La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Táctica Pucela

Un parche que limaría las carencias blanquivioleta

El Real Valladolid formó en el empate (0-0) ante el CA Osasuna con un esquema que ha levantado el debate en el mundo blanquivioleta. En pleno mercado de fichajes, la sensación de que la formación con tres defensas y dos carrileros podría asentarse en el Real Valladolid se cae por las limitaciones de número de una plantilla reducida con fuerza en las últimas semanas. Esta actividad excluye una opción que limaría muchas de las carencias de juego del equipo peor que queda totalmente descartada por la confección de la plantilla.

Don dije digo, digo Diego
El fútbol tiene una velocidad vertiginosa. En menos de 48 horas puede dejar por mentiroso o en mal lugar a cualquier profesional. El último, Miguel Ángel Gómez. “Para qué voy a traer a un mediapunta si Sergio no los usa. Podría traer, pero no tendría sentido”, aseguró el máximo responsable deportivo del Club el pasado miércoles. En la rueda de prensa de presentación de Raúl Carnero, el director deportivo aseguró poder reforzar una posición que en el equipo no existe pero que el sábado estuvo presente en el empate en Pamplona.

Dejando a un lado las dobles lecturas de las ruedas de prensa y la poca duración de las declaraciones en un mundo como el fútbol, la realidad blanquivioleta es que el Real Valladolid no está para proponer el sistema de cinco defensas como un plan fijo y sí como una alternativa puntual para diferentes planteamientos.

Sergio González no puede repetir con asiduidad la idea de El Sadar por una cuestión de activos y posibilidades. El hecho de que no quemase todos los cambios en El Sadar demuestra que, con este esquema, el Pucela no tiene futbolistas para muchas respuestas. Además, el equipo perdería a muchos jugadores. Toni Villa pero, sobre todo, Pablo Hervías y Waldo Rubio quedarían sentenciados. Con todo, la realidad habla de una alternativa secundaria y que, bajo ningún concepto, tendrá recorrido en la temporada.

No tendrá protagonismo la propuesta de tres defensas, dos carrileros y dos delanteros pese a todo lo que le puede dar al Real Valladolid. Este esquema no es un dibujo que se debiera utilizar en partidos concretos para defender o amortiguar la propuesta rival, sino una idea para explotarlas cualidades pucelanas y esconder, en parte, las carencias del juego blanquivioleta.

Un esquema compensado
Inicialmente esta idea ya es buena porque ofrece más líneas al esquema. Una de las carencias del equipo son las dificultades en ataque para encontrar opciones de pase. Pocas líneas y, en muchas ocasiones, paralelas llevan al Pucela a una pared contra la que se choca constantemente. Variando el esquema, el Real Valladolid potenciaría esa salida de balón, principalmente por la cierta liberación que encontrarían los jugadores interiores.

En una propuesta clara de balón, el Real Valladolid ganaría en opciones de último pase y fijaría más a los delanteros en área rival, ganando presencia en campo rival y alargando las distancias de un equipo muy encerado en su campo. Pese a las hipotéticas ganancias ofensivas, un equipo no se debilitaría en defensa por adelantar las líneas. Con esos tres defensas en la zona interior, los equilibrios defensivos serían con cuatro jugadores y el resentimiento, mínimo. Además, se daría cierta fortaleza al área propia.

Pese a todo, Sergio no apostará de forma fija por el cambio de esquema. Más pronto que tarde, y en los encuentros como local, el Real Valladolid volverá a jugar con dos delanteros, dos centrocampistas y dos extremos porque, más allá de números, lo importante son los protagonistas y lo que estos ofrecen pero el problema es que Michel Herrero de mediapunta parece inconcebible con Toni Villa o Pablo Hervías en el campo.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.