con un rol secundario durante toda la temporada está adquiriendo más galones de los esperados en las últimas semanas. Después de disputar sólo dos encuentros completos durante toda la temporada, en los dos últimos partidos, el albano-kosovar lleva pleno en los dos últimos encuentros. Ante el Levante y ante el Málaga, Rama ha disputado 180 minutos, tiempo en el que ha convertido su juego en una total anarquía que el Real Valladolid no necesita y que puede pagar con pérdidas de balón innecesarias y con un ritmo de juego innecesario en algunos momentos.

Seguramente, ese rol que está obteniendo Valdet Rama es algo desproporcionado para sus méritos pero también para las peticiones del equipo. En un estilo del Real Valladolid de transiciones rápidas y posesiones y juego rápido, el ‘19’ parece no tener hueco en franjas de más de 15 ó 20 minutos. Su estilo, alocado y nervioso, que se está convirtiendo peligrosamente en anárquico resta puntos a su posible titularidad y muestra, con creces, el momento que vive el Real Valladolid y lo justo que anda de efectivos.

“Conduce y luego piensa”
Volviendo a lo expuesto por Roberto Olabe en su oficial – y protegida – cuenta de Twitter, el preparador vasco definía a Valdet Rama con unos calificativos quizás duros pero tristemente algo reales. Para él, es “difícil tener tanta participación para sacar tan poco”. Esta opinión llega al entender que “conduce y luego piensa”. Pese a todo, para Olabe “parece  que asusta” y es verdad. El albanés parece generar mucho más de lo que, realmente, consigue. Como afirmaba hace unas semanas un tuitero, Rama es un jugador de “mucho ruido y pocas nueces”.

Puede ser, seguramente será así, que Valdet Rama tiene mucho que aportar al Real Valladolid. Si la dirección deportiva pucelana confió en sus informes y le firmó un contrato por dos temporadas será porque ven en él unas condiciones que, es cierto, que en partidos como suplente y como recambio sí que ha aportado pero que como titular le está costando demostrar. Valdet Rama no consigue transformar sus aportaciones de ‘refresco’ a actuaciones de 90 minutos, y con el peso que está ganado en el equipo debe hacerlo o el equipo pagará esa anarquía a la que está convirtiendo su juego.

Osorio devuelve la confianza que nunca perdió

Tras una lesión que le había dejado fuera más de un mes, Humberto Osorio regresa con un doblete. El colombiano aprovecha la oportunidad y devuelve la confianza

¿Por qué es Humberto Osorio el personaje del partido ante el Elche?

• Desde la visita al Santiago Bernabéu del mes de noviembre, Humberto Osorio no disputaba un encuentro liguero.
• Tras más de un mes con una nueva lesión muscular, el colombiano regreso con dos goles en 10 minutos de juego.
• El ‘7’ blanquivioleta está ante su oportunidad de la temporada. Es el único delantero con contrato tras el verano.

Osorio celebrando uno de los goles al Elche (RealValladolid.es)
Osorio celebrando uno de los goles

Por las dificultades de su fichaje, por los buenos informes que siempre han existido de él o por lo mostrado en las pocas oportunidades que ha tenido. Sea por un motivo o por otro, Humberto Osorio siempre ha tenido la confianza del público blanquivioleta. El estadio José Zorrilla ha confiado en él de la misma forma que Juan Ignacio Martínez. El míster blanquivioleta siempre que ha tenido la opción ha dado minutos al colombiano que por una mala preparación física de pretemporada y diversas lesiones durante la temporada no ha podido prolongar en el tiempo como merece su juego.

En las oportunidades que el ‘7’ blanquivioleta ha tenido ha dejado detalles de gran futbolista y de enorme goleador. Humberto Osorio es un jugador con el gol entre ceja y ceja y siempre mira a la portería rival, aspecto fundamental para el Real Valladolid en general y para el partido ante el Elche, en particular. No es casual que con sólo diez minutos en el terreno de juego, el colombiano sumara dos goles y que su acierto de cara a puerta fuera del 100%. El delantero blanquivioleta salía al terreno de juego con la idea y la convicción de que debía terminar todos los movimientos del equipo alrededor de la portería de Toño. Esa sensación de peligro constante que llevaba el Pucela debía transformarse en goles y Humberto Osorio lo conseguía en sus dos primeras acciones.

Merecida recompensa
Si es importante remarcar el acierto del futbolista y el cambio que dio al partido, no es menos reseñable ver cómo llegaron los goles, en una demostración palpable de todas las cualidades del futbolista. Con un soberbio disparo y un inteligente remate de cabeza, Humberto Osorio firmaba un doblete rápido que colocaba el 2-2 en el marcador y que dejaba al Real Valladolid con opciones de llegar a la victoria, una oportunidad que el propio jugador tuvo al rematar, en esta ocasión, sin fortuna una falta lateral.

Finalmente no llegó el tercer tanto del Real Valladolid ni de Humberto Osorio pero sí una recompensa importante para el futbolista colombiano, único delantero con contrato con el club más allá del próximo 30 de junio. Así, el futbolista recibe una recompensa que había sido necesaria por todo lo sufrido desde que llegó al Real Valladolid. Desde las duras negociaciones para su contratación hasta las dos lesiones musculares, Humberto Osorio merecía una recompensa que demostrara que toda la confianza que se había depositado en él, y que no se había perdido, está bien invertida de igual manera que sus ganas por seguir de blanquivioleta en el mercado invernal merecían un premio. Ahora, toca seguir creciendo para crear una unión más fuerte y más goleadora.

Stefan Mitrovic firma un encuentro esperanzador

Stefan Mitrovic debuta con el Pucela en un encuentro positivo y esperanzador. El serbio mostró buenas cualidades pese a una falta de aclimatación que se notó

¿Por qué es Stefan Mitrovic el personaje del partido ante el Villarreal?

El futbolista serbio debutaba con la camiseta del Real Valladolid tras su reciente fichaje desde el Benfica.
El central debutaba desde la titularidad después de haber completado sólo dos entrenamientos con el grupo.
Stefan Mitrovic formaba pareja de central junto a un Jesús Rueda que llegaba tras ser suplente en San Mamés.

Mitrovic en su presentación (RV.es)
Mitrovic en su presentación

Faltaban pocos minutos para el final del partido, Juan Ignacio Martínez ya había quemado ya todos sus cambios y el Real Valladolid se podía quedar sin sus dos centrales titulares para los últimos minutos del partido. Stefan Mitrovic y Jesús Rueda sufrían un duro encontronazo en la frontal el área en la que ambos salían mal parados. ¿El motivo? La falta de comunicación y compenetración de ambos jugadores. En definitiva, ambos pagaban los pocos entrenamientos con el Real Valladolid del central serbio. Mitrovic, recién llegado y con sólo dos sesiones de trabajo con el equipo, afrontaba la titularidad con el Pucela y, pese a mostrar un encuentro con puntos para mejorar, su partido encuentra el mejor calificativo en esperanzador. El futbolista del Benfica mostraba problemas referentes a la poca aclimatación que ha vivido en estos escasos tres días que lleva como blanquivioleta y, por ello, el encuentro es bueno con aspectos mejorables con ritmo de competición y sesiones de entrenamiento.

Pese a esos problemas que le han llevado a cometer errores de confianza y de asimilación de conceptos que ha pagado con un esfuerzo físico muy alto por la falta de ritmo de juego, el resumen del debut del nuevo jugador del Real Valladolid es positivo. El central serbio ha dejado buenos detalles y mucha contundencia en su juego. Sin duda, un partido que se deberá tener en cuenta de cara a un futuro no muy lejano.

Muestra de condiciones
El escepticismo que existía, y sigue existiendo, aunque ahora de una forma más reducida, en Valladolid alrededor del futbolista serbio era alto. Los pocos minutos de juego, los tres descensos vividos en su carrera y el hecho de proceder de una agencia de representación con la que el club ya trabaja, dejaban en bajas las ilusiones ante la llegada del serbio. Pese a ellas, el jugador se presentaba con unas condiciones de juego, las cuales ha demostrado en el primer partido con la camiseta pucelana.

“Mitrovic es un jugador con un potente juego aéreo”, “es un futbolista que no concede muchas ocasiones” o “es un central con buena capacidad para el corte” fueron algunas de las descripciones que se leían sobre el futbolista. Unas y otras se asemejan mucho a lo que el jugador demostró en sus primeros 90 minutos en España. Ante el Villarreal se vio un futbolista serio, contundente y sin excesivos fallos. La falta de aclimatación seguro que le privó de acciones más elaboradas que seguro que con trabajo y semanas, llegarán. Esperando esas mejoras, el estreno de Mitrovic fue bueno y dejando detalles de ilusión para el futuro.