La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Reflexiones de fútbol

El crecimiento pucelano no está en el punto de penalti

El Real Valladolid perdía este jueves el XLVI Trofeo Ciudad de Valladolid ante el Athletic Club de Bilbao. Tras un partido de pocas conclusiones y mucha presencia de jugadores del Promesas, los de Gaizka Garitano se llevaban el trofeo en una tanda de penaltis en la que los vascos no fallaron pero en la que el Pucela marró dos lanzamientos. Los golpes de Kike Pérez y de Kuki Zalazar hicieron que el Pucela cayera en un encuentro que aumentó de forma desmedida la ansiedad por los penaltis.

Creo, como muy bien he leído en determinados perfiles de Twitter como @JuanArranzM, que el «menor» de los problemas que tiene actualmente el Real Valladolid es fallar dos penaltis en una tanda de un trofeo como éste. Sin desprestigiar al histórico trofeo, sí que creo que el problema de haber fallado esos dos penaltis es mínimo por cómo se afrontó el duelo. El encuentro no tenía mucho picante futbolístico. Pocos condicionantes había en el encuentro que pudiesen ayudar al Pucela en su evolución.

Sabiendo el puesto clasificatorio, el margen de mejora del equipo y las posibles críticas a ese paso al frente que se ha dado en el modelo de juego, Sergio supo usar muy bien la carta de las declaraciones. Al más puro estilo Jose Mourinho, el catalán ha creado una cortina de humo para liberar al equipo y a él de cierta presión en las próximas semanas. Sabiendo de la importancia del duelo ante la Sociedad Deportiva Huesca, Sergio busca que el análisis se centre en puntos poco exigentes porque sabe que, en realidad, perder el duelo ante el Athletic porque dos jugadores jóvenes fallen un penalti se queda corto de fuerza.

Nada crece del penalti
No hay motivos para centrarse en los penaltis como un problema del equipo, ciertamente. Puede existir la duda de los lanzadores pero la experiencia tiene que ayudar al equipo en ello. En la temporada 2018/2019, el equipo sí tuvo un problema en ello. Hasta tres jugadores se vieron debilitados al inicio de campaña por ello. Se creó un problema al no elegir un lanzador de determinación. Finalmente se apostó por Enes Ünal, y el Pucela creció. Quemado Sergi Guardiola por resultados obvios, detectar a Fabián Orellana como el lanzador oficial del Real Valladolid liberará al equipo de presión pero, a su vez, eliminará una posible distracción de los problemas reales del equipo.

Dejando a un lado el Trofeo Ciudad de Valladolid, centrarse en el penalti marrado por Sergi Guardiola para justificar la derrota (1-2) ante la Sociedad Deportiva Éibar es un error mayúsculo. El Real Valladolid no cayó ante los armeros por fallar aquel penalti. A nivel resultadista puede ser que el enfoque sea ese pero a nivel futbolístico sería un error hacerlo. Sergio González y los suyos sufrieron el primer gran golpe de la temporada por falta de ideas, carencias de respuestas y por la realidad competitiva de un equipo por hacer. Mirar en exceso al punto de penalti es un error porque el problema no está ahí pero, sobre todo, porque la evolución no nace desde ahí.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.