La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Corta y al pie

Una solvencia de juego tan inesperada como innegable

Las formas. Lo que dan de comer en el fútbol son las formas. Ellas ofrecen fundamento y razones a medio y largo plazo. Tener herramientas y ofrecer seguridad de cara al futuro es la razón que busca cualquier equipo y entrenador, y el Real Valladolid ha sembrado una semilla en el duelo inaugural de la temporada 2023/2024. Dicha semilla ha sido muy pequeña, pero la realidad es que ha existido. En la previa, aseguraba que el Real Valladolid no podía vivir el partido con grande exigencias y obligaciones porque estas no serían reales. Con unas expectativas medianamente bajas, los de Paulo Pezzolano han cumplido con más de lo que se podía esperar de ellos.

Si bien es cierto que en los primeros partidos de una competición, y más en una tan adulterada como ésta por todo lo que queda por vivir en el mercado, uno se centra en sus posibilidades y no en el rival, las hechuras del Real Sporting de Gijón han facilitado que los pucelanos mostraran una buena versión en el juego. Las dimensiones en las que ha defendido el equipo rojiblanco durante todo el partido y las dificultades en las transiciones defensivas han hecho que el Real Valladolid se moviera bien en situaciones con espacios.

En esos metros que atacar, jugadores como Iván Sánchez se mueven muy cómodos. El jienense ha sido el nombre propio del estreno liguero del Real Valladolid. Se le ha visto cómodo, fresco y muy dinámico. Ha ofrecido muchas respuestas al juego blanquivioleta, más allá de ser el protagonista secundario de los dos goles. Asistiendo a Cédric y a Monchu Rodríguez, el nuevo ’10’ pucelano ha sido determinante. Desde él se han creado unas nuevas expectativas para el equipo y con él, el Real Valladolid ha sido superior al rival.

Más y mejor
Analizando los méritos de unos y de otros en el duelo, los locales han sido merecedores de la victoria. Sustentados por la estabilidad de César de la Hoz, Iván Sánchez y Monchu Rodríguez han liderado a un Real Valladolid que se ha mostrado mucho más liberado y fresco de lo esperado. Bien con balón, vertical en su propuesta, protagonista en el juego exterior, agresivo en la presión y en las transiciones, atacando bien los espacios… El Real Valladolid ha mostrado más y mejor de lo que se le presuponía y se le podía exigir en la previa. Bajo ese rendimiento global, el equipo ha conseguido ser merecedor de la victoria. Por méritos propios, por ejecución del plan establecido y por una solvencia tan innegable como inesperada.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte