Puede ser que éste sea un artículo ventajista, pero es que lo vivido este miércoles con la suspensión del LI Trofeo Ciudad de Valladolid es preocupante. La imagen del Real Valladolid es tremendamente mala tras suprimir un encuentro de preparación a escasas horas de su inicio cuando no es por una cuestión deportiva. De forma oficial o filtrada, nunca se vendió una solución y todo se enfocó hacia la peor medida posible.
En un equipo que necesita competir y ante unos jugadores que necesitan ideas, el Club no dio opciones y sólo dejó la posibilidad de la eliminación del duelo. La suspensión no tiene justificación. Ni en fondo ni en forma, pero las explicaciones, tampoco. La voz para disculparse fue el director deportivo, aquel que en la página web, y siguiendo el estilo de la anterior propiedad, es catalogado como portavoz deportivo. Recibiendo esas explicaciones, me pregunto dónde está la propiedad. ¿Dónde están los nuevos dueños del Real Valladolid?
«El Real Valladolid suspendió el LI Trofeo Ciudad de Valladolid de una forma muy poco profesional»
¿Es esta una explicación que le toca al director deportivo? Creo que no. La decisión no es puramente deportiva. La medida es institucional o, al menos, repercute a lo institucional y, ante ello, se debe escuchar a alguien con peso en la gestión general del Club. La entidad queda muy dañada y el equipo, también. Perder un encuentro amistoso tras ser goleado en el último duelo no es positivo, pero eliminar un encuentro en el Estadio José Zorrilla ante el único rival de LaLIga EASports de la pretemporada con entradas a la venta es injustificable.
El Real Valladolid suprimió una nueva edición de su torneo de una forma poco profesional. El Trofeo Ciudad de Valladolid ha tenido un peso histórico que, muy posiblemente, interesaba potenciar a la nueva propiedad. Éste era el primer día que se abría Zorrilla desde su llegada a Valladolid. Viniendo de donde se viene, era una gran oportunidad de mostrar cambios en la institución, pero nada más lejos de la realidad sufrida en las dos últimas temporadas.
Hace unos días, repasando imágenes de este torneo, pensé en la buena medida que sería recuperar el trofeo de hace unas temporadas, aquél que tenía identidad propia. Era una medida populista, pero necesaria para acercarse a la afición. Sería un buen punto de partida para unos propietarios que llevan un mes casi desaparecidos. Casi. Desde su presentación y tras la inercia de los primeros días, el Club ha estado representando únicamente por Víctor Orta.
Los ingredientes esperados
No estoy asegurando que el grupo Ignite no trabaje por el Real Valladolid. En absoluto. Lo que afirmo, por ausencia de pruebas, es que el Club no está representado por ellos y el aficionado necesita alguien que esté junto al equipo en estos momentos. Ronaldo Nazário nunca estuvo con el equipo en los últimos 15 o 18 meses. Estoy seguro que Diego Cocca pasó por Zorrilla sin conocer al brasileño. Actualmente, quizás hay jugadores que no conozcan a los nuevos propietarios en persona.
«Los ingredientes del Real Valladolid desde el 1 de julio no son los esperados pero sobre todo, los necesarios por el entorno»
No es algo grave, obviamente, pero sí elocuente. Es todo lo contrario de lo que demanda el entorno blanquivioleta y la institución en estos momentos. El Real Valladolid demanda figuras y cabezas visibles. El mundo vallisoletano exige sinceridad y transparencia y estas, en los momentos iniciales, no están apareciendo. No es cuestión de criticar sin fundamento. Es una opinión basada en lo que no se ha mostrado en las primeras semanas en Valladolid.
Es la etapa más fácil de gestionar. Viniendo de dónde se viene, el entorno blanquivioleta pedía poco. El aficionado del Real Valladolid apenas quiere profesionalidad, seriedad y seguridad y, por el momento, el Club no lo está consiguiendo. Un discurso erróneo, un cambio de estilo escalofriante, un torneo mal suspendido… Ojalá todo salga bien y ojalá la responsabilidad impere en Zorrila, pero, por el momento, los ingredientes no son los esperados o, mejor dicho, los que un Club abandonado los últimos 18 meses necesita.
