La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Linternazos

El perfil que ayudó a que el Pucela sea más ambicioso

Esta semana escribía sobre la sensación que tenía y tengo de que Sergio González buscaba una gestión ‘fácil’ del vestuario del Real Valladolid y que, por ello, quería una plantilla corta. El catalán doblaba su discurso pese a saber que los pucelanos pedían un vestuario de más de 22 fichas. En la actualidad, como finalmente ha confirmado el mismo entrenador, el fútbol pide plantillas más amplias y sin el perfil de jugadores como Antoñito Regal, que ya es exjugador blanquivioleta y nuevo futbolista del Panathinaikos FC.

Actualmente, el nuevo fútbol pide doblar posiciones y tener activos de cierta calidad y peso en el banquillo. En muchas ocasiones en este deporte se entiende que la calidad no es polivalencia. El jugador que es bueno y determinante lo es en una demarcación y no en varias. Por ello, el futuro blanquivioleta pedía dejar de contar con un activo que valía para dos demarcaciones pero que no era determinante para ninguna. Antoñito Regal ha sido un jugador importante en sus dos primeras temporadas en el Estadio José Zorrilla pero sin ser fijo en nada, al menos en LaLiga Santander. Pese a ello, ha sido determinante para hacer que el Club ahora pueda ser más ambicioso.

El sevillano siempre ha dejado la sensación de ser suplente pero conseguir desde ese rol el respeto y la admiración de todos. El jugador cierra la etapa más importante de su carrera no sólo con la sensación de haber sido profesional y un ejemplo sino, también, de haber dado todo. En tres años, Antoñito ha ofrecido un gran rendimiento y éste, muy posiblemente, ha sido el mejor de su ya larga carrera entre Segunda y Segunda B. En mayor o menor medida, ha sido importante en los tres objetivos conseguidos por el Real Valladolid en las últimas temporadas y lo ha sido por ese gen competitivo que le ha caracterizado, sobre todo, en las dos últimas temporadas.

Un final acorde a la etapa
Dejando a un lado la primera campaña, aquélla en la que jugó en el puesto de lateral derecho más minutos que Javi Moyano, el ’18’ ha sabido cumplir y sumar por la competitividad que siempre ha mostrado en el día a día. Era suplente, sí, pero nunca dejó esa sensación sobre el terreno de juego. En cualquier participación sabía rendir y ante cualquier exigencia futbolística, sabía competir. Antoñito ha sido un jugador muy fácil de dirigir pero con un margen de crecimiento y mejora muy reducido y, ahora, el Real Valladolid parece pedir otro perfil. Más exigente, sí, pero con mayores posibilidades para sumar en la nueva etapa del Club.

Ya antes de la última temporada, aquélla en la que apenas disputó 1.000 minutos, la sensación que dejaba Antoñito era la de tener un recorrido muy corto en el equipo de Sergio González. Pese a ello y a su manera, sumó y ayudó. En un rol más secundario que nunca, el ya exjugador pucelano aportó para cerrar su etapa en Zorrilla con una sonrisa y con la confirmación de que nadie le podría reprochar nada. El sueño deportivo que ha vivido en el Real Valladolid bien merecía un cierre brillante como el que ha conseguido hacer al firmar una salvación que sabía que le encaminaba a cerrar su periplo vallisoletano, el más importante y determinante de su carrera.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.