La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Los partidos, en frío

La mala lectura de Pacheta en Bilbao y para el Mirandés

Un partido como el de Lezama jamás se puede olvidar. Ésta es la primera sensación que me deja la jornada 14 de LaLiga SmartBank en el Real Valladolid. Los cuatro goles encajados son el menor de los problemas del equipo de José Rojo, Pacheta. Los pucelanos fueron superados por el equipo vasco y lo fueron en un encuentro en el que los de Iñigo Vélez hicieron todo aquello que se esperaba de ellos. El juego directo, la segunda jugada… Las herramientas de la Sociedad Deportiva Amorebieta, aquéllas que expuso el propio entrenador burgalés en la previa, se pudieron ver en el encuentro en Lezama y éste sí es el principal problema blanquivioleta.

La mala imagen futbolística del equipo es preocupante y, por ello, Pacheta no puede «coger la maleta y volver a Valladolid», como propuso en la rueda de prensa posterior. El burgalés, como cualquier otro entrenador, debe analizar el partido desde el primer momento que termina y preparar el siguiente duelo desde él. No vale hacer borrón y cuenta nueva ni, tampoco, resetear, como decía Sergio González. El Real Valladolid necesita y debe entender el duelo de Bilbao para poder afrontar el del sábado ante el Club Deportivo Mirandés. Sin asumir, entender y digerir uno es imposible mirar al otro.

Afrontar al siguiente encuentro como la cura a todos los males pucelanos es un error que Pacheta ha cometido, públicamente, tras la dura derrota ante la SD Amorebieta. Aunque el Real Valladolid ganase al CD Mirandés en el duelo de la decimoquinta jornada, el daño del encuentro en Lezama seguirá existiendo porque el equipo volvió a repetir errores del pasado y situaciones que debían y parecían estar solucionadas. Sin entender por qué se estuvo tan blando, tan poco consistente y con tan pocas ideas es imposible afrontar el siguiente partido.

Una lectura rápida pero…
La teoría de que «cada partido es un mundo» nunca ha sido real porque, como decía Miroslav Djukic, «un equipo es tan malo o tan bueno como demuestra en el último partido» y el Real Valladolid debe entender por qué se mostró tan ‘malo’ como lo hizo en Lezama. Viniendo de ser ‘muy bueno’ en fases de las victorias ante la Sociedad Deportiva Éibar y el Sporting de Gijón, lo vivido en Bilbao rompe los esquemas del equipo y de un entrenador que ha enfocado mal el análisis y la resaca de la cuarta derrota de la temporada.

Siendo éste un partido impropio de un equipo hecho, fiable, consistente, maduro y ganador, nada va a cambiar por «limpiar la cabeza» ni, tampoco, por cambiar a determinados jugadores. La visita a la SD Amorebieta ha hecho mucho daño al equipo. Éste es un golpe duro del que el Pucela se deberá levantar progresivamente y no sólo en un encuentro. Cuando Pacheta más convencido se mostraba en asegurar que cada vez «somos mejor equipo», el Real Valladolid ha mostrado su peor cara y la solución no es mirar al duelo ante el CD Mirandés. Para superar el mal partido en Lezama, la reflexión sobre él debe ser rápida, sí, pero no ligera ni liviana.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte