La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Linternazos

Desgranando al Real Valladolid: la unión por excelencia

Reflexionando sobre las sinergias y parejas que hay en el fútbol de Sergio González, el análisis me llevó, indudablemente, a la defensa, su gran prioridad. La importancia que tiene el equilibrio para el entrenador se demuestra en el peso que da a la pareja de centrales. Desde su llegada al Estadio José Zorrilla ha apostado por una y sólo ha cambiado por la obligación o la salida del club de uno de ellos. Con Kiko Olivas como eje central, el Real Valladolid busca un equilibrio en las funciones de esa pareja. Como en el doble pivote, uno y otro tiene funciones muy concretas que se demuestran en el campo y en la compenetración de ambos.

No me considero un gran admirador de Kiko Olivas porque creo que condiciona mucho el juego y la propuesta de Sergio González pero no escondo la enorme responsabilidad que tiene en que sus dos compañeros de zaga hayan sido diferenciales. Que Fernando Calero y Mohammed Salisu estén o hayan estado en el mercado es responsabilidad del cuerpo técnico y del ‘4’. Un líder excepcional que tiene unas cualidades muy concretas. Su experiencia le hacen saber esconder sus carencias y explotar las virtudes que tiene. Eso, junto a la confianza y el liderazgo que se le otorga, hacen del de Antequera el líder perfecto para la sinergia y la pareja que marca el juego, el estilo, la propuesta y los resultados del actual Real Valladolid.

Muchas veces en el fútbol no se trata a un portero como un jugador más. Se le mira como una pieza intocable por la necesidad de que ofrezca seguridad. De igual forma puede ocurrir en los centrales o, al menos, eso se ve en este Real Valladolid. Para Sergio han sido más indiscutibles los centrales que el portero y así entiendo la reflexión que hacía en estas líneas. Bajo este enfoque del entrenador catalán «se entiende la apuesta por Mohammed Salisu, el peso de Kiko Olivas, el rendimiento de Fernando Calero, el cambio de posición de Joaquín Fernández y el poco éxito de Javi Sánchez, por ejemplo». El actual Pucela no regala los cambios y el cuerpo técnico ve que desde los centrales puede ofrecer la seguridad que su modelo de juego tanto necesita.

División de funciones
Por ello, Olivas es fijo y, con él, Salisu como lo fue Calero. El resto de centrales ni asustan la pareja. Ni Joaquín Fernández la temporada pasada ni Javi Sánchez ésta. Es más factible un cambio de posición, como ha ocurrido con el almeriense o con Fede Barba, a una suplencia de uno de esos centrales. Se busca la seguridad y el mejor estado de ambos desde la confianza y la compenetración. La cobertura constante que ejerce el ‘4’ sobre la espalda de su compañero, facilita para que Salisu, ahora, y Calero, hasta este verano, asuman protagonismo en la salida de balón. Las mejores dotes técnicas y de salida del ‘central zurdo’ de esta propuesta ayudan al equilibrio y compenetración de la pareja y la unión que este Real Valladolid cuida por encima del resto. La importancia del eje central de la defensa calibra el momento del equipo y desde él se busca crecer en el juego y en esa propuesta de sinergia, uniones…

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.