No hay nada ni nadie que pueda asegurar inmediatez ni seguridad en el rendimiento en el mudo del fútbol. Todo depende de muchos factores y el Real Valladolid, como cualquiera, es un gran ejemplo. Analizando el mercado de fichajes del Estadio José Zorrilla para la temporada 2016/2017, por ejemplo, el análisis en mayo de 2017 fue muy diferente al de siete meses antes. Con la ventana de verano abierta, nadie podría imaginar que Álex Pérez sería más importante que Igor Lichnovsky, por ejemplo.
El chileno llegaba cedido de LaLiga EASports y el madrileño, a prueba tras una débil carrera. A sus respetivas llegadas, uno era titular y el otro, residual. Así pareció demostrarse en las primeras jornadas, pero nada más lejos de la realidad en el avance de la temporada. 18 partidos del chileno y 35 del español fue una diferencia importante que se aumentó con las expectativas iniciales de ambos. Éste es un simple ejemplo. Así es difícil saber qué puede ser Mohamed Jaouab en caso de cerrar su fichaje por el Real Valladolid.
«Mohamed Jaouab está dentro de los perfiles por los que está apostando el Real Valladolid en este mercado de verano»
Se desconoce su rendimiento pero éste, por el momento, no invita al corto plazo. El Real Valladolid ha realizado hasta la fecha seis movimientos. Son fichajes que destacan más por su margen de crecimiento que por su bagaje y presente. Guille Bueno, Pablo Tomeo o Julien Ponceau marcan el perfil de los fichajes pucelanos. Es un gusto ver el potencial de las adquisiciones pero, a la vez, es un miedo la adaptación y progresión que pueden demandar. Bajo estos parámetros está, también, el central marroquí propiedad del Stade Rennes.
Un corto bagaje
Con 23 años recién cumplidos el bagaje profesional debe ser más amplio del que él posee. 38 partidos en la Ligue 2 y 24 en el filial del Rennes parecen cifras débiles para reforzar a corto y medio plazo una demarcación que exige rendimiento. El Real Valladolid tiene muy debilitado el eje de la zaga y demanda perfiles que puedan asegurar, en sus posibilidades, acierto y solvencia. Creyendo que este perfil no lo llega a ofrecer al 100% un Pablo Tomeo con un bagaje de 88 partidos en la categoría, menos lo puede asegurar Mohamed Jaouab.
En este momento del verano me muestro muy escéptico con los perfiles elegidos. Creo que estos no hablan de un Real Valladolid que pueda estar en situación de ganar los primeros 10 partidos. Sí, posiblemente, en los meses de noviembre y diciembre, pero, entonces, el Estadio José Zorrilla puede estar dominado ya por la crispación.
«Es un central de grandes atributos físicos y un excelente dominio para acciones y transiciones defensivas»
Con todo, dudas y miedos incluidos, entiendo el perfil de Mohamed Jaouab como interesante. Ofrece unas condiciones que Víctor Orta y Guillermo Almada deberán amoldar. Agresivo y contundente por las condiciones físicas que posee, él es un jugador de mayores rasgos defensivos que en fase ofensiva. De rápida respuesta para cualquier transición, sobre todo defensiva, Jaouab puede vivir en campo abierto, desplegando potencia, zancada y dominio de multitud de acciones técnicas defensivas.
El marroquí es un activo interesante. Llegando en propiedad y con el riesgo de un contrato de tres o cuatro temporadas, el Real Valladolid dotaría de capital al proyecto de tres años que firmó la dirección deportiva de Orta. Pese a ello, el madrileño sigue sin poder o querer marcar diferencias para el corto plazo del equipo, aquél que en dos semanas comienza la competición oficial con la exigencia de ser mejor que el rival. Ese será una AD Ceuta que hace unos meses se enfrentaba a los filiales de algunos rivales pucelanos.
