Ya no es cuestión de saber quién es un jugador. En el fútbol de rendimiento inmediato lo importante es saber cómo está. Ningún futbolista llega por sorpresa. Todos son anunciados días antes de la firma. Actualmente importa más el estado que el perfil. Destaca más el rendimiento que el potencial. Todo ello se potencia en este Real Valladolid tan necesitado de ilusión y tan desconocido con las victorias. Por ello, y cumplidas dos semanas desde la llegada de Iván Alejo al Estadio José Zorrilla, la sensación del vallisoletano es idéntica a la de su llegada.
«En sus primeras dos semanas en Valladolid, Iván Alejo ha confirmado el perfil que tiene y el rol que va a sumir en esta nueva etapa blanquivioleta»
El ex del Cádiz CF regresaba al Estadio José Zorrilla en un trato que beneficiaba a las dos partes. Víctor Orta estuvo rápido en analizar la situación del pucelano y en dar un movimiento lógico con puntos populistas. Un Real Valladolid huérfano de liderazgo, personalidad y arrojo se hacía con un jugador de sentimiento y carisma. El primer fichaje de la nueva era no llegaba por un análisis exhaustivo de su perfil, condiciones y momento. Alejo regresó a Zorrilla hace dos semanas por una cuestión sentimental.
Detrás de su sentimiento hay cuestiones futbolistas, obviamente. Valiente sin balón y agresivo en la búsqueda de la verticalidad, Alejo suma en las dos fases ofensivas del equipo. Guillermo Almada se encontró con un jugador de variantes que va a ser fundamental para la nueva temporada. Con 30 cartulinas amarillas en sus dos últimas temporadas completas en España, el pucelano es atrevido y, por ello, válido para el estilo del entrenador uruguayo. En mayor o menor manera, ambos se van a entender. Ven el fútbol de una forma similar.
Un perfil transparente
La visión es la misma y el momento, también. Es la fase en la que se debe arriesgar. Uno para transmitir, y otro para demostrar. Alejo no tiene que convencer de qué tipo de jugador es. No hace falta. Él debe confirmar en qué momento está. Tras dos semanas desde su regreso, la ambición que ha tenido y que ha demostrado son las esperadas. Físicamente estable, el ex del APOEL de Nicosia tiene margen de mejora pero ya ha demostrado, en el día a día y en el partido disputado, que viene para lo que se esperaba.
«Alejo no va a ser un jugador diferencial en números, pero sí en intensidad y en argumentos alejados de las estadísticas»
Positiva o negativamente, Alejo es transparente. Lo ha sido siempre y no lo va a dejar de ser ahora en la que considera su casa. Futbolísticamente, él llegó con unas credenciales y estas van a quedar claras durante toda la temporada. Tendrá más o menos acierto de cara a la verticalidad o, incluso, de cara a puerta, pero Alejo está mostrando todo aquello que se esperaba de él y aquello que le ha definido durante tantos años en la élite.
Sus estadísticas no van a ser diferenciales. No va a rozar la decena de goles ni la de asistencias. Alejo no va a ser un jugador diferencial en números, pero sí en intensidad y en argumentos alejados de las estadísticas. No por su presentación, pero el sentimiento que el jugador está poniendo a esta etapa muestra de forma clara cuál va a ser su papel y su protagonismo. Alejo llegó con unos credenciales que no han cambiado en sus primeras dos semanas en Zorrilla y que, seguramente, no vayan a cambiar en ningún momento. Él es transparente, así lo ha demostrado y lo seguirá siendo siempre.
