La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Los partidos, en frío

La lectura de Sergio debilita la evolución blanquivioleta

Siempre resulta difícil argumentar o justificar una derrota. Mucho más es hacerlo de una que se produce en el último minuto del partido. Con todo, ya es imposible argumentar o justificar un partido perdido de un equipo que ha tenido más de 20 minutos de superioridad numérica, como ha sido el caso del Real Valladolid ante la Sociedad Deportiva Éibar. Por ello, hablar de la derrota sumada por el equipo blanquivioleta en esta quinta jornada de LaLiga Santander no es fácil y, muy posiblemente, lo mejor sea analizarla desde las declaraciones de Sergio. Tanto en la previa como tras el partido.

Antes del duelo, el entrenador catalán aseguró que su equipo quería tener «descaro» para conseguir una confirmación sobre las «buenas sensaciones» que había dejado en las cuatro jornadas anteriores. Los blanquivioleta no habían estado mal en el cómputo global de los cuatro primeros partidos. Salvo por la imagen de una buena fase de la derrota (2-0) ante el Real Betis, el Real Valladolid había dejado «más positivo que negativo» en los primeros duelos. Con ellos, se esperaba un Real Valladolid evolutivo en el encuentro ante los de José Luis Mendilibar. 

Los de Sergio González y el propio Sergio quieren jugar de una forma diferente esta temporada. Quieren ser más protagonistas y más consistentes en tareas ofensivas. Buscan presionar más arriba y correr más y mejor tras el robo. La idea estaba clara y el equipo la supo ejecutar en el inicio del duelo ante la Sociedad Deportiva Éibar. Los blanquivioleta estuvieron con las líneas adelantadas y con una fuerte presión. Llegaron a tener hasta cierta ansiedad por correr en los primeros minutos. Nada más que acierto se podía pedir a un Pucela que demostraba tener una buena idea de juego, aunque con mucho margen de mejora.

El Real Valladolid mostraba tener un guión lógico y una idea acorde a sus jugadores y su momento. Llegando a tener un 72% de la posesión en los primeros 20 minutos, la idea pucelana era buena y tenía sentido y eficacia. El problema nuevamente, fue la respuesta y la adaptación durante el partido. El Real Valladolid se fue perdiendo durante el juego. La idea estaba pero, quedándose en un segundo plano, el directo exigía una respuesta que el equipo no tuvo y que Sergio no supo dar.

18 de septiembre de 2018
Como he opinado en otras muchas ocasiones, Sergio sabe dar muy bien con las teclas durante la semana y en la previa, pero no durante el partido. En el directo carece de ideas y argumentos para retomar el control del partido. Ésta no es una percepción que se cree por una derrota en el último minuto ante un equipo en inferioridad sino que también ocurrió, sin ir más lejos, ante la Real Sociedad. En aquel empate (1-1) del encuentro inaugural, el Real Valladolid perdió el control tras el gol vasco y ya nunca lo recuperó. Jordi Masip falló, sí, pero Sergio no estuvo a la altura con los cambios.

Aquel día, esa sensación quedó difuminada por el punto conseguido pero en esta ocasión, tras la primera gran decepción de la temporada, todo queda engrandecido. Tanto la lectura lógica como la errónea se magnifica con un duro golpe como éste, el mismo que este equipo vivió el 16 de septiembre de 2018 cuando perdió en el añadido ante el Deportivo Alavés. Desaprovechando un saque de esquina y defendiendo mal una transición del equipo vitoriano, el Pucela demostró que necesitaba tanto trabajo como lo pide ahora.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.