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Un ‘parche’ para los problemas y las limitaciones 

Tras la baja por lesión de Deivid Rodríguez, el Real Valladolid cerró la incorporación de una defensa central que cubrirá su hueco son condiciones muy diferentes

Desde el momento en el que se confirmó la lesión de Deivid Rodríguez hasta final de temporada, el debate se instaló en el seno del Real Valladolid. El equipo de Luis César Sampedro, “siempre desprotegido”, necesitaba un defensa central. Con Kiko Olivas y Fernando Calero era difícil poder subsistir hasta final de temporada. El equipo necesitaba un plus y ese añadido ha llegado con la incorporación de Lukas Rotpuller, un defensa central de 188 centímetros y con unas condiciones muy determinadas de juego. Este austriaco de 26 años llega al Estadio José Zorrilla no sólo para cubrir la ausencia del central más utilizado de la temporada sino, también, para limar las deficiencias defensivas de un equipo falta de contundencia, físico, fuera y liderazgo desde la retaguardia. En principio, todo de lo que adolece el Real Valladolid, lo contiene su último fichaje. En principio.

· La presentación, en ElDesmarque Valladolid | “¿Quién es, realmente, Lukas Rotpuller?” ·

Presentación LAV de LUKAS ROTPULLER como nuevo jugador del Real Valladolid para los cuatro próximos meses

Problemas de número
El fútbol es cuestión de rendimiento y Kiko Olivas y Fernando Calero no están a la altura de lo que se esperaba de ellos, sobre todo en el caso del central de Antequera. Tras la lesión de Deivid se dio una oportunidad ambos pero la prueba no terminó de convencer. Sin contundencia y sin automatismos de pareja, las expectativas volaron y Miguel Ángel Gómez y su equipo potenciaron esa idea de fichar que nunca olvidaron. Siempre había estado en su cabeza y tras la dura victoria (3-2) ante la Sociedad Deportiva Huesca, el Club atacó el mercado. Propuestas no faltaban. Era un ofrecimiento constante de jugadores pero, dada la situación, el Real Valladolid quiso atacar sus dos grandes problemas en una sola operación.

Viendo qué perfiles le quedaban en el equipo con el ‘4’ y el ‘5’ se decidió buscar otro estilo de jugador. No se ficharía lo más parecido a Deivid Rodríguez. Todo lo contrario. Ya que el resultado de este tipo de centrales está repetido en el vestuario y tras el ‘éxito’ de la apuesta, se buscó otro estilo. Se quería contundencia, fuerza, físico… Se quiso una propuesta radical a la ya existente. Queriendo cambiar de estilo, se varió de mercado.

Nada de la zona ‘propia’. Se buscó más allá. Otra concepción del fútbol, otro estilo, otra metodología, otra mentalidad… Firmando un perfil similar al ya existente, nada mejoraría; buscando otro, el éxito no estaría asegurado pero sí algo más cerca. Toca buscar el rendimiento desde otras perspectivas.

Un perfil físico muy necesario
Si la imagen exterior sirve para ver qué tipo de jugador ha firmado el Real Valladolid, la de Lukas Rotpuller es muy similar al estilo que tiene sobre el césped. Verle en acción es detectar un líder sobre el terreno de juego, un jugador muy físico y muy diferente al perfil que tenía el equipo de Luis César Sampedro. La sensación tras esta temporada es que los centrales pucelanos no defienden, sino todo lo contrario.

Alberto Guitián, Deivid Rodríguez, Fernando Calero y Kiko Olivas dejaron atrás a Álex Pérez. Fue en verano por una decisión muy clara de qué central buscaba el equipo. Con el tiempo, ésta es una apuesta que, por rendimiento individual y colectivo, no ha dado los frutos esperados.

Los centrales pucelanos dominan el balón y buscan tener el control del juego desde él. Rotpuller es diferente. Muy diferente. Es directo, fuerte, físico, contundente y expeditivo. Con el hándicap de saber cómo esta físicamente y sabiendo que éste puede ser un gran condicionante, la apuesta por él es clara. En un jugador de su estilo, estar bien físicamente es primordial. Más si cabe que en otros jugadores. ‘Vive’ de ello y sin un alto porcentaje de su estilo, su juego pierde muchos enteros.

Lukas Rotpuller, en un partido con la camiseta del Austria de Viena | <em><strong>Foto: SportPictures.at</strong></em>

Lukas Rotpuller, en un partido con la camiseta del Austria de Viena | Foto: SportPictures.at

Para Deivid Rodríguez, por ejemplo, no estar en sus mejores parámetros físicos no es un gran problema. El mismo confesó que estuvo jugando en malas condiciones por una lesión de cadera. Su juego no se resintió en exceso. Por el contrario, si Lukas Rotpuller está mermado físicamente, sí lo notará. Y mucho. Vive de todas esas condiciones que no ha demostrado tener el Real Valladolid en toda la temporada. Sin contundencia ni un juego expeditivo en su ADN, los de Luis César Sampedro son uno de los equipos más goleados de la categoría.

Dejando que Rotpuller muestre su juego y, asumiendo un tiempo prudencial por el ritmo competitivo que no tiene, el Real Valladolid crecerá tras la baja de Deivid Rodríguez. La evolución no llegará por perder a un jugador, ni mucho menos, sino porque una desgracia como la grave lesión del ‘15’ blanquivioleta le ha abierto al equipo la posibilidad de cerrar un fichaje que puede cubrir muchas de las carencias del equipo. En número, obviamente, pero también en conceptos futbolísticos.