La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Corta y al pie

Objetivos: Grandes premios más allá de un resultado

Parece difícil centrarse en un análisis del partido en el contexto futbolístico tras el duro final y, sobre todo, tras las dos polémicas acciones que han marcado el duelo. El penalti no pitado por mano de Jordi Alba y la expulsión de Óscar Plano son protagonistas en cualquier comentario al partido pero, más allá de ellas, hay un enorme y un sublime partido de un Real Valladolid que no ha puntuado pero que no lo ha hecho por falta de argumentos, ausencia de evolución en su juego o carencia en la consecución de objetivos.

Sabiendo el rival al que se enfrentaban los pucelanos y el momento de éste, el resultado no deja de doler. Perder como se ha hecho es complicado de digerir pero no por ello hay que ignorar que el equipo de Sergio González ha hecho un duelo perfecto en muchas de sus necesidades, en muchos de los objetivos de su partido y en gran parte de las ideas del cuerpo técnico. Entendiendo en la previa que el cuerpo técnico quería que el duelo pasase lo más rápido posible, la preparación y la ejecución del mismo ha sido perfecta.

Sergio González apostó, por primera vez en la temporada, por una defensa de cinco y, con ello, limitó muchas de las posibilidades de un Fútbol Club Barcelona que no estuvo acertado ni fresco ni con velocidad en los 90 minutos. Leo Messi no estuvo cómodo y el equipo culé sufrió mucho para llegar a la meta de Jordi Masip. En los primeros 45 minutos, el Real Valladolid fue, incluso, superior porque consiguió correr mucho y bien con balón. Creyendo que ésta ya era una de las grandes evoluciones pucelanas en las últimas jornadas, la muestra de velocidad tras el robo fue magnífica en un estadio como el barcelonés.

Un equipo fortalecido
Sabiendo que el equipo de Ronald Koeman sufre mucho en los segundos tras la pérdida, el Real Valladolid ha sabido hacerle daño en esa vertiente del juego. Mejorando y creciendo en una de las mayores debilidades pucelanas en las últimas temporadas, no es que los vallisoletanos no se hayan visto restados en el duelo es que, objetivamente, deben salir fortalecidos. Si el equipo llegaba a Barcelona en una innegable línea ascendente, lo mostrado este lunes fue un crecimiento mayor sobre las credenciales de las últimas jornadas.

Sabiendo que duelos como éste y rivales como el FC Barcelona hacen partidos poco reales para los intereses del Real Valladolid, éste es una excepción. Lo es porque los pucelanos tenían una exigencia en sus credenciales, en sus necesidades y en sus objetivos que van más allá de un resultado o un rival. Pese a tener una expectativas muy bajas para el duelo tras las ausencias y las declaraciones de Sergio en la previa, el equipo pucelano tenía unos objetivos y unas obligaciones, y las ha cumplido con creces. Lejos del punto que se ha escapado en el minuto 90, hay unos objetivos conseguidos que son tan importantes o más que el empate de cara a la consecución de la salvación.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.