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El ejemplo de la errónea propuesta en El Alcoraz 

Borja Fernández ha sido, es y será siempre el futbolista de Huesca

El ridículo en El Alcoraz señaló a muchos jugadores. Dejando a un lado la mala ejecución de Sergio del partido, la goleada (4-0) de la Sociedad Deportiva Huesca señala a todos los jugadores participantes del duelo salvo Anuar, que sólo disputó 12 minutos en una aportación con el partido ya cerrado. El resto estuvo sentenciado pero de entre todos, Borja Fernández fue el que se llevó el mayor peso. El ‘8’, única novedad, estuvo fuertemente criticado por su participación, un duelo con detalles y matices en lo que a su rendimiento se refiere.

Borja Fernández, antes del duelo ante el Celta de Vigo en el Estadio José Zorrilla | Foto: RealValladolid.es

Matices futbolísticos
Analizando en frío el partido del viernes, sólo dos jugadores consiguieron sumar: Jordi Masip y Keko Gontán. Del resto, ninguno consiguió rendir. El suspenso es generalizado pero señala, sobre todo, a Borja Fernández. El que actuara de capitán en Huesca fue el más criticado al ser la única novedad sobre el anterior partido.

El partido de Borja tiene muchos matices, pero ya antes del inicio. Señalarle como ‘el sustituto’ de Míchel Herrero es un problema. El cambio es sólo numérico y ahí empieza el problema. Exigir al equipo lo mismo con Borja que con el ‘21’ es el primer error. Perder al valenciano y poner a un perfil como el gallego muestra un cambio que, supuestamente, quiere ofrecer el Real Valladolid. En la planificación, posiblemente, estaba definido que la unión entre Míchel y Rubén Alcaraz sería casual pero nunca la base del centro del campo del equipo.

Apostar por el mismo perfil en la propuesta deja al equipo colgado ante un posible problema, contratiempo o variación. Sin uno de ellos, la idea cambia y ante la Sociedad Deportiva Huesca fue capital y determinante. Al hecho de variar el tipo de doble pivote se sumó el intento de crecimiento que quiso imponer Sergio al equipo. El técnico catalán buscó adelantar líneas. Quiso ser más atrevido en un momento en el que el equipo no está aún capacitado para ello. No sabe, no puede y, posiblemente, no debe. La propuesta blanquivioleta fue un error y Borja fue el más perjudicado pero, honestamente, no el problema.

De Borja a Sergio González
Tras 392 partidos profesionales en España y 216 como jugador del Real Valladolid, criticar el partido de Borja en Huesca es algo lógico, por el rendimiento de todos, pero, también, una forma de liberar de críticas al entrenador. ¿Quién es el primer culpable del mal partido individual de Borja? Sergio González, sin duda. El entrenador blanquivioleta fue el primero que pidió al jugador una propuesta que el ‘8’ no sabe. La intención de juego del equipo era ilógica para un jugador como Borja y las exigencias que se le pidieron, más.

Además, el avance del partido no le favorecía. Corriendo de área a área y con muchos metros por recorrer y replegar, Borja estuvo perdido. No era noticia, era lógica. Poner a Borja ante una sanción de Míchel es ir a por un partido concreto y definido, todo lo contrario de lo que propuso el equipo y Sergio. Ese duelo a tumba abierta, transiciones e ida y vuelta con el que se llegó al descanso dejaba sentenciado al gallego para el centro del campo. En ese juego de velocidad, espacios y metros, Anuar es un jugador determinante para las transiciones. El ceutí fue suplente en ese partido que el Real Valladolid nunca iba a ganar y que Sergio no supo frenar ni en la primera parte ni, sobre todo, en el descanso.

Así, el resultado fue el que fue y la humillación tomó los tintes que tuvo. El Real Valladolid se vio superado por falta de comprensión del juego que necesitaba el equipo y por la nula respuesta al avance del partido. El equipo, en todas sus líneas, estuvo superado pero, en el caso de Borja, y por curioso que parezca, por una falta de compresión de juego, virtudes y limitaciones de un jugador de 38 años.