La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Reflexiones de fútbol

Veamos a Joaquín como central y no como polivalente

La llegada de Bruno González ha podido generar dudas en lo que, para mí, debe ser una de las grandes apuestas del Real Valladolid para la temporada 2020/2021: la apuesta por Joaquín Fernández como central. Sin Kiko Olivas, el Club y, sobre todo, Sergio González deben dar un plus al jugador almeriense en la posición en la que mejor le ve el propio entrenador y por la que el Pucela apostó por él. Creyendo que están todos los condicionantes para que el ’24’ pueda explotar en sus condiciones, el futbolista sigue ofreciendo una posibilidad para el centro del campo.

Dentro de los parámetros de plantilla que busca el equipo para la próxima temporada, con 22 jugadores del primer equipo, tal y como aseguró Miguel Ángel Gómez este miércoles, la doble variante del jugador es importante pero, a su vez, no debe restar Club la necesidad de potenciar al andaluz de su gran horizonte, aquél que ayudaría al equipo a crecer en sus necesidades futbolísticas. Para el Real Valladolid de la temporada 2019/2020 Joaquín podía ser, como así se demostró, un activo importante en el doble pivote o, incluso, en las funciones de engranaje defensivo. De cara al futuro que se espera en el juego pucelano, el ’24’ debe ser central.

Los cambios de protagonistas que está firmando el Real Valladolid invitan y casi obligan a matices en el modelo de juego. Los de Sergio González pueden vivir un poco más arriba. Queriendo ser más peligrosos y ofensivos, el gran debe del equipo en la última temporada, el Pucela debe adelantar sus líneas. La propuesta no debe ser más abierta pero sí más adelantada. Buscando el equilibrio entre líneas, potenciando el trabajo de presión y creando movimientos del equipo en campo contrario sin balón, el Real Valladolid será un equipo menos previsible y más ambicioso, requisitos que se le deben pedir a una entidad que quiere crecer y ser mejor cada año. 

La polivalencia a un lado
En esta necesidad que se puede tornar en exigencia, el Real Valladolid necesita a Joaquín González en la defensa. Es cierto que el ’24’ puede rendir en el centro del campo pero su lugar para el mejor crecimiento del equipo tiene que estar en el centro de la zaga. Desde esa demarcación puede sumar mucho al crecimiento del equipo. Asumiendo el liderazgo que deja vacante Kiko Olivas, Joaquín hará al Pucela más propenso a dominar las transiciones defensivas, propondrá mejor en las ofensivas y tendrá un crecimiento en las variantes aéreas y de centímetros. Sin querer olvidar ese plus que puede dar en el centro del campo, las circunstancias invitan a ver a Joaquín como central y al Real Valladolid a nutriste de este asentamiento.

Sin querer ser repetitivo, el almeriense ha cerrado su etapa de cubrir posiciones y ser polivalente. Ya no debe ser un parche y sí un activo capital para terminar siendo diferencial. En muchas ocasiones en el fútbol aquel que es polivalente es secundario en todas las posiciones y no termina siendo importante en ninguna. Sabiendo de las posibilidades del Pucela para el centro del campo y, ante todo, de las necesidades pucelanas para el centro de la zaga, la idea de ver al almeriense por delante de la defensa debe ser una variante, pero sólo eso. Nada más. Así, Joaquín será el central titular del Real Valladolid y no un futbolista polivalente dentro de la plantilla.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.