La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Los partidos, en frío

Un partido y una imagen que ratifican la dura realidad

La temporada 2020/2021 ha llegado a su fin para el Real Valladolid. Pese a que aún quedan dos jornadas para el final del campeonato, los pucelanos son equipo de LaLiga SmartBank. Ya no por calendario y rivales a los que enfrentarse sino por sensaciones y objetivos conseguidos en la temporada y en las últimas semanas y meses, el Pucela está muy lejos de poder conseguir lo que necesita y lo que no ha sabido obtener en otros momentos más cruciales. Los blanquivioleta han tocado fondo de forma definitiva ante el Villarreal CF y lo han hecho por merecimiento y con un duelo y una imagen que definen y confirman todo.

Desde la alineación inicial se VIO que no era el día y se confirmó que ésta no era la temporada. La supuesta autogestión que un grupo de jugadores puede y debe hacer en momentos así se negaba con la propuesta de Sergio y, a la vez, con sus primeras intervenciones en el duelo. Es imposible que un jugador que vive el día a día del equipo apueste por Nacho Martínez en lugar de Lucas Olaza y que su primera sustitución sea Roque Mesa. Es incongruente en el rendimiento y en las posibilidades del equipo. Creer que el ’22’ está mejor que el ’25’ es sólo propio de aquel que ha vive más anclado en el pasado que en el presente y en el futuro a corto plazo.

Éste es un rasgo que ha definido al 100% a Sergio González, el máximo responsable de esta situación pero no con la boca pequeña sino con la amplitud más absoluta. El catalán no ha sabido gestionar esta temporada y ha fracasado. Lo ha hecho sin paliativos y con un grupo que, para mí, sigue siendo de calidad pero al que le ha faltado personalidad. Hay muchos detalles que se desconocen y que nos llevan a una lectura irreal de la situación pero, con todo, el vestuario está señalado.

A nivel público, nadie ha dado una voz. Nadie ha sabido salirse de la mediocridad y del guión pobre en el que Sergio había conseguido definir esta temporada. El Real Valladolid era y es un equipo de autor pero de un creador perdido, irresponsable y superado. Viéndolo en el exterior, como seguro que se ha podido ver desde el interior, el mundo blanquivioleta ha pedido un líder, un responsable que no ha existido. Asumiendo todo lo que proponía Sergio, el Real Valladolid regresa a Segunda.

Responsabilidad y complicidad
La responsabilidad es del catalán pero la complicidad es tan importante como ella y ahí los señalados son muchos. El entrenador puede hacer una propuesta tan absurda como la realizada ante el Villarreal CF y gestionar el partido tan mal como lo hizo pero, entre todo, hay diferentes activos del Club que deben tomar las riendas y, tristemente, la única muestra de personalidad ha sido la de un entrenador que ha querido morir con las herramientas que le valieron en un pasado. Reciente, sí, pero pasado.

Desde ellas se entiende la apuesta por Nacho Martínez antes que por Lucas Olaza y la confianza que Shon Weissman se ha encontrado mucho más tarde de lo que la tuvo Sergi Guardiola. Sergio mostró ante el Villarreal CF por qué el Pucela se jugaba tanto en este partido pero, lo peor de todo, es que confirmó que la suya era una presencia ya  innecesaria para dar al equipo lo que necesitaba desde hace meses. Los que apoyaron esa continuidad y los que, por otro lado, fueron cómplices de esa continuidad quedan tan señalados como el propio Sergio en la temporada y en la visita de Unai Emery a Zorrilla.

𝟭𝟵𝟴𝟴. 𝘗𝘦𝘳𝘪𝘰𝘥𝘪𝘴𝘵𝘢 𝘥𝘦𝘱𝘰𝘳𝘵𝘪𝘷𝘰 𝘺 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦𝘯𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘜𝘌𝘍𝘈 𝘗𝘙𝘖. Creo que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 llevo entrenando equipos y escribiendo sobre cómo entiendo este deporte