El mejor encuentro del sueño del Real Valladolid

Real Valladolid 1 – 1 RCD Espanyol | Partido de élite en el José Zorrilla

Si tras ganar (0-1) al Real Betis me preguntaba qué es ‘competir’ en el mundo del fútbol, una jornada después no tengo dudas de que el Real Valladolid no deja de hacerlo. Cuando el equipo de Sergio González parece haber tocado techo, el Pucela saca fuerzas para seguir convenciendo y mejorando sus prestaciones. En esta ocasión y para la décima jornada, el Real Valladolid firmó el mejor partido de la temporada. Por condiciones de su juego, rasgos de evolución y variantes ofensivas, el Pucela se hizo acreedor de ganador del mejor duelo vivido en el Estadio José Zorrilla en las últimas seis temporadas.

· La CRÓNICA del empate (1-1) ante el RCD Espanyol, para ElDesmarque Valladolid ·

Jugadores de ambos equipos se saludan tras el pitido final en el césped del Estadio José Zorrilla | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>
Jugadores de ambos equipos se saludan tras el pitido final en el césped del Estadio José Zorrilla | Foto: LaLiga

Sin un techo visible
Después de sumar cuatro victorias consecutivas e, incluso, tras instalarse en la zona alta de la clasificación, el techo del Real Valladolid parecía ya conseguido. Era impensable que el conjunto blanquiovioleta pudiese llegar a un éxito mayor del ya consumado. El Pucela parecía ya exprimido pero aprovechando la buena dinámica, sensaciones y resultados, Sergio González y los suyos firmaron el mejor partido de esta brillante temporada en la visita ante el Real Club Deportivo Espanyol.

Pese a que no sería hasta el tiempo de añadido cuando Daniele Verde hizo algo de justicia a los visto sobre el terreno de juego con el tremendo golazo anotado desde más de 25 metros, antes del estreno del italiano y ante un rival de enjundia, el Estadio José Zorrilla vivió el mejor duelo que se recuerda en la avenida del Mundial 82 en los últimos seis años. Recordando la goleada (6-1) ante el Rayo Vallecano del año 2012, el feudo pucelano no había vibrado tanto con un duelo de su equipo. Aquel día, el aficionado pucelano disfrutó de un duelo brillante de los pucelanos, en esta ocasión, de un duelo de altura.

· El UNO A UNO del empate (1-1) ante el RCD Espanyol, en ElDesmarque Valladolid ·

Las variantes ofensivas del Real Valladolid, la creencia del equipo, el juego desplegado en la segunda mitad y todo esto, aliñado por la calidad de un rival fuerte, convincente y seguro, hicieron del duelo del Estadio José Zorrilla el mejor encuentro del Real Valladolid en la temporada. La exigencia del RCD Espanyol, que no vendió muy caros los dos puntos que perdió en los últimos instantes, hizo del esfuerzo pucelano un elogio que amplía las cuentas ya ofrecidas durante los nueve partidos ligueros anteriores. Confirmadas esas sensaciones, el Pucela está de enhorabuena. Por la racha y la ansiada aparición de Daniele Verde.

La estrella pucelana
Desde su llegada al Real Valladolid, Daniele Verde adquirió la vitola de crack. Iba a ser el jugador diferencial del proyecto o, al menos, llegaba para adquirir ese papel. La extraña pretemporada vivida y la lesión al poco de comenzar la temporada marcaron a un futbolista que sólo sumaba 47 minutos hasta este duelo ante el Espanyol. Su aportación no fue regular pero sí determinante. Sin aparecer casi en el juego, tuvo una ocasión de gol y anotó un golazo que dio un pequeño premio a un Pucela que firmó el mejor partido del año. ¡El mejor!

