Así está, realmente, Guilherme Fernandes para sumar

Ya no es cuestión de saber quién es un jugador. En el fútbol de rendimiento inmediato lo importante es saber cómo está. Ningún futbolista llega por sorpresa. Todos son anunciados días antes de la firma. Actualmente importa más el estado que el perfil. Destaca más el rendimiento que el potencial. Todo ello se potencia en este Real Valladolid tan necesitado de ilusión y tan desconocido con las victorias. Por ello, y cumplidos 15 días desde la llegada de Guilherme Fernandes al Estadio José Zorrilla, la sensación del brasileño es que va a ser el portero titular.

«En sus primeras 15 días en Valladolid, Guilherme Fernanades ha ratificado la sensación de ser el portero titular de la temporada»

Hasta la fecha, por perfiles, experiencia, bagaje, momentos y explosión, el Real Valladolid ha hecho una buena base para su plantilla. Víctor Orta aseguró la semana pasada que había que hacer un «mercado de mínimos». El vestuario tiene un principio, pero lo cierto es que nada hace pensar que el Pucela se vaya a mover con muchos de los activos firmados en un rol destacado y principal. Sobre el papel, Pablo Tomeo, Álvaro Pérez, Trilli, y Guille Bueno, por ejemplo, son tres jugadores con un factor riesgo que el club debe entender.

Pueden ofrecer un rendimiento diferencial en la temporada e, incluso, inmediato, pero existe también la posibilidad de que no sea así. Ellos se tienen que ganar un puesto en el equipo y lo harán con una competencia feroz que, quizás, no tenga Guilherme Fernandes. Ésta no es una crítica a Álvaro Aceves, ni mucho menos. Es un análisis claro y rotundo del perfil que ha adoptado el portero brasileño desde su llegada al Estadio José Zorrilla.

El ex del Real Betis llegó cedido al Estadio José Zorrilla por los criterios de seguridad, solvencia y estabilidad que ofrecía en el filial verdiblanco. La sensación de dominio y control del área le daban una importante ventaja en Primera RFEF y le obligaban a un salto de categoría. El Real Valladolid aprovechó esta demanda. Verdiblancos y futbolista buscaban un destino que le asegurara un rol destacado a Guilherme y ha sido fue un Real Valladolid que, en apenas 15 días, ha conocido a un portero que va a ser muy difícil sacar de la titularidad.

Primeras impresiones
La etiqueta con la que llegó el brasileño le señalaba como el ‘1’ de la nueva temporada. Esa sensación se ha multiplicado en las dos siguientes semanas. 15 días como blanquivioleta han valido para saber que el exbético va a empezar como titular la temporada y que va a ser muy complicado poder arrebatarle ese puesto. Es más, la confirmación inicial de las sensaciones previas a su fichaje obligan a dar una nueva visión a dos movimientos de mercado.

«Las primeras impresiones siempre son importantes y las de Guilherme Fernandes han sido diferenciales»

Aceves quizás tiene que darle una vuelta a su futuro de la misma forma que Víctor Orta debe valorar qué hacer ante la necesidad de un nuevo portero. La portería parecía cubierta, pero ante unos roles muy definidos desde el primer día, quizás, no. Guilherme ha necesitado poco tiempo para demostrar que va a ser titular. Por condiciones y carisma, el brasileño no ha necesitado más de 15 días para ratificar lo que se esperaba de él. La temporada puede cambiar su rol, pero seguro que no será con la rapidez con la que ha ganado esa sensación de seguridad.

Ahora, nada hace pensar que el portero titular del debut liguero ante la AC Ceuta no vaya a ser él. Ese estatus lo tiene bien adquirido y va a ser tremendamente difícil arrebatárselo, al menos en los primeros meses de competición. Las primeras impresiones son determinantes y las suyas han sido diferenciales. 15 días de consagración.

Así está, realmente, Iván Alejo para sumar en el Pucela

Ya no es cuestión de saber quién es un jugador. En el fútbol de rendimiento inmediato lo importante es saber cómo está. Ningún futbolista llega por sorpresa. Todos son anunciados días antes de la firma. Actualmente importa más el estado que el perfil. Destaca más el rendimiento que el potencial. Todo ello se potencia en este Real Valladolid tan necesitado de ilusión y tan desconocido con las victorias. Por ello, y cumplidas dos semanas desde la llegada de Iván Alejo al Estadio José Zorrilla, la sensación del vallisoletano es idéntica a la de su llegada.

«En sus primeras dos semanas en Valladolid, Iván Alejo ha confirmado el perfil que tiene y el rol que va a sumir en esta nueva etapa blanquivioleta»

El ex del Cádiz CF regresaba al Estadio José Zorrilla en un trato que beneficiaba a las dos partes. Víctor Orta estuvo rápido en analizar la situación del pucelano y en dar un movimiento lógico con puntos populistas. Un Real Valladolid huérfano de liderazgo, personalidad y arrojo se hacía con un jugador de sentimiento y carisma. El primer fichaje de la nueva era no llegaba por un análisis exhaustivo de su perfil, condiciones y momento. Alejo regresó a Zorrilla hace dos semanas por una cuestión sentimental.

Detrás de su sentimiento hay cuestiones futbolistas, obviamente. Valiente sin balón y agresivo en la búsqueda de la verticalidad, Alejo suma en las dos fases ofensivas del equipo. Guillermo Almada se encontró con un jugador de variantes que va a ser fundamental para la nueva temporada. Con 30 cartulinas amarillas en sus dos últimas temporadas completas en España, el pucelano es atrevido y, por ello, válido para el estilo del entrenador uruguayo. En mayor o menor manera, ambos se van a entender. Ven el fútbol de una forma similar.

Un perfil transparente
La visión es la misma y el momento, también. Es la fase en la que se debe arriesgar. Uno para transmitir, y otro para demostrar. Alejo no tiene que convencer de qué tipo de jugador es. No hace falta. Él debe confirmar en qué momento está. Tras dos semanas desde su regreso, la ambición que ha tenido y que ha demostrado son las esperadas. Físicamente estable, el ex del APOEL de Nicosia tiene margen de mejora pero ya ha demostrado, en el día a día y en el partido disputado, que viene para lo que se esperaba.

«Alejo no va a ser un jugador diferencial en números, pero sí en intensidad y en argumentos alejados de las estadísticas»

Positiva o negativamente, Alejo es transparente. Lo ha sido siempre y no lo va a dejar de ser ahora en la que considera su casa. Futbolísticamente, él llegó con unas credenciales y estas van a quedar claras durante toda la temporada. Tendrá más o menos acierto de cara a la verticalidad o, incluso, de cara a puerta, pero Alejo está mostrando todo aquello que se esperaba de él y aquello que le ha definido durante tantos años en la élite.

Sus estadísticas no van a ser diferenciales. No va a rozar la decena de goles ni la de asistencias. Alejo no va a ser un jugador diferencial en números, pero sí en intensidad y en argumentos alejados de las estadísticas. No por su presentación, pero el sentimiento que el jugador está poniendo a esta etapa muestra de forma clara cuál va a ser su papel y su protagonismo. Alejo llegó con unos credenciales que no han cambiado en sus primeras dos semanas en Zorrilla y que, seguramente, no vayan a cambiar en ningún momento. Él es transparente, así lo ha demostrado y lo seguirá siendo siempre.