La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Opiniones pucelanas

Fabián Orellana, entre expectativas y demarcaciones

Semana de parón en LaLiga Santander y pese a que el Real Valladolid está en zona de descenso y en el último puesto de la clasificación, el descanso no significa etapa de cambios y medidas para los de Sergio González. El Estadio José Zorrilla ha aprovechando el calendario para darle una vuelta a la plantilla y analizar la situación colectiva e individual. Tras cinco partidos y sólo dos puntos, la dinámica no es preocupante pero sí que exige entender bien el momento de jugadores como Kike Pérez, Toni Villa, Pablo Hervías o Fabián Orellana, siendo éste último uno de los más importantes.

El chileno, recién llegado al Real Valladolid, vive dentro de unas expectativas muy altas. Su fichaje por el mundo blanquivioleta fue muy ilusionante. Su llegada siempre se ha sido visto como un paso al frente y una zancada de ambición del Club. La esperanza fue una y la realidad, hasta el momento, otra. Centrándome sólo en el contexto liguero, el ’12’ no ha estado a la altura esperada pero ya no de su juego y sí de las expectativas que se esperaban de él y que, por ejemplo, sí tuvo en ciertos momentos de la pretemporada, como por ejemplo en Braga.

Esperando que lidere el juego ofensivo del Real Valladolid, el chileno ha estado marcado en este inicio liguero por la poca regularidad en una posición en la que sea determinante. Sabiendo de su calidad, para que Orellana sea el jugador que fue en su última etapa en la Sociedad Deportiva Éibar los contextos de aquella etapa en el Estadio de Ipurúa deben llegar a Zorrilla y no sólo en cuestión de juego y propuesta.

Protagonismo para destacar
Es cierto que el experimentado atacante necesita de peso y protagonismo en la creación y en el estilo de juego pero, a la vez, se deben cuadrar sobre él las expectativas y las exigencias. Con 34 años, Orellana ya no tiene la punta de velocidad de otras etapas ni la regularidad en esfuerzos de alta exigencia. El determinante jugador chileno llegó a Valladolid para sumar su última aportación europea, aquélla que va a estar marcada por la calidad y la determinación pero no por la cantidad.

Orellana está para sumar mucho en este Real Valladolid pero no de una forma regular. El ’12’ puede aportar en puntos determinantes y protagonistas, como los lanzamientos de penalti, pero no en otros como esfuerzos físicos. Con todo, Orellana sí que debe tener un punto crucial en la temporada del equipo pero siempre con la medida de saber dónde está el nivel y el techo de un jugador muy aprovechable pero, también, muy condicionado.

Sabiendo que es ‘diferente’ en todos los sentidos, el fichaje más ilusionante en el corto plazo del Real Valladolid debe tener un análisis real. Esa ‘objetividad’ está en la necesidad que el jugador pide de rendir en una posición desde la que pueda ser determinante en sus condiciones físicas y con unas exigencias sensatas, aquéllas que hablan de una experiencia para sumar un plus pero no para ser el motor. El protagonismo que pide Orellana es aquel que habla de destacar y ser protagonista, no de liderar. Ahí, marcará la diferencia en momentos puntuales, aquéllos que llevan a la victoria en partidos como el de la Sociedad Deportiva Éibar.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.