Guillermo Almada ha dejado muchos detalles claros en la pretemporada. El uruguayo no se ha casado con nadie y ha marcado su enfoque en preparar los tres primeros partidos ligueros. Entre sus ideas y el avance del verano, el Real Valladolid va a formar en los primeros encuentros ligueros con Stanko Juric e Ibrahim Alani. Muy extraño sería ver al Pucela sin el doble pivote que forman el croata y el nigeriano en las primeras semanas de competición.
Desde esa pareja, el Real Valladolid define su estilo. Almada muestra qué quiere desde un doble pivote con estas características. Si bien es cierto que todo puede estar marcado por la ausencia de Julien Ponceau tras su lesión al regreso de Chile, el preparador uruguayo dice mucho de lo que quiere para la temporada con una pareja como ésta en el centro del campo. A ninguno le define una etiqueta de ‘ofensivo’ o ‘constructor’ y es por ello por lo que Almada ha podido formar su idea desde ellos.
«Guillermo Almada no quiere un equipo que construya de forma eficiente sino uno que domine las segundas jugadas»
Desde el primer día se pudo ver qué idea quiere este cuerpo técnico en fase ofensiva. El Real Valladolid no quiere jugar con el portero. Puede parecer un detalle insignificante, pero dice mucho de la propuesta general de juego. Almada no quiere entretenerse con la posesión. Quiere vivir en campo rival, llegar allí de la forma más rápida y vertical y ganar segundas jugadas en zonas de peligro. ¿Cómo existe más posibilidad de ganar esas acciones? Desde perfiles que ganen duelos, físicos y directos, y no con jugadores de pie más determinante.
Existe una reflexión de Juan Román Riquelme muy interesante hacia este punto. «Sergio Busquets nos hizo pensar que el que hace jugar al equipo es el ‘5’ cuando siempre ha tenido que ser el ’10′», aseguró. Almada la comparte y no quiere que sea el doble pivote el que haga jugar al equipo sino el que evite que el equipo se rompa y el que una las líneas para evitar problemas en las transiciones ofensivas.
Su mejor pareja
Almada no quiere que el doble pivote atraiga al rival, por ejemplo. Él ve la zona central del terreno de juego como una zona de paso. Quiere estar en el campo rival y vivir ahí el mayor tiempo posible. No quiere idas y vueltas. Quiere asegurarse estancias largas en campo rival. El preparador uruguayo quiere ser práctico y, para ello, la dupla entre Juric y Aldani tiene mucho de lo que él pide y quiere.
Es cierto que no es la mejor forma de definir un equipo para la claridad de juego, el dominio de la fase ofensiva y la seguridad en la creación de ocasiones, pero, por el contrario, es una gran definición de qué quiere Guillermo Almada para este Real Valladolid y cómo va a definir al Pucela en la temporada que comienza este viernes. Su modelo de juego se define por seguridad, estabilidad y duelos individuales. Esos rasgos se los dan un doble pivote así.
«La dupla formada por Stanko Juric e Ibrahim Alani tiene mucho de lo que busca y necesita Almada»
La calidad, el plus diferencial en ataque y los pases diferenciales los firmaran jugadores de segunda línea como Iván Sán José, Chuki, o extremos en zonas interiores. Por ello, la presencia de Julien Ponceau partiendo desde una posición exterior no me parece ilógica, pero ese ya es otro tema que no afectaría mucho al perfil y a los objetivos del doble pivote por el que ha apostado Almada en la peculiar y arriesgada pretemporada que ha creado. Posiblemente no sea la pareja más atractiva, pero sí la que mejor le define a él.
