La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Reflexiones de fútbol

Una demanda que se ha transformado en necesidad

Sigo creyendo y seguiré defendiendo que el Real Valladolid manejó durante la pasada temporada una plantilla de buen nivel. Obviamente, la unión entre calidad y rendimiento no fue la acorde. Hubo un desnivel importante que ha señalado a jugadores y que parece haber confirmado que no son jugadores válidos para el Club ni la categoría. Pese a todo, la confianza y la creencia en el potencial de la plantilla es la misma, tanto y de de la misma forma como que sigo pensando que hay un perfil que el Real Valladolid demandaba y que, ahora, necesita aún más.

La actual plantilla del Real Valladolid necesita un extremo zurdo. Pide un jugador de verticalidad y profundidad como lo hacía la temporada pasada pero, en esta ocasión, por exigencias y necesidades diferentes. La petición es la misma y pese a que la base de la idea se similar, el cambio de categoría hace que ese extremo zurdo, con facilidad para encarar y que busque la individualidad, sea necesario para contextos de juego en los que el Pucela demande ser un equipo ancho y con variantes en todos los pasillos del ataque.

En LaLiga SmartBank, el Real Valladolid va a ser un equipo al que se le invite a ser protagonista. Todo aquello de lo que ha adolecido la entidad en los últimos meses va a ser aquéllo que se le pida con insistencia en la campaña 2021/2022 y, por ello, el ataque pucelano debe tener todas esas variantes que en la temporada pasada no se tuvo. Pese a que João Filipe llegó a Valladolid para cumplir esa necesidad y la tardía demanda de Sergio González, el suyo no era el perfil que pedía la plantilla hace ahora un año y que, con el descenso, se ha tornado en exigencia más que petición.

El Real Valladolid necesita ser un equipo con variantes y opciones para diferentes registros. Sekou Gassama, por ejemplo, ofrece alternativas de juego que el vestuario no tenía la temporada pasada. Entendiendo que por número y cualidades, la zona defensiva está cubierta y que sólo debería reforzarse en caso de una excesiva salida de jugadores, el ataque sí que demanda refresco, cambio y motivación. Todo ello se debe mirar desde las necesidades de juego que ha tenido esta plantilla y, también, desde las exigencias que demanda la categoría.

Exigencias de la nueva categoría
LaLiga SmartBank es una competición de detalles y en esos pequeños gestos y movimientos es donde una plantilla completa marca la diferencia. No todos deben ser titulares y no todos deben tener un rol destacado. Todo deben saber qué pueden sumar y qué necesita el equipo de ellos. El Real Valladolid en estos momentos tiene variantes y posibilidades para ser protagonista en muchas opciones y vertientes pero, muy posiblemente, no en aquéllas en las que un equipo se siente cómodo y seguro para generar amplitud por los dos costados del juego con superioridades numéricas.

En ese concepto, el Real Valladolid puede y debe mejorar y lo debe hacer desde la muestra clara y rotunda de que tiene las cualidades y las opciones para ser un equipo vertical y dominador de los espacios ofensivos con jugadores que generen superioridades en ataque, aquéllo que no siempre se buscó la pasada campaña ya fuera por carencia de un perfil o por negación de otras cualidades.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte