Desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid|Lunes, diciembre 11, 2017
Estas aquí: Home » Artículos destacados » Los “veteranos” y la vital gestión de un vestuario
  • Sigue a LAV en

Los “veteranos” y la vital gestión de un vestuario 

Ángel García había sido el capitán blanquivioleta en los dos últimos partidos en un claro gesto de que la veteranía no es un grado para jugar con Sampedro. O, quizás, sí

Llevaba sorprendiendo Luis César Sampedro en sus últimas citaciones. A las ya constantes desconvocatorias de Javi Moyano y Alberto Guitián, en la derrota (0-3) ante el Gimnàstic de Tarragona, Míchel Herrero no entraba en la lista de 18. Sin dos de los capitanes en la convocatoria, Deivid Rodríguez y Borja Fernández no eran, por segunda jornada consecutiva, de la partida. Ni ’15’ ni ‘8’ participaban del partido. Aquella afirmación que asegura, y con razón, que Luis César “no se casa con nadie”, comenzaba a tomar tintes llamativos. Asumiendo que en el fútbol, como en la vida, existen rangos, roles y estatus, dejar fuera del equipo a jugadores de tanto peso como los ya mencionados podía suponer un ejemplo para todo el vestuario o un problema para la importante gestión de vestuario que se debe hacer en el fútbol profesional. Sea cual fuera el interés y el objetivo del entrenador gallego, en el empate (1-1) ante el Sporting de Gijón, todo cambió y volvió a la supuesta normalidad con la que se confeccionó esta plantilla el pasado verano.

Borja Fernández y Míchel Herrero, dos de los grandes regresos en Gijón, ante la AD Alcorcón<em><strong> (RealValladolid.es)</strong></em>

Borja Fernández y Míchel Herrero, dos de los grandes regresos en Gijón, ante la AD Alcorcón (RealValladolid.es)

¿“Bendito problema”?
Una de las frases, y tópicos, más usadas en el mundo del fútbol es aquella que asegura que “bendito problema” es tener dos jugadores para un puesto o dos futbolistas en buena forma, por ejemplo, para un partido. De un tiempo a esta parte no la comprendo. No compro que un problema sea positivo. Ese “bendito problema” supone una gestión de vestuario. Obliga a tomar unas decisiones que no pueden ser bien asumidas por los jugadores. Cada futbolista es diferente y siendo el término “justicia” el más subjetivo posible, la gestión de un vestuario nunca es fácil, y menos en un deporte cada más individual como el fútbol. Con egos y ambiciones.

Con todo es importante partir que en el fútbol hay roles. Estatus que definen los entrenadores o los directores deportivos. Incluso antes de jugar y ‘ganárselo’ en el día a día. Por ejemplo, y queriendo entrar en materia rápido; Kiko Olivas llegó al Real Valladolid para jugar. Un jugador del perfil con el que él llegaba firmaba por el Pucela para ser titular. Por ello le costará salir del once. De igual forma Antoñito Regal. Conocido por Luis César Sampedro y muy valorado por el entrenador, el ‘18’ tiene un rol destacado. No vale lo mismo lo que haga él que lo que haga otro. Por muy justo que pueda ser el cuerpo técnico, que no lo dudo, el prisma es diferente.

Con todo ello, la gestión del vestuario es difícil. La del Real Valladolid y la de cualquier equipo. Zinedine Zidane, por ejemplo, se ha hecho grande desde la gestión del vestuario. Hay entrenadores que se ganan al vestuario por sus análisis, sus entrenamientos, sus lecturas de partidos o por su personalidad. El francés lo ha hecho por ser el líder del equipo y por saber implantar, al menos hasta la fecha, una meritocracia muy marcada.

Sabiendo que en el fútbol todo lo marcan los resultados, Zidane obtuvo victorias a su llegada, cuando más los necesita, y todo fue rodado. Ahora, cuando Luis César Sampedro lleva cinco semanas sin ganar con el Real Valladolid, comienzan a salir debates sobre el equipo. Aquellas dudas o situaciones que ensombrecen las victorias, aparecen raudas ante la primera ‘crisis’. Por ello, y tras ver como jugadores de peso inicial se quedan fuera de las convocatorias y de los onces, queda la duda de saber qué problemas o éxitos puede tener la gestión que se vive en el vestuario blanquivioleta.

Los “veteranos” del Real Valladolid
Deja fuera de la convocatoria a jugadores del peso de Míchel Herrero, Javi Moyano o, incluso, Alberto Guitián no es sencillo. Un vestuario, en muchas ocasiones, se empuja por la fuerza de la juventud pero se dirige desde la experiencia de la veteranía. El Real Valladolid tiene ambos conceptos pero se puede dar la opción de que la dirección pierda motivación. De no tener, en el inicio, un peso muy destacado, ha pasado a ser irrelevante.

La meritocracia mencionada puede haberles dejado fuera. Nadie duda que Luis César Sampedro y su cuerpo técnico buscan lo mejor para el equipo. “Los mejores para ganar cada partido” , sí, pero con tantas jornadas en el horizonte y el desgaste de esta competición, el reparto en el peso puede ser una exigencia para el cuerpo técnico. Perder jugadores y de la experiencia de los señalados puede ser mortal para el equipo.

Luis César Sampedro, en la rueda de prensa posterior a la goleada (4-1) sobre el Córdoba CF <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>

Luis César Sampedro, en la rueda de prensa posterior a la goleada (4-1) sobre el Córdoba CF (RealValladolid.es)

Sean justas o no justas esas ausencias, las explicaciones pueden no convencer a todos y pese a que Javi Moyano asegurara hace unas semanas en Twitter que “responderán con trabajo y apoyando al resto de sus compañeros” porque “lo realmente importante es el Real Valladolid”, la situación parece condenada a enquistarse y, ya sea por meritocracia, justicia o castigo, el peor parado sería el Real Valladolid. Así, llega un momento determinante de la temporada por todos los aspectos. Incluida la gestión de vestuario.