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El fútbol y la explotación de los errores del rival 

Real Valladolid 3 – 2 Real Zaragoza = El demérito rival superó la intención local

Cuando un equipo va ganando en el minuto seis por una diferencia de dos goles hay dos lecturas. Un fuerte inicio del equipo ganador, por un lado, y un inaceptable comienzo de partido del equipo perdedor. En el caso del último duelo del Real Valladolid en el año 2017, el Real Zaragoza parece el gran protagonista. Los jugadores de Natxo González arrancaron el partido con un nivel muy por debajo de sus posibilidades y dieron muchas facilidades al Real Valladolid. Con ellas, los de Luis César Sampedro encarrilaron el partido. Aprovecharon los errores y las facilidades del rival para comenzar a ganar el partido. Esa renta, ampliada con un nuevo gol de Jaime Mata, no sería suficiente para liberar de miedos y sufrimiento al Real Valladolid. Si el fútbol es cada vez más un deporte de errores y de aprovechamiento de estos, el Pucela los tuvo y, por ello, concedió al rival poder meterse en el partido y hacerle sufrir hasta firmar la victoria.

· La crónica, realizada para ElDesmarque Valladolid | “Una sufrida alegría” ·

Los jugadores del Real Valladolid celebran uno de los goles en la victoria al Real Zaragoza | <em><strong>Foto: LaLiga</strong></em>

Los jugadores del Real Valladolid celebran uno de los goles en la victoria al Real Zaragoza | Foto: LaLiga

De cara y muy pronto
Comenzar ganando un partido por una renta de dos goles cuando apenas se llevan siete minutos de juego es, obviamente, por acierto del equipo que llega al área y finaliza en dos ocasiones pero, también, por los errores del rival que permite que en ese tiempo se le pueda generar tanto. En esta ocasión, el premiado fue el Real Valladolid y el sancionado, otro. Por ello, y de la misma forma que siempre es criticable que el Pucela comience perdiendo los partidos, en esta ocasión lo es que los pucelanos hicieran dos goles en tan poco tiempo.

El Real Zaragoza no salió en actitud competitiva al partido y, gracias a ello, los blanquivioleta se distanciaron en el marcador. Tomaron ventaja en el partido tras aprovechar todos los errores del Pucela. En el primer gol liguero de Anuar Tuhami con el primer equipo y con un error de Mikel González, el Pucela podía demostrar que aprende de los errores y que lo vivido ante el Club Deportivo Numancia no se iba a repetir.

La remontada (2-3) del equipo soriano en el Nuevo Estadio José Zorrilla provocó un cambio de idea en los jugadores de Luis César Sampedro. Los blanquivioleta querían fomentar el contragolpe y, desde él, hicieron el tercer gol. Supieron aprovechar los espacios y potenciar sus fortalezas de velocidad. Marcaron el tercer gol y parecieron sentenciar el partido, hasta que los pucelanos demostraron por qué tienen los problemas defensivos que tiene. Un error en cadena, un gol del rival y un momento de dudas y sufrimiento.

Excesivos miedos finales
Con el primer gol de Borja Iglesias, el Real Valladolid comenzaba a ver las orejas al lobo pero, a su vez, entendía que ésta era una buena prueba para demostrar que lo vivido ante Jagoba Arrasate y los suyos fue un error. Por suerte, y tras una segunda parte de infarto y sufrimiento, Luis César Sampedro podía cerrar 2017 con una sonrisa. La victoria y los tres puntos se quedaban en Valladolid pero lo hacían con un triste regusto.

El Real Valladolid sumaba pero más por el hecho de que el Real Zaragoza no supo aprovechar los errores del Pucela que por merecimiento blanquivioleta. En la segunda parte y más tras el segundo gol de Borja Iglesias, el Real Valladolid fue un puñado de nervios. No supo ser él y las tornas variaron. Su en el primer acto fueron los visitantes los que tuvieron errores, en el segundo acto sería los locales. En el aprovechamiento de estos estuvo el resultado, el resumen final y el cierre de un triste año con un importante alivio.