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LA FRIALDAD 2018/2019 | Todos los análisis de los partidos del Real Valladolid de Sergio González ¡Léelo y compártelo!

No sólo queda rabia; hay un gran partido de fútbol 

Atlético de Madrid 1 – 0 Real Valladolid | Un partido que no se ‘ve’ sin el VAR

La primera visita del Real Valladolid al imponente Wanda Metropolitano siempre va a quedar marcada por el VAR. EL uso que Melero López hizo del monitor para la acción de Santiago Arias desprestigia el videoarbitraje y un deporte en el que el equipo de Sergio González firmó un meritorio y elogiable partido. Sabiendo sufrir y concediendo solamente metros y no grandes ocasiones, los pucelanos se toparon con Jan Oblak para no conseguir una victoria merecida en juego que el colegiado del partido no quiso dejar ni en una opción de más que merecido empate con un claro penalti no concedido.

· La CRÓNICA de la derrota (1-0) ante el Atlético de Madrid, para ElDesmarque Valladolid ·

Los jugadores del Real Valladolid saludan a la afición blanquivioleta tras el partido | Foto: LaLiga

Análisis condicionados
Pese a querer hacer un análisis puramente futbolístico de la visita del Real Valladolid al Wanda Metropolitano es imposible no condicionar en todo su esplendor lo que ocurrido en el minuto 87. Es imposible no analizar la estrambótica situación vivida con Melero López y el claro penalti de Santiago Arias. La no concesión del penalti es sinónimo de rabia pero, tras ello, queda la sensación de un gran partido del equipo de Sergio González, un Pucela que fue muy superior al equipo colchonero en todas las circunstancias del juego.

Por difícil que sea de asimilar, lo vivido en el Wanda ya no tiene solución y el Real Valladolid, pese a no ser una etapa para ello ni tener gran margen, debe obtener conclusiones más positivas que negativas. El partido fue muy bueno y el juego estuvo más en lo que quiso el Real Valladolid que en lo que propuso un rival como el Atlético.

El primer detalle que marca la superioridad blanquivioleta es el peso de ambos porteros en el partido. Jan Oblak fue el mejor del partido y, por el contrario, Jordi Masip fue casi un espectador más. Simplemente tuvo que espantar cierta sensación de peligro que hubo en el área por los constantes centros laterales rivales. Las intervenciones del esloveno fueron constantes pero las del catalán, nulas. El bagaje ofensivo blanquivioleta fue mejor y más alto pero, nuevamente, insuficiente.

Una de las mejores versiones
En uno de los mejores partidos del equipo en toda la temporada, los de Sergio González ofrecieron credenciales ofensivas y contundencia defensiva. No tuvo problemas para defender el área ni, tampoco, para conseguir tener a los colchoneros fuera de las cercanías de Jordi Masip. El Real Valladolid fue mejor pero, tristemente, no obtuvo rédito deportivo de un partido que, además, de la lógica rabia y enfado por el penalti no concedido, deja la realidad del gran partido de un equipo que vuelve a entrar en descenso.