La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Los fichajes, en el césped

La versión mejorada y agradecida del héroe de 2009

¿Quién es, realmente, Sergio Asenjo Andrés? En realidad es el mismo portero que se marchó del Estadio José Zorrilla en 2009 tras una parada icónica en la salvación del Real Valladolid de José Luis Mendilibar. Creyendo que siempre se ha exagerado con aquella intervención por el momento en el que era y el sufrimiento blanquivioleta, el mundo pucelano le recuerda por aquello y, también, por unas condiciones que sigue manteniendo en la actualidad. 13 años después de su último partido como blanquivioleta, Asenjo es el mismo, aunque con mucha mayor madurez y agradecimiento a lo vivido en Marid, Málaga y, ante todo, Vila-real.

Si bien es cierto que el palentino ya sufrió una lesión de rodilla en sus dos temporadas como portero del primer equipo pucelano, su salida del Estadio José Zorrilla le llevó a un calvario que le ha hecho más maduro, más experimentado y, sobre todo, más agradecido. El Asenjo que regresa a Pucela es 13 años mayor pero, ante todo, es un portero con una carrera que agradecer y de la que sentirse tremendamente orgulloso. Lo sufrido por el cancerbero en varios momentos de su andadura desde que salió de Valladolid le define, ahora, como una voz experimentada de cara al regreso del equipo a LaLiga Santander.

Asenjo ha ganado mucho poso. Se ha ganado dicho poso, mejor dicho. Con temporadas de gran nivel, con experiencias de enorme envergadura y con respuestas a algún revés de su carrera de gran calado, Asenjo ha ganado en madurez y en agradecimiento sobre unas cualidades enormes. Su dominio del área sigue siendo el mismo. Su reflejos no se han reducido pese al paso del tiempo. Su salto sigue siendo igual de potente. Su carisma ha crecido. Con todo, el Real Valladolid ha fichado a un portero mejor del que se fue en 2009, que es mucho decir. Asenjo ha madurado y ha mejorado porque con 33 años un portero está en un momento perfecto para su rendimiento.

Sabiendo su estado, lo importante, ahora, es saber si mejora a Jordi Masip y a Roberto Jiménez para la propuesta de José Rojo, Pacheta. El burgalés, cuando llegó a Zorrilla, se encontró una portería cubierta y condicionada. Los dos cancerberos del equipo debían ser los que fueron. Era muy difícil cambiar dicha situación. Pacheta no eligió. Ahora, en parte sí. Estuviera él u otro entrenador, Asenjo hubiera regresado a Zorrilla porque éste era el momento para la vuelta pero que Pacheta sea el entrenador potencia su regreso. El burgalés conoce a la perfección al palentino. Es más, fue el de Salas de los Infantes el que me ‘presentó’ a Asenjo hace casi 15 años.

Los elogios de Pacheta
Era el verano de 2007 y el Real Valladolid de José Luis Mendilibar preparaba su regreso a LaLiga Santander. En los partidos de pretemporada se ubicó un duelo contra el Club Deportivo Numancia en el inmejorable campo de Navaleno. Yo, de vacaciones en la zona, fui a ver el partido. El encuentro estaba, tal y como comentó Mendilibar , programado como «un entrenamiento fuerte» para diferentes jugadores. Diego Figueredo, entre ellos. El Pucela aprovechó aquel partido para dar rodaje. Bartholomew Ogbeche, recién fichado, era protagonista. Con el nigeriano como nombre llamativo, Sergio asenjo sumaba minutos con el primer equipo.

Aquel partido lo vi pegado al campo. El terreno de juego soriano no tiene gradas y lo hice justo al lado de Pacheta, entonces director deportivo numantino. Esa tarde de agosto de 2007 Asenjo no estuvo acertado y el burgalés, junto a Francisco Rubio, presidente soriano, elogiaba constantemente a un portero pucelano tan nervioso como desacertado. «Es buenísimo», dijo en un par de ocasiones. Recuerdo que me llamaba la atención la rotundidad de Pacheta ante una actuación complicada del joven portero. Pese a ello tenía muy claro el potencial de un jugador que, por aquel entonces, acababa de cumplir la mayoría de edad.

Pese a que ya había sumado dos partidos de Copa del Rey con el primer equipo, mi conocimiento sobre Asenjo era nulo, pero Pacheta me lo presentó y destacó, sobre todo, por «su juego de pies». Ahora, casi 15 años después de aquella victoria (1-3) del Pucela en Navaleno, entrenador y jugador se encuentran en Zorrilla. Lo hacen porque el burgalés dio el ‘ok’ final a una operación condenada a producirse y de la que el entrenador disfrutará, tanto como lo hizo contando aquel 9 de agosto de 2007 quién era Asenjo y lo bueno que iba a ser. Razón no le faltó.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte