Desde el 20 de febrero de 2007 acompañando al Real Valladolid con mucha opinión|Miércoles, abril 25, 2018
Estas aquí: Home » La frialdad de los partidos | Temporada 2017/2018 » Ontiveros y Gianniotas ‘hacen’ mejor a Jaime Mata
  • Sigue a LAV en

Ontiveros y Gianniotas ‘hacen’ mejor a Jaime Mata 

Real Valladolid 3 – 2 Cultural Leonesa | Los suplentes vuelven a ser vitales 

Luis César Sampedro puso el listón ‘alto’ y exigente. El empate (0-0) en Tenerife era “maravilloso” pero había que hacerlo bueno ante la Cultural y Deportiva Leonesa. No iba a ser un partido fácil y, como se esperaba, el duelo tuvo muchas dificultades para el Real Valladolid. Tras una de las mejores fases de juego del equipo en toda la temporada, el partido llegó al descanso en empate. Había que dar una buena respuesta y ésta llegó por el gran contenido que ofreció el equipo desde el banquillo. Javier Ontiveros y, sobre todo, Giannis Gianniotas devolvieron al mundo blanquivioleta uno de los principios de la identidad del entrenador pucelano. Si para Sampedro, los que acaban el partido son más importante que los titulares, Gianniotas y Ontiveros deben ser jugadores determinantes de cara al futuro porque ante la Cultural fueron decisivos.

· La crónica, realizada para ElDesmarque Valladolid | “Mata amplía su leyenda” ·

Jaime Mata y el resto de jugadores del Real Valladolid saludan tras el pitido final | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>

Jaime Mata y el resto de jugadores del Real Valladolid saludan tras el pitido final | Foto: LaLiga

Cuestión de rendimiento
Una de las primeras frases que pronunció Luis César Sampedro y que llegaron con fuerza al entorno blanquivioleta fue aquella en la que aseguró que para él eran más importantes jugadores que “terminan el partidos” que aquellos que lo empiezan. Con tres variantes desde el banquillo que se debe adaptar directamente al partido en juego y no al planteamiento base, el técnico gallego del Real Valladolid ofrecía posibilidades a todos los jugadores y no sólo a aquellos que forman en el once titular.

Con aquellas palabras, Sampedro quiso tener activada a toda la plantilla. Quería competitividad en la plantilla pero ésta, poco a poco, se fue perdiendo. El reparto de minutos se rompió y el vestuario comenzó a tener unas aportaciones muy planas en los partidos. El juego de los tres futbolistas del banquillo era muy débil. Sin grandes aportaciones de los jugadores de refresco, el Real Valladolid perdía fuerza en los 90 minutos y, como en Tenerife, carecía de consistencia con la que atacar los últimos 15 ó 20 minutos.

Ante la Cultural, las aportaciones de Javier Ontiveros, asistente en el penalti sobre Jaime Mata que valdría para la victoria, y Giannis Gianniotas, que aportó verticalidad, frescura y velocidad al equipo, fueron decisivas para los tres puntos. Marbellí y griego asumieron y cumplieron uno de los principios de la identidad que quiere proponer Luis César Sampedro para firmar una victoria tan decisiva como sufrida y llena de detalles que marcan que el Real Valladolid todavía no ha encontrado su equilibrio.

Brillante y desaprovechado
El nuevo ’10’ y el ‘7’ tuvieron que saltar al césped del Estadio José Zorrilla para dar un empuje al equipo. El Real Valladolid lo necesitaba por desperdiciar una de las mejores fases de la temporada y, sin duda, el mejor momento de juego de la segunda vuelta. La primera media hora del partido ante la Cultural y Deportiva Leonesa tuvo todo lo que el Real Valladolid debe ofrecer. Fuerza en la presión, claridad en el ataque y mucha finalización sobre la meta leonesa. Con un Pablo Hervías determinante, el Real Valladolid llegó a la primera media hora de juego con una renta de dos goles, una ventaja que desaprovecharía por falta de madurez.

El gol de Rodri Ríos, el primero que encaja Jordi Masip desde la derrota (4-2) en Pamplona, puso al equipo contra la pared. Sin fuerza ni ideas para responder, el duelo se inclinó hacia el lado del equipo de Rubén de la Barrera. Momentos dulces para el equipo visitante y de grandes dudas para los locales. La ilusión llego a poder ante la incertidumbre y costó un susto muy grande al Real Valladolid. Por convencimiento, Luis César Sampedro recuperó uno de los principios de su identidad, moviendo el banquillo desde la hora de juego, y comenzó a ganar un duelo que es determinante para la ambición y la realidad del equipo.