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De Elche a Soria: 748 días de la historia pucelana 

El Real Valladolid está cerca de conseguir el ascenso a Primera recordando la dura pelea vivida en Elche hace sólo dos años y 15 días. Aquello sí que fue una “final”

Tras la victoria de este miércoles (0-3) en Soria, el Real Valladolid está a un paso de Primera división. Es una pequeña y humilde evolución pero, al fin y al cabo, el equipo blanquivioleta está a sólo un partido de regresar a la élite del fútbol español. Ascender siempre es un éxito pero hacerlo en esta temporada, aún más. El Club comenzó muy tarde en su programación el pasado verano. Los importantes cambios en el organigrama pucelano destacan y más ante el posible éxito de un Club que hace sólo dos años, 748 días exactamente, consiguió sobrevivir a la final más importante de toda la historia reciente: la salvación con Alberto López en Elche.

Afición y jugadores del Real Valladolid celebran la victoria y clasificación en Gijón | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>

Afición y jugadores del Real Valladolid celebran la victoria y clasificación en Gijón | Foto: LaLiga

Dos años y 18 días
Todo puede ocurrir, y más en un duelo entre el Real Valladolid y el Club Deportivo Numancia, pero el equipo de Sergio González está cerca de conseguir el ascenso a Primera división. La renta de tres goles obtenida en el Estadio de Los Pajaritos este miércoles hace que el club vallisoletano esté a sólo 90 minutos del ascenso de categoría. De conseguirlo, será un éxito y el entrenador será el gran responsable. El míster barcelonés ha cambiado la versión 2017/2018 de un club que ahora sonríe pero que hace sólo dos años pudo ‘morir’.

La agonía que se consiguió cerrar hace casi 750 días debe hacer que se valore mucho más el éxito que este equipo está cerca de conseguir. Salvo catástrofe, que se podría dar, el Real Valladolid será de Primera en una temporada muy complicada. La incertidumbre y los vaivenes del Club dejaban esta campaña como la primera piedra de un “proyecto” que se estaba gestando en el Estadio José Zorrilla.

Por nombre, entidad e historia, el Real Valladolid debía luchar por el ascenso. Por realidad y situación, el objetivo era el play-off. Destacando, sobre manera, esta segunda opción, el éxito de poder ascender es altísimo. Lo es por lo vivido tras la salida de Braulio Vázquez y la tardía llegada de Miguel Ángel Gómez, su sustituto, pero, sobre todo, por el recuerdo tan negativo que llega del Real Valladolid de hace sólo dos años.

¡Qué diferencia!
Este miércoles, al estar presente en Soria, viví uno de esos días que jamás olvidaré. El jueves, el resumir la situación del Pucela para ElDesmarque Radio, aseguraba que ya nadie podría robarnos todas las emociones vividas y degustadas en ese partido. Aquéllos son los recuerdos que perduran y los que superan lo mal que se vivió hace sólo dos años. Vengo defendiendo en lo últimos días que el fútbol sonríe al Real Valladolid pero, también es cierto, que para que esto ocurra, el Pucela debe buscar la sonrisa.

Hace sólo dos años, nadie buscó esa interacción. El Real Valladolid fue de mala decisión en mala decisión. Ahora, con la llegada de la madurez y la sensatez al Estadio José Zorrilla, la fortuna ha estado de cara. El Pucela ha trabajado para que esto ocurriese y lo ha conseguido en días inolvidables como en Soria. En el Estadio de Los Pajaritos se vivió una fecha destacada pero no tan importante como fue el 29 de mayo de 2016.

Aquella tarde el Real Valladolid sobrevivió para poder vivir todo lo que, ahora, está disfrutando. La versión 2017/2018 se merece días así gracias al empuje que sólo unos pocos dieron hace ahora dos años. Los profesionales que hoy disfrutan, merecidamente, de los mejores días del Pucela en el último lustro deben valorar a aquellos que, sin merecerlo, sufrieron la agonía vivida en el Estadio Martínez Valero. Allí hubo profesionales, incluso nunca reconocidos, que salvaron al Club de una muerte casi segura.