La llegada de Fran Sánchez al Real Valladolid está pendiente de los múltiples flecos que conlleva una operación así. Como ya ocurriese con Miguel Ángel Gómez en 2017, la llegada del nuevo director deportivo pucelano está sujeta, primero, a la salida de su actual Club. Con vinculación en el Granada CF, el de Orihuela está pendiente de detalles que finiquiten su etapa en el Estadio de Los Cármenes para comenzar su andadura en el Estadio José Zorrilla, aquélla en la que intentará aportar su experiencia en el equipo nazarí, repetir los éxitos andaluces y, por qué no decirlo, ampliar el trabajo de Miguel Ángel Gómez y la inercia de trabajo del exblanquivioleta.
En diferentes entrevistas leídas y, sobre todo, en una escuchada en @Ligade8, el futuro director deportivo confirma que tiene un proceder similar al que ha tenido Gómez en los cuatro años en los que ha estado en Valladolid. Ambos tienen como referencia a Monchi y desde él intentan vivir el día a día como apoyo al entrenador y al vestuario. La cercanía es su principal herramienta. Así, su trabajo no termina con el mercado de fichajes o con el análisis de jugadores y posibles fichajes. Fran Sánchez entiende que su trabajo está, como lo cree Gómez, en el día a día y con el equipo.
«Mi labor en el día a día es que haya las menos alteraciones posibles», asegura en esa entrevista mencionada. Asumiendo peso en la gestión del equipo y en su evolución, Fran Sánchez entiende el fútbol desde un modelo mixto de trabajo. Todos opinan y se entiende por ‘todos’ al presidente, al director deportivo y al entrenador. Hay escalafones pero existe igualdad a la hora de tomar decisiones. Debido a la ronaldización que está viviendo el Club, Fran Sánchez no sabe si se va a encontrar un Club de lo que se llama modelo mixto o lo que se entiende como presidencialista.
Aceptando la oferta pucelana y asumiendo su salida de Granada se entiende que Fran llega a Valladolid para tener peso. El modelo mixto es ese que se entiende que se asentó en el Estadio José Zorrilla con Miguel Ángel Gómez, pero que bien se podía entender anteriormente con la presencia de Braulio Vázquez y Paco Herrera. Tres patas para la sección deportiva del Real Valladolid que se van a mantener en el Estadio José Zorrilla pese a la salida de Gómez y la llegada de Sánchez. Entre uno y otro hay conceptos similares e ideas muy parecidas.
Los dos buscan gestionar y ayudar a la evolución del equipo en el día a día. Evitando «alteraciones», como asegura Sánchez y negando la término «problema», el nuevo director deportivo emprende una nueva etapa con la ambición de apotar en el regreso del Real Valladolid a LaLiga Santander y sumar para la gestión de la suerte en la que tanto puede intervenir un director deportivo en el día a día. Lo busca hacer, como ya hacía Miguel Ángel Gómez, desde las ideas que tiene Monchi y que sigue exportando en la gestión del fútbol desde las oficinas pero en el cuerpo a cuerpo con el juego y los futbolistas.
