La semana que el Real Valladolid está viviendo en Chile ha servido como fase de trabajo, adaptación y conocimiento. Ganar los dos duelos ante Colo-Colo han supuesto cierta alegría en el grupo y en el entorno. Hacerse con el Desafío Centenario-Copa Jetour supone un reto para la historia del Club, pero no amplía en exceso le mejoría y adaptación del equipo de Guillermo Almada en su objetivo del encuentro ante la AD Ceuta del 15 de agosto.
Lo vivido en tierras chilenas ha sumado más por lo trabajado fuera de los dos partidos disputados que por los 180 minutos de juego realizados. Las dos victorias ante el equipo local muestran más ideas generales del modelo de juego de Guillermo Almada que la confirmación de momentos y estados en la plantilla. El entorno blanquivioleta necesita victorias reales que llevarse a la boca, pero Chile no las genera. Pese a ello, la estancia en Santiago de Chile deja la sensación rotunda de que su entrenador conoce la entidad.
Guillermo Almada ha gestionado dos movimientos principales en la estancia en Chile que confirman que sabe qué necesita la entidad. Por el pasado reciente y el futuro más cercano. Pese a que lo vivido hasta la fecha no hayan sido más que tres amistosos, el uruguayo comprende que el equipo y el entorno necesitan victorias. Por lo vivido la pasada campaña, el Real Valladolid demanda ganar. Como sea y donde sea. El mundo blanquivioleta quiere ver ganar a su equipo. En Chile lo ha conseguido.
Conocimiento del entorno
El momento del rival, los condicionantes locales para los dos partidos y los jugadores utilizados en ambos partidos son rasgos claros del jugo futbolístico que se puede obtener de los duelos. Pese a que ese rendimiento sea reducido, Almada sabe que muchos de sus jugadores necesitan ganar.
«El Real Valladolid de Almada necesita ganar y, para ello, el uruguayo ha definido los roles de forma muy directa»
Juanmi Latasa o Marcos Andre, por ejemplo, demandan momentos como los de los goles anotados. Esa necesidad por sentirse fuerte, de jugadores y del equipo, hace que el técnico uruguayo se centre en el primer duelo de la temporada 2025/2026.
Por ello y para ello, los roles están muy definidos actualmente. Ya sea por carencias en la plantilla y por diferencias entre los jugadores presentes, los dos duelos ante Colo-Colo han dejado claro que, actualmente, el Real Valladolid tiene muy definidos titulares y suplentes. La mirada del uruguayo está fijada al 100% en cómo debe llegar el equipo al primer encuentro liguero de la temporada.
«Almada quería vivir y sentir la competición en Chile y no conocer a todos sus jugadores dentro de la competición»
Bajo este prisma, Marcos André y Latasa juegan un volumen alto de minutos juntos, Guilherme Fernandes no se despega de la titularidad, Stanko Jurik se ha afincado en el centro del campo o Amath Ndiaye y Stipe Biuk son fijos para el entrenador. La plantilla pucelana tiene una buena base, pero le faltan muchos detalles. Es por ello que Almada se agarra a los que ve con capacidad de ser titulares en la primera jornada. Él no viajó a Chile para conocer a los jugadores en competición. Él quería vivir la competición que permitía los dos encuentros ante Colo-Colo y lo ha conseguido.
