La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Linternazos

El ascenso del Real Valladolid se firmó tras una derrota

¡Qué bonito es el fútbol! Tan bonito como impredecible. Analizando el pasado fin de semana, Real Madrid y Real Valladolid confirmaron lo largas que son las temporadas y lo importante que son las gestiones de vestuario para conseguir los éxitos deportivos y lo objetivos marcados. Si bien unos ganaron la Champions League y redondearon una gran temporada, los pucelanos se hicieron con su gran obsesión y por la puerta grande. Teniendo claro que el Real Valladolid ascendió por méritos propios, lo destacado es saber cuándo llegó el momento clave para el éxito.

Tomando el ejemplo del Real Madrid por ser, simplemente, el campeón de LaLiga Santander, creo que Carlo Ancelotti es el gran responsable del éxito merengue. No por su propuesta y sí por su gestión. El camino creado durante la temporada ha sido válido para convencer a los jugadores. ¿Qué es ‘convencer’? Para mí, dotar a los jugadores y al grupo de respuestas. Tanto fútbolísticas como psicológicas. Si crees en la idea no dudas de ella y no lo haces nunca. ¡Nunca! El Real Madrid no lo hizo después del duro golpe de la derrota (0-4) ante el Fútbol Club Barcelona y el Real Valladolid no lo hizo tras caer (1-2) en casa ante la Real Sociedad B.

Creo que aquel partido estuvo muy mal gestionado por el vestuario y, por consiguiente, por el cuerpo técnico. El equipo y Pacheta fallaron antes de la disputa de aquel encuentro. Ya no la preparación sino la mentalización no fue la correcta. El Pucela perdió una gran oportunidad pero, también, creó una respuesta y, ahí, Pacheta mostró el liderazgo que la caracteriza. Siempre confié en que en los momentos de debilidad, el burgalés tomara las riendas y lo hizo para las últimas cuatro jornadas.

Liderazgo y carisma
En aquella jornada 37, el Real Valladolid se equivocó pero Pacheta no lo reconoció en la rueda de prensa. No era el momento porque lo importante tras esa dura derrota era no agitar. Tras ese partidos y siendo el momento que era, los pucelanos debían confiar en la idea más que nunca. Los roles y la experiencia tomaron fuerza y bajo la batuta del de Salas de los Infantes, el Pucela respondió como lo hizo el Real Madrid. Tras el último Clásico, era impensable el doblete de la misma forma que tras la derrota ante los vascos era inimaginable el ascenso directo de los vallisoletanos.

Todo cambió y la realidad dio un importante giro por el liderazgo de los entrenadores. Desde él convencieron a sus jugadores y con él mostraron el carisma que tanto necesitaban los equipos en las horas posteriores al golpe. Por ello, el Real Valladolid ha ascendido pero no lo ha hecho gracias a la victoria en el Estadio de Ipurúa, que también, sino por cómo se trabajó para aquella visita a Éibar y por cómo el entrenador pucelano convenció a los suyos de que no era momento de dudar y sí de seguir el camino. El error estaba, pero a falta de cuatro jornadas también se puede crecer desde los problemas y los fallos. Cuestión de mentalización, liderazgo y carisma, tal y como ha demostrado Pacheta.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte