Sí y no. El Real Valladolid puede necesitar a Mathis Lachuer, pero Guillermo Almada, no. O, al menos, no tanto. Si bien es cierto que un perfil como el suyo es tremendamente interesante y apetecible, el modelo de juego del entrenador uruguayo hace dudar de la necesidad de ciertas de las condiciones del francés. Sobre el papel, el Pucela va a demandar siempre un jugador de construcción como el ex del Club Deportivo Mirandés, pero Almada sólo en determinados contextos y condiciones.
En un Real Valladolid vertical como el que se está diseñando, el dinamismo de Lachuer es capital, pero su físico y ciertas condiciones de su juego hacen pensar en el rechazo que puede tener para la propuesta actual. En un Pucela de duelos, acciones físicas y exigencia en el centro del campo, el francés puede verse mermado para formar en el doble pivote. La suya puede ser una carencia como la que ha tenido Víctor Meseguer en los dos partidos que ha disputado hasta la fecha.
«El perfil de Mathis Lachuer es apetecible para el Real Valladolid, pero dudoso para las exigencias en el modelo de Guillermo Almada»
El murciano, titular en los dos primeros duelos, ha sufrido mucho con el avance del duelo. Exigido en idas y vueltas, el ‘8’ fue amonestado en los dos partidos. Con una amarilla antes del descanso, Meseguer ha estado condicionado. Lo ha estado por una exigencia de rupturas en las que no se termina de encontrar cómodo. Esta exigencia le hace ir tarde a determinados duelos que le debilitan para jugar 90 minutos. No es sólo una cuestión física. Es futbolística.
Si bien es cierto que físicamente Lachuer es un jugador más dado para el juego de transiciones al ser un futbolista mucho más ligero, la propuesta de exposición e ida y vuelta de Guillermo Almada le puede debilitar mucho. Mathis Lachuer puede verse muy expuesto en un doble pivote, siendo además un perfil similar al de Julien Ponceau. No es repetir estilo, pero sí es doblar ciertas condiciones de un juego que demandaría un modelo que Guillermo Almada no quiere.
Perfil y detalles
Queriendo robar para transitar y ser vertical, el Real Valladolid exige cierta estabilidad por detrás del balón. Stanko Juric ofrece parte de esta seguridad, pero ni él defiende un rol puramente posicional. La constante exigencia de pequeñas arrancadas desgasta y lleva al límite en acciones defensivas. Ahí, Lachuer, un jugador que sólo ha disputado completos ocho de las 46 partidos como titular en el Club Deportivo Mirandés, puede verse perjudicado.
«De los 48 partidos que Mathis Lachuer ha disputado como titular en el CD Mirandés, sólo ha disputado ocho de forma completa»
El Real Valladolid, como con Pablo Tomeo, no puede decir ‘no’ a un jugador que acumula 61 partidos en LaLiga Hypermotion con 24 años. El francés es un jugador al que decir ‘sí’ siempre que sea viable, pero sabiendo los matices a los que obliga el entrenador presente en el primer equipo y, ahora, Guillermo Almada es muy concreto en lo que busca. Él quiere jugadores que puedan ejercer transiciones constantes y Lachuer puede hacerlas, sí, pero con ciertos matices y demandas que el Pucela no le puede regalar con la competición iniciada.