Desde la innegable competitividad de este Pucela

Real Betis 0 – 1 Real Valladolid | El sueño blanquivioleta agota adjetivos

¿Qué es competir? Es la gran duda y debate que ofrece el mundo del fútbol pero aquélla que, desde distintas versiones e interpretaciones, está cumpliendo el Real Valladolid de Sergio González. El equipo blanquivioleta se está sabiendo adaptar a todas las exigencias del campeonato. Sabe cómo actuar en diferentes circunstancias y ejecuta los planes establecidos por el cuerpo técnico. El proyecto blanquivioleta saca rendimiento y rédito a todo lo que tiene en su plantilla. No le debilita ninguna baja y todos los jugadores del vestuario están por encima de las expectativas. Aprovechando hasta la última gota de esfuerzo y calidad se explica la situación del equipo vallisoletano. En un nueva muestra de lectura, potencial y humildad, el Pucela ganó al Real Betis para alargar su dinámica a cuatro victorias consecutivas y llegar a zona europea.

· La CRÓNICA de la victoria (0-1) ante el Real Betis, para ElDesmarque Valladolid ·

Antoñito Regal, felicitado por Toni Villa, tras el tanto de la victoria en el Estadio Benito Villamarín | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>
Antoñito Regal, felicitado por Toni Villa, tras el tanto de la victoria en el Estadio Benito Villamarín | Foto: LaLiga

“Competir es lo que hace este Pucela”
Lo analizaba en la crónica del partido para ElDesmarque Valladolid y lo sigo haciendo horas después del partido en el Estadio Benito Villamarín. “Una de las grandes dudas que ofrece el fútbol y a la que nadie consigue dar respuesta concreta y definitiva es aquélla que habla de ‘competir’”, aseguraba hasta el punto de preguntar “qué es exactamente”. Esa cuestión tiene muchas respuestas y casi todas ellas son respondidas por el Real Valladolid de Sergio González en la actualidad.

Antes de que en esas mismas líneas confirmara que el Pucela sabe lo que es competir, tengo claro que para hacerlo hay que cumplir varios rasgos, no sólo uno y el Real Valladolid, para esta cuarta victoria, cumplió varios, por no decir todos. Supo adecuarse al partido, ejecutar el plan del cuerpo técnico, entender cuándo podía apretar y cuándo le tocaba sufrir… Sergio sacó rendimiento a sus jugadores y estos ofrecieron todo lo que tenían. Así, y sólo así, se puede entender la cuarta victoria consecutiva de la temporada.

· El UNO A UNO de la victoria (0-1) ante el Real Betis, en ElDesmarque Valladolid ·

Desde la innegable competitividad de este equipo se puede comprender que los jugadores de Sergio estén por encima de cualquier expectativa positiva que se podía tener sobre ellos en la previa al inicio de la temporada. La actual racha era inimaginable en verano pero lo mejor no son las cifras del equipo sino la confianza en que ésta se pueda prolongar. El gen de este grupo, las opciones que ofrece y aquéllas que, por diferentes motivos, se ‘guarda’ Sergio, invitan a pensar en algo grande.

Un sueño sin final
Imaginar una realidad mayor que la que vive el equipo actualmente invita a ser tildado como ‘loco’. Que el Pucela pueda mantener la posición actual, que la prolongue en el tiempo o que, incluso, la mejore sólo se vislumbra por la exposición de virtudes y competitividad que el equipo ha hecho en las últimas semanas. El crecimiento y el rendimiento del Real Valladolid han potenciado un sueño que, por el momento, no tiene fin.

«La mejor inversión pucelana de la última década»

Su golpeo de balón, su perfil de llegador, sus números como recuperador de balón… Los rasgos de Rubén Alcaraz antes de llegar al Estadio José Zorrilla elevaban la expectativa sobre un jugador que llegaba de un equipo que se salvó del descenso a Segunda B en la última jornada. La inversión del Real Valladolid en su incorporación parecía estar justificada antes de su debut como blanquivioleta pero, ahora, tras ocho jornadas disputados y siete firmadas por el ’14’, el desembolso pucelano se hace pequeño. El nivel y el rendimiento ofrecido por el ex del Girona FC o UD Almería es determinante para el séptimo clasificado liguero. Su peso en el equipo y la forma en la que lo obtiene le pueden llevar a ser catalogado, con poco margen de error, en uno de los mejores fichajes pucelanos de la última década y, por qué no, a ser la mejor inversión en esos 10 años.

Expectativas ya cumplidas
Las temporadas son largas pero Rubén Alcaraz ya ha cumplido con las expectativas con las que llegó a Valladolid. Ha necesitado siete partidos para superar la idea que el entorno pucelano tenía con él. En relación a su fichaje, el ‘14’ es otro a ojos del mundo blanquivioleta. Ahora, podría no ser regular en el nivel mostrado en este inicio y no saber mantener esa nueva perspectiva sobre él. Ésta no es otra que la de un jugador sorpresa para la categoría y un activo determinante para el Pucela. En definitiva, “un jugador total”.

Sin haber debutado en Primera, tras los pocos minutos en las dos temporadas que vivió en el Girona FC y después de llegar de un equipo que se salvó del descenso a Segunda división B en el último segundo, la realidad de Rubén Alcaraz tenía pequeñas incógnitas. Futbolísticamente no se dudaba de él. Lo vistosa, por goles, belleza y números, de su cesión en el Estadio de los Juegos Mediterráneos le dejaba en un buen lugar en su llegada pero esos detalles negativos cuestionaban la inversión de poco más de un millón de euros.

El traspaso era muy importante para las arcas pucelanas. El Real Valladolid apostaba fuerte por un jugador sin bagaje en Primera pero con los condicionantes que el Club necesitaba. Demostrando lo provechosa que es la Segunda división, el Real Valladolid apostó y Alcaraz ha respondido. Es cierto que es pronto para catalogar la temporada del jugador pero no menos cierto es que el jugador se ha destapado como una ‘estrella’.

Dos preguntas concretas
¿Por qué ha superado las expectativas? Es la pregunta y, pese a tener una respuesta sencilla al ver el rendimiento ofrecido, el análisis se centra también en los números. Las sensaciones y los gustos se pueden interpretar. Las cifras, no. Rubén Alcaraz es el máximo recuperador de la categoría. Es, además, un llegador que pisa con frecuencia el área rival y que busca con facilidad el marco, siendo el segundo pucelano con mayor disparo. Es, con todo lo que ha generado tras estas primeras semanas de campeonato, el mejor jugador del Pucela pero no sólo eso. Es, también, la mejor inversión blanquivioleta en las últimas temporadas.

¿Podría ser la mejor de los últimos diez años? Esperando a saber qué puede ofrecer Joaquín Fernández al Real Valladolid, el ‘14’ pucelano aúna todos los condicionantes para felicitar a la dirección deportiva de Miguel Ángel Gómez por un pago que, sólo unas jornadas después, parece insignificante. Alcaraz ha potenciado su valor de mercado con sólo un puñado de jornadas. Ahora la inversión pucelana ha quedado devuelta, en valor económico pero, sobre todo, en rendimiento sobre el terreno de juego. Una jugada redonda a la que el Pucela le puede y debe sacar mucho rédito en los próximos meses.

El Real Valladolid, por fin, se ‘encontró’ con Anuar

Este pasado 4 de octubre, Anuar Tuhami era un futbolista feliz. Muy feliz. El ceutí acaba de renovar su contrato con el Real Valladolid y lo hacía en Primera división. Todos los sueños posibles para este joven centrocampista se habían cumplido, como así compartía él en la comparecencia pública junto a Miguel Ángel Gómez. «Desde pequeño decía que sería jugador del Real Valladolid» era el titular más llamativo pero detrás había muchas palabras de sentimiento que el jugador no podría haber pronunciado de no ser por lo que ocurrió hace un año en el Estadio José Zorrilla ante la Agrupación Deportiva Alcorcón.

La humildad del ceutí
Pese a los nervios de la comparecencia de la semana pasada, pocas veces he visto una rueda de prensa de un jugador tan sincero y humilde como la que Anuar Tuhami realizó tras su renovación hasta el año 2021. Se le notaba nervioso, con muchas palabras que pronunciar y muchos agradecimientos que hacer. Le iba más rápido la cabeza que las palabras pero, pese a ello, supo dar en la diana y no olvidarse de nadie de aquellos que le han ayudado para llegar a ese momento. Renovar con el Real Valladolid estando éste en Primera era un sueño del juego que ha conseguido gracias al “esfuerzo, trabajo y juego”, como aseguró Miguel Ángel Gómez.

Ese esfuerzo, por el que tanto trabajó durante la pretemporada de 2017, tuvo un punto de inflexión hace hoy un año. Anuar, que acumulaba tres temporadas en el primer equipo, cubriendo huecos pero, sobre todo, firmando cortinas de humo para la realidad, tuvo un punto determinante en su carrera el 12 de octubre de 2017. En la victoria (4-0) del Real Valladolid sobre la Agrupación Deportiva Alcorcón, el ceutí disputó su primera titularidad liguera con el Pucela y, desde entonces, comenzó a ser ‘visto’ como del primer equipo.

Dejando a un lado el tema federativo, hasta hace hoy un año, Anuar no era visto como un jugador del primer equipo. Era, como años atrás, un jugador de relleno, un futbolista que de no ser por la apuesta de Luis César Sampedro hace un año, no estaría en Primera y, posiblemente, tampoco en el Real Valladolid. Aquella titularidad marcó su carrera y, obviamente, el jugador lo sabe y, por ello, el pasado día 4 supo agradecérselo. “Pese a que no salió bien de aquí”, como comentó sobre el entrenador gallego, Anuar sabe que de no ser por el partido ante el equipo alfarero y la oportunidad de Sampedro, su realidad sería diferente.

Profesionalidad hasta el play-off
Tras aquel partido en el Estadio José Zorrilla, en el que Anuar se destapó como un jugador diferente y único en la plantilla, Luis César comenzó a utilizarle. Sin regularidad, como casi nada en su etapa en Valladolid, el técnico gallego otorgó un peso a Anuar de más de 1.300 minutos. Seis meses de ‘presentación’, progreso, alternativa y consagración que mostraron qué tipo de jugador tenía el Real Valladolid en Anuar.

Su facilidad para superar líneas, su potente conducción y su regularidad en el rendimiento, además de un perfil discreto y humilde, le llevaron a estar en plena forma en el play-off. La exigencia constante en la que se vivió la etapa de Sergio González hizo que Anuar no disfrutase de ninguna titularidad en la etapa liguera de Sergio pero que disfrutara de un gran rol en la promoción. Aprovechando esa opción del play-off, Anuar se convirtió en un jugador de Primera. Aprovechó aquella opción de Sergio, como hizo meses antes con la alternativa que Luis César Sampedro le ofreció hace hoy un año, el día que cambió la carrera del actual ‘23’ blanquivioleta.

Este Real Valladolid conoce bien sus limitaciones

Sergio González está exprimiendo todo el jugo de sus jugadores

El inesperado inicio temporada de la entidad blanquivioleta se sustenta en varios pilares pero el más importante reside, por parte de todos los niveles del Club, en el conocimiento de las limitaciones que posee el Real Valladolid. Pese a ello, el equipo volvió a confirmar ante la Sociedad Deportiva Huesca que la base de jugadores que hasta el pasado mes de mayo no parecía ser suficiente ni para luchar por el play-off, ahora no sólo es capaz de rendir en Primera división sino de mucho más.

Real Valladolid 1 – 0 SD Huesca | «El éxito blanquivioleta de tener cara de ganador»

Los jugadores pucelanos se conjuran antes del inicio de la segunda parte del duelo ante la SD Huesca | <em><strong>Foto: RealValladolid.es</strong></em>
Los jugadores pucelanos se conjuran antes del inicio de la segunda parte del duelo ante la SD Huesca | Foto: RealValladolid.es

Con la llegada de Sergio González los jugadores más cuestionados subieron su nivel extraordinariamente. La fórmula, muy ‘sencilla’: potenciar sus virtudes y esconder las debilidades. En defensa, uno de los equipos que más encajaba se ha convertido en un seguro competitivo. Kiko Olivas es el mayor ejemplo. Sus carencias sobresalen cuando debe salir de su posición y cae a banda. Luis Cesar Sampedro le obligaba una y otra vez a realizar ese tipo de acciones y su nivel y confianza bajaron.

El entrenador catalán solucionó dos problemas en el lado derecho de la defensa al pedir al mencionado Kiko Olivas y a Javi Moyano que ocuparan posiciones más fijas y tapar sus puntos débiles. De esa forma, las fortalezas salen a la luz. De la misma forma Nacho y Calero en el lado contrario, pero potenciando precisamente lo contrario.

Incluso Ronaldo
Del mismo modo, Miguel Ángel Gómez ha tenido siempre muy claro las limitaciones del Club. Con el peligro que suponía dejar los deberes hasta el último día y sabiendo que alguna posición podía quedar coja, apostó fuerte por las posiciones que él entendía cruciales, Incluso el propio Ronaldo Nazario ha mostrado siempre conocer a qué entidad llega y todo ellos puede ser desde donde parta este buen momento, aquél que hace que el Real Valladolid se marche al parón como séptimo clasificado. Desde este puesto de privilegio, mal haría en olvidar qué le ha llevado a ocupar ese lugar ya que en saber las limitaciones reside la esencia de este Pucela.

El éxito blanquivioleta de tener cara de ganador

Real Valladolid 1 – 0 SD Huesca | Tercera victoria consecutiva del Pucela

Tras sumar dos victorias consecutivas y siete punto de nueve posibles, la visita de la Sociedad Deportiva Huesca era la oportunidad para ver al mejor Real Valladolid de la temporada. Sin agobios, prisas ni ansiedades, el Pucela podría mostrar su mejor versión en el terreno de juego. Ésta era la idea en la previa pero, después, durante el partido se vio a otro tipo de Real Valladolid. Con la tranquilidad de los últimos resultados se vio a un conjunto seguro en los primeros 45 minutos y confiado y respetado en el resto del partido. La victoria ante el equipo oscense, dentro de los merecimientos pucelanos, se terminó produciendo por la fuerza mental y física del equipo pucelano, un conjunto que cree en lo que hace y que, así, le sonríen todos los detalles.

Los jugadores del Real Valladolid, tras el tanto de la victoria de Rubén Alcaraz | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>
Los jugadores del Real Valladolid, tras el tanto de la victoria de Rubén Alcaraz | Foto: LaLiga

La madurez del equipo
Muchas veces se habla de lo importante que es ganar dentro de un modelo, una identidad y un estilo. Se llega a decir que “lo importante no es ganar sino el cómo”. Miramos en demasía el cómo cuando, en realidad, lo que mejor sienta a un equipo y a su entorno son las victorias. Estas hacen creer y crecer a cualquiera. Todos creen en su trabajo si tiene la recompensa de una victoria, no si ven que el estilo es el ‘apropiado’ y así se demostró en la visita de la Sociedad Deportiva Huesca al Estadio José Zorrilla.

Tras los éxitos recientes del equipo blanquivioleta, con tres partidos de gran envergadura, se esperaba que desde un estilo y una identidad de juego los de Sergio González se impusieran al equipo oscense pero la victoria llegó desde la buena lectura, la hechura y el control de un equipo fuerte que no tiene nervios y sí mucha confianza. Ese estilo convencido del Real Valladolid fue el que aupó al Estadio José Zorrilla a una nueva victoria.

Estos tres nuevos puntos confirman uno de los mayores éxitos del conjunto vallisoletano. Que a estas alturas de la temporada, un proyecto de las limitaciones pucelanas al ser recién ascendido tenga ya cara y rostro de equipo ganador es determinante para poder hacer frente al futuro más inmediato del equipo.

Sufrimiento innecesario
Ese rostro es importante pero no tanto como para superar dos duros golpes. Por ello, que éste existiera en el duelo ante el equipo azulgrana fue determinante para superar al equipo de Leo Franco pero, sobre todo, para superar los momentos duros de la segunda parte. Tristemente no valdrá para nada más. Tras unos primeros 45 minutos de gran calidad y enormes ocasiones, el Pucela terminó viendo peligrar la victoria por lo ajustado de un marcador que debería haber sido más alto en el tiempo de descanso.

Con un solo tanto de diferencia, después de ver anulado el gol de Leo Suárez al inicio de la segunda parte, el Pucela pagó el golpe de la decisión del VAR. Sufriendo ante el juego directo de la Sociedad Deportiva Huesca, el encuentro se hizo largo para un conjunto que sigue creciendo en sensaciones y, en juego, en pequeños detalles y momentos, pero que, en esta ocasión, supo llevarse los tres puntos y la tercera victoria consecutiva por sus hechuras, su lideragzo y la cara de ganador que mostró en el partido. Motivos más que suficientes para celebrar la ampliación de esta racha de resultados.

La importancia de un estilo para dominar partidos

La adaptación del Real Valladolid en este exitoso inicio liguero está llegando por el cambio de estilo que se busca en relación a sus necesidades y objetivos semanales

[quote style=»3″] Estamos tan ajustados que decides según el estilo que queremos proponer y según el rival
Sergio González, entrenador del Real Valladolid, tras la victoria ante el Villarreal CF[/quote]

Estas siete primeras jornadas ligueras están demostrando en el Real Valladolid que hay muchas formas de dominar un partido. El Pucela nunca ha estado sometido a un rival en estas primeras fechas ligueras. En mayor o menor medida ha sido mejor que el rival. Con balón, sin él, en transiciones o sin ellas… El Real Valladolid y el cuerpo técnico, liderado por Sergio González, están dando un recital de adaptación a las circunstancias. Con todo ello, y como afirmó el propio entrenador tras la victoria (0-1) en el Estadio de la Cerámica, el equipo realiza cambios en su formación tanto en relación a lo que el equipo busca y necesita para el partido él como en base al rival. Una afirmación contundente pero con muchos matices.

Sergio González, en una reciente rueda de prensa en el Estadio José Zorrilla | <em><strong>Foto: César Miguela - Marca</strong></em>
Sergio González, en una reciente rueda de prensa en el Estadio José Zorrilla | Foto: César Miguela – Marca

Un momento dulce
El Real Valladolid está en un buen momento. Todo le sale de cara. Quitarse los miedos y las ansiedades con la primera victoria ha provocado que el equipo dé rienda suelta a su mejor versión. Cree en lo que hace gracias a saber y a entender qué es, realmente, lo que busca Sergio González. En las siete jornadas disputadas hasta la fecha, el Real Valladolid ha tenido varias caras. Fue un equipo muy replegado en el empate (0-0) ante el Girona FC, contragolpeador en la igualada (0-0) en Getafe, dominador del balón y del juego en la victoria (0-1) ante el Villarreal CF y fuerte en las transiciones en la derrota (0-1) ante el Fútbol Club Barcelona.

Han sido diferentes registros del equipo de Sergio González pero la misma sensación de que en ninguno ha sido inferior al rival. El equipo se ha adaptado al plan y a la hoja de ruta marcada por el cuerpo técnico para cada partido. Sergio ha explicado siempre sin tapujos cuál era la idea del equipo para cada duelo. Destacando el peso del centro del campo y de sus jugadores en esa zona para el plan establecido, el Real Valladolid ha sabido crear una identidad con matices, detalles que están marcando la diferencia.

Esas variaciones se están definiendo en este inicio liguero por dos aspectos: las bajas y el rival. Sergio, en el Estadio de la Cerámica, habló de “ajustados” como el término que les define Están con las piezas contadas pero, independientemente, son estas las que marcan el estilo y la forma. Según lo que tiene y de lo que disponen, Sergio González y Diego Ribera imponen una idea. Esa propuesta y ese estilo lo marcan los jugadores disponibles del Real Valladolid y, después, lo detalla el rival. ¿Cuánto? ¿Cómo? Ahí está el detalle principal.

Las corrientes futbolísticas llevan, actualmente, a menospreciar a aquel entrenador estudioso y que marca mucha de la hoja de ruta en relación al rival. Cuando algo se impone y se convierte en lógico y natural, pasa a ser defenestrado. Cuestión de modas… Ahora parece que sólo importa uno mismo y es eso lo que parece querer vender Sergio. Lo importante es sólo el Real Valladolid y, después, en una esquina, el rival.

Un grupo convencido
No hay duda de que el catalán es un gran ‘vendedor’. Lo es a nivel externo y lo será, seguramente, mucho más a nivel interno. Convence con su discurso y consigue tener a todos los jugadores activos con palabras y hechos. En Villarreal habló del estilo de su equipo y lo antepuso a los matices que obliga el rival. En gran parte es lo que se quiere escuchar y, actualmente, lo que hace ganar adeptos, fuera y dentro del Club.

Sergio González trabaja por dar consistencia a su proyecto en el Real Valladolid y lo hace tras potenciar todas las variantes y alternativas que le ofrece su equipo. Generando ese compromiso en el jugador, Sergio tiene mucho ganado. Cada uno se siente importante en un estilo, una idea, un tipo de partidos… Todos se sienten con peso en el equipo y, a su vez, ven que este formato vale para sumar victorias.

Toda idea, propuesta o planteamiento está sujeto a los resultados y, ahora, el Real Valladolid los tiene. Actualmente se compra todo lo que venda Sergio. En unas semanas, y ante posibles derrotas, ese estilo camaleónico será cuestionado. Así funciona el fútbol y así se paga a la figura del entrenador.

El momento para ver al ‘verdadero’ Real Valladolid

Después de tres resultados positivos consecutivos, el Real Valladolid ha conseguido todo aquello que necesitaba para potenciar y asentar su mejor versión de juego

Por activa y por pasiva. Sergio González repetía una y otra vez que en el momento en el que el Real Valladolid consiguiese su primera victoria se liberaría de muchas trabas y se olvidaría de muchos miedos. Era cuestión de un buen resultado. Ese punto de inflexión pudo llegar en el empate (3-3) en Vigo pero, a su vez, se vio corroborado con la victoria (2-1) ante el Levante UD. En aquel instante, el Pucela supo que había llegado su momento. Atendiendo a todas las ‘promesas’ del cuerpo técnico y de la plantilla, desde el duelo ante el Villarreal CF se iba a ver al mejor Pucela de la temporada. Tras confirmar, en un alto porcentaje, esa teoría con la victoria (0-1) en el Estadio de la Cerámica, ahora, llega el momento de seguir disfrutando con el mejor Real Valladolid de la temporada, ese equipo confiado, seguro y con variantes que se ha despedido por un buen tiempo de miedos, fobias e , incluso, de posibles ansiedades.

Los jugadores del Real Valladolid se abrazan a Jordi Masip tras repeler el penalti de Gerard Moreno | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>
Los jugadores del Real Valladolid se abrazan a Jordi Masip tras repeler el penalti de Gerard Moreno | Foto: LaLiga

Promesas y exigencias
En semanas pasadas, el discurso público de Sergio González era claro. Defendía a su grupo, incluso cuando aún parecía no poder hacerlo, como le ocurrió tras la derrota (0-1) ante el Deportivo Alavés, pero le pedía más. Mucho más. El míster pucelano estaba totalmente convencido de que iba a sacar el rendimiento necesario al equipo blanquivioleta. Con él, el Real Valladolid iba a crecer, a reaccionar y a mostrar un buen nivel. Él no dudaba de su equipo pero, tampoco, negaba que había un margen de mejora necesario y prioritario.

Cuando parecía que todo estaba cerrado y desahuciado, Sergio confirmó tajantemente que el Real Valladolid necesitaba una victoria para olvidarse de sus miedos y fobias. Conseguir los primeros tres puntos marcaría un antes y un después pero, a su vez, era importante definir cómo había que conseguir esa victoria.

Por merecerla y esperarla, no iba a llegar. El Real Valladolid debía mejorar diferentes facetas del juego, y lo hizo. Lo consiguió en Vigo, con pausa, temple y consistencia, y lo confirmó ante el Levante UD. La madurez motrada en el Estadio de Balaídos se confirmó con el buen partido ante el equipo granota. En el duelo ante los valencianos, el Real Valladolid mejoró, y mucho, sus prestaciones ofensivas. Con Duje Cop y Enes Ünal en la punta de ataque, el Pucela creció. Creó más ocasiones, dejó atrás la etiqueta de previsible y sacó rédito a las acciones a balón parado. Una mejora tan necesaria como completa.

