La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Linternazos

Un talento de Primera con un rendimiento por definir

Después de un par de semanas de muchos comentarios sobre su posible salida, Kike Pérez ya es historia del Real Valladolid. El toledano abandonó el Estadio José Zorrilla el pasado sábado y este miércoles ya se ha hecho oficial su llegada a Italia. El que fuera jugador del Promesas entre 2018 y 2020 emprende una nueva etapa en la que ya no tendrá vinculación con el club blanquivioleta, como si tuvo en las dos últimas presencias pucelanas en LaLiga Hypermotion.

Kike Pérez llega a Italia con problemas innegables en España: posición inconcreta y rendimiento irregular

En una fase de su historia en la que el Real Valladolid alterna, casi a partes iguales, presencias entre Primera y Segunda, Kike Pérez deja Zorrilla con apenas 14 partidos de plata. Dos simples titularidades en la etapa de José Rojo, Pacheta, definen a un jugador que siempre encontró acomodo en la élite. Elche CF , primero, y Rayo Vallecano, después, valieron para ver el cartel que tiene el jugador. No es fácil llegar a la élite, pero mantenerse en varios equipos, menos. Kike lo ha conseguido.

El centrocampista ha acumulado 122 partidos en Primera desde su debut tras el confinamiento. El parón de la temporada 2019/2020 le vino bien al jugador que dejó el filial para dar un importante salto en su carrera. Desde ese momento, Kike pasó a ser un jugador de élite que, hoy por hoy, sigue manteniendo. Llegando a un equipo que se encuentra en zona de descenso e la Serie A, la calidad del futbolista queda confirmada. Ahora, sólo queda el rendimiento y, muy posiblemente, la demarcación.

Kike no ha sido un jugador estable ni regular en su rendimiento con el Real Valladolid. Siempre se la ha visto calidad y determinación, pero no constancia para ofrecer claridad al juego colectivo. ¿Por qué? Creo firmemente que porque no se ha creído en él al 100%. Ya fuera Sergio González, Pacheta o Paulo Pezzolano, ninguno apostó por él en un rol concreto. Su calidad para la combinación, el plus para el balón parado y la claridad en el último cuarto le han llevado a moverse por diferentes zonas, pero sin asentarse en ninguna.

85 partidos sin posición
Todos valorarán al toledano como un buen jugador y como un activo interesante para la rotación en el equipo, pero ninguno le vio como ese activo diferencial en una demarcación. Éste ha sido el principal problema de Kike Pérez. En Valladolid y, posiblemente, en España. La temporada pasada en el Rayo Vallecano disputó 26 partidos, pero ninguno completo. Igual, en los seis meses cedido en Elche. En el Martínez Valero nunca diputó 90 minutos de forma completa.

Kike Pérez abandona España con 121 partidos en Primera división, siendo 85 de ellos con la camiseta del Real Valladolid

Ese problema lo ha tenido, incluso, esta temporada. Con un papel más determinante que en temporadas atrás, Kike llega al Venecia con 19 partidos ligueros en sus piernas, pero sólo con dos encuentros completos disputados. No tener una ubicación concreta le ha lastrado para ofrecer un rendimiento regular y mostrar una calidad innegable.

Ahora, lejos de España, Kike llega a un equipo que ha hecho un importante desembolso por él para jugar sólo seis meses. En Europa se es consciente del potencial de Kike Pérez. Lo es de la misma manera que sabe que éste aún tiene unas necesidades para explotar. Él necesita un contexto acorde para llegar a su máximo nivel. Demanda una demarcación fija y una confianza que no ha conseguido sentir en los 121 partidos de LaLiga EA Sports con los que se marcha a Italia. De ellos, 85 han sido como blanquivioleta, pero no dejan claro cuál es su mejor demarcación y el techo que debe alcanzar.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte