Raúl Moro es el futbolista que mejor ha rendido esta temporada en el Real Valladolid. «Es un jugador que a nivel individual tiene mucha profundidad en el uno contra uno. Te somete, te somete y te somete», aseguró Míchel Sánchez en la rueda de prensa del martes tras superar (2-1) al equipo blanquivioleta. El entrenador madrileño elogió a un jugador que ha crecido mucho esta temporada, pero que ha mostrado situaciones mejorables para su carrera.
Moro es un jugador de talento y, por consiguiente, es un activo que tiene atributos naturales. Posee una capacidad innata de anticipación en el espacio reducido, por ejemplo. En pocos segundos tiene la capacidad de ganarse una ventaja para muchos metros. Físicamente es muy veloz. Con todo, y como se le ha visto esta temporada, Moro es un jugador autosuficiente para generarse una ocasión clara de gol. En los dos últimos encuentros en el Estadio José Zorrilla, él tuvo la llave para marcar un cambio de tendencia en el partido.
Ante el Fútbol Club Barcelona dispuso de un mano a mano con ventaja en el marcador. Este martes, en una acción similar, pudo haber abierto el partido. Él se generó la acción en pocos segundos y en pocos metros, pero su definición fue su lastre, como lo ha sido toda la temporada. Moro ha sido el más diferencial del equipo pero, a la vez, ha dejado unas cifras escasas para lo que genera y para cómo lo genera. Cuatro goles y cinco asistencias son muy buenas cifras para uno de los peores equipos de la historia de la competición, pero no para un activo como él.
Su gran debilidad
Por el volumen generado y la confianza que ha sentido y ganado esta temporada, las cifras de Raúl Moro deberían ser mayores, sobre todo en cuestión de goles. La toma de decisión final es el gran lastre que tiene actualmente el jugador. El potencial del blanquivioleta es muy alto, pero tiene que atacarlo desde la mejora de rasgos que en invierno, en momentos de dudas y extremas necesidades, quedan en un segundo plano.
Ahora, esas mismas condiciones, con un mercado de fichajes con grandes opciones y muchas semanas para decidir, pueden lastrar a un jugador que sigue siendo más valorado por el techo que puede alcanzar que por la realidad que ha demostrado, siendo ésta muy buena en un equipo de mínimos, carencias e inseguridades.