Con todas estas evoluciones, el Real Valladolid consiguió esa ansieda primera victoria y lo hizo con las exigencias necesarias para hacerlo. Sergio sabía que esa victoria iba a llegar pero con detalles por mejorar y conseguir. Con ello, el Pucela dio un pequeño salto en la clasificación y confirmó, días más tarde ante el Villarreal CF, que todo lo prometido por el equipo y el entrenador era cierto. Con tres puntos, el Pucela fue otro. Se mostró como un equipo liberado, con confianza y variantes. Un nuevo Pucela desde la creencia y la exigencia.

Un margen aún visible
Esa ambición para conseguir la primera victoria no se debe frenar ahora. Lo vivido en los últimos ocho días de competición ha sido brillante y, posiblemente, un sueño pero el Real Valladolid sigue teniendo un curioso margen de mejora por atacar. Poco a poco va a ir recuperando efectivos y, por consiguiente, alternativas y opciones defensivas y ofensivas. Cuanta más gente disponible, menor sensación de un conjunto plano y previsible. Éste es un punto prioritario para saber hasta dónde puede llegar el equipo.

Continuando con la creencia de todo lo que aseguró el equipo y Sergio González en su momento, y con siete puntos de nueve posibles y dos victorias consecutivas, ahora ha llegado el momento de ver al mejor Real Valladolid de la temporada. Al más verdadero. Sin angustia, presiones ni fobias, y por lo asegurado por los grandes protagonistas de esta inmejorable racha, el mejor Pucela aún está por llegar. ¡Disfrutémoslo!

La virtud silenciosa de Sergio con el balón parado

Sergio González, Diego Ribera, el Real Valladolid y su secreto mejor guardado

Si nos preguntaran cuál es la principal virtud del Real Valladolid de Sergio González desde que llegó a Pucela, de entre todas las que ha implantado, como la intensidad, el sistema defensivo, la verticalidad, la implicación… muy pocos mencionarían las jugadas de estrategia. Sin señalarlo, lo cierto es que el entrenador catalán y su segundo Diego Ribera cuidan con mimo este aspecto del juego con certeros resultados.

Villarreal CF 0 – 1 Real Valladolid | “En el fútbol, lo prometido también es una deuda”

Los jugadores del Real Valladolid abrazan a Leo Suárez tras el gol del futbolista argentino | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>
Los jugadores del Real Valladolid abrazan a Leo Suárez tras el gol del futbolista argentino | Foto: LaLiga

Sin casualidades posibles, en el Estadio de la Cerámica la victoria llegó gracias a este trabajo por una falta frontal en el centro del campo. La acción es una de esas que no conllevan peligro porque la defensa está de cara al balón y los atacantes de espaldas a la portería rival. Ésta es una situación que se suele perder por la línea de fondo. ¡Por fin, un cuerpo técnico da una vuelta a esas jugadas!

Con toda la defensa rival en el borde del área, los espacios son elevados y es muy simple abrir el balón a banda para que la jugada se transforme en peligrosa. Y así fue. Javi Moyano, en posición ventajosa, ejecutó el centro. Las marcas tras un nuevo pase se pierden, el rival se tensiona y la segunda jugada se transforma en clave. Ahí aparecen los jugadores habilidosos. En este caso, Leo Suárez.

Éxito total
El pasado jueves el Real Valladolid conseguía vencer (2-1) al Levante UD tras una acción de estrategia. Debo reconocer que nunca he entendido las jugadas ensayadas cuyo objetivo es que un jugador busque una volea desde 40 metros, pero la jugada estaba cuidada al detalle. Michel Herrero, como lanzador, realizaba su característico cambio de juego sin altura. Con él se potenciaban los movimientos de arrastre, un espacio libre y un golpeo inmejorable de Nacho Martínez.

No es casualidad este éxito. El año pasado también podemos recordar goles decisivos para lograr el ascenso. Tanto en el partido de semifinales como en la final, el Pucela abría la eliminatoria con sendos goles en jugadas de este tipo. En el Estadio de Los Pajaritos, en el duelo en Lorca, en el Estadio de La Romareda… ¡Más de lo mismo! Y todo ello sin contar los libres directos de Pablo Hervías. En definitiva, el cuerpo técnico comandado por Sergio González sigue demostrando que domina todos los registros. Así se entiende su rotundo éxito.