La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Opiniones

El intervencionismo en el juego desde cualquier detalle

Entrenar al Real Valladolid no va a ser lo mismo que entrenar al Club Deportivo Leganés. No quiero que parezca que éste es un mensaje soberbio ni prepotente. Se trata de una afirmación que me dice que lo que Borja Jiménez se va a encontrar en el Estadio José Zorrilla va a ser diferente en la temporada 2025/2026 que lo que se encontró en la 2022/2023. En cuestión de exigencia no va a ser igual. No lo va a ser en el juego, en el día a día y en el discurso. 

En el mundo blanquivioleta se ha instaurado, tristemente por la constante presencia del equipo en LaLiga Hypermotion, la sensación de que la exigencia es alta y constante cuando el equipo es de plata y, por ello, Borja Jiménez la tendrá completa si regresa a Valladolid. Por ello va a tener que gestionar todo de una forma muy diferente a la que hizo en su última temporada en la categoría. El ejemplo fue su visita al Estadio José Zorrilla el 17 de noviembre de 2023. Tras seis victorias consecutivas y en un liderato asentado, Borja Jiménez diseñó un duelo ante los de Paulo Pezzolano de poco riesgo. En un bloque bajo durante los 90 minutos, el equipo pepinero destacó por una línea de cinco defensas.

«La última visita del CD Leganés a Zorrilla en Segunda dice mucho de lo que es Borja Jiménez como entrenador»

Los pucelanos tuvieron la sensación de tener el control porque disfrutaron de la posesión (algo más del 66%) y de las ocasiones. 11 tiros, tres de ellos a puerta, dejaron la imagen de que el Real Valladolid fue dominador del partido, pero seis saques de esquina pepineros y tres tiros totales, siendo los tres a puerta, dejaron claro que Borja tuvo controlados todos los detalles del partido. Siendo líder, con una ventaja importante sobre el rival, el futuro entrenador pucelano propuso un duelo ‘feo’ y éste fue un encuentro en el que los vallisoletanos no tuvieron el acierto que sí consiguieron los madrileños.

Obsesión por los detalles
Esa intervención sobre el juego, el devenir del partido y el control de los detalles puede hacer entrada en Valladolid. La llegada de Borja Jiménez dejaría en el Estadio José Zorrilla a un entrenador intervencionista. Pulcro en el día a día, su imagen para los fines de semana es de exquisitez. Tiene controlado todo y, por ello, puede regalar el balón, vivir en bloque bajo, pero tener el doble de saques de esquina y marcar el gol del partido en una de esas acciones a balón parado.

Controlando todas las situaciones del juego y entiendo todos los registros, Borja Jiménez posee un día a día espectacular. Sus equipos están preparados para diferentes exigencias del juego pero estas, principalmente, deben ser bien vendidas. Hacia dentro y hacia fuera. El entorno del Estadio José Zorrilla está muy escamado de celebrar ascensos. El objetivo del Real Valladolid no es vivir otra fiesta de cambio de categoría. La necesidad está en poder disfrutar de una salvación. Para ello la exigencia no está en los resultados, que también, sino en las formas. 

«El momento del Real Valladolid pide el máximo de Borja Jiménez y cualquier error le puede condenar siempre que no sepa cómo gestionarlo»

Hay que saber cómo conseguirlo y cómo transmitirlo. Borja Jiménez es un entrenador de un conocimiento bárbaro. Es alguien del que aprender a diario, pero él debe entender cuál es el envite al que se enfrenta y qué le exige éste. El Real Valladolid llega en un momento complejo y con una exigencia muy alta. Para ello deberá exprimir todos los detalles pero, a la vez, debe saber que por cualquiera puede ser criticado. El momento le pide el máximo y cualquier error le puede condenar siempre que no sepa cómo gestionarlo.

Él, inicialmente, se debe vender desde la intervención en el juego. Desde ella puede mostrar todo lo que necesita el Real Valladolid y empezar a vender por qué, por momentos, los partidos son a merced del rival. En noviembre de 2023 que el líder se adaptara al Pucela en Zorrilla fue tomado casi como una medida de miedo escénico pero tuvo unos condicionantes futbolísticos que no se supieron vender ni con las estadísticas en la mano y ese es el principal problema de Borja. Su perfil de arrogancia positiva es generado, por momentos, por falta de autocrítica. Ahí debe trabajar. Ahí debe crecer.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte