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Un empate de sensaciones pero no de ilusiones 

U.D. Almería 1 – 1 Real Valladolid | Igualada para cerrar una exigente semana

La victoria (4-0) ante la Agrupación Deportiva Alcorcón era uno de esos duelos que se debe ganar, independientemente de cómo se juegue, para que otros partidos no generen presión en el equipo y dejen que el equipo no vaya exigido a esos duelos. Así, todo lo que se obtiene en el duelo es positivo. Bajo este patrón viajaba el Real Valladolid hasta Almería. La exigencia de los puntos en una dura emana ya estaba conseguida. Ahora, tocaba sumar sensaciones, rodaje y, si se podía, puntos. Finalmente fue sólo un punto el que se obtuvo en este largo viaje. La madera, por dos veces, y la poca fuerza con la que el Real Valladolid afrontó algunos tramos del duelo dejan como positivo un punto que cierra una dura semana de competición en la que los de Luis César Sampedro crecen bajo el uso de un mismo grupo de jugadores.

· La crónica del partido, realizada para ElDesmarque Valladolid | “Contra la madera” ·

Los jugadores del Real Valladolid abrazan a Jaime Mata tras el tanto anotado en Almería <em><strong>(LaLiga)</strong></em>

Los jugadores del Real Valladolid abrazan a Jaime Mata tras el tanto anotado en Almería (LaLiga)

Un duelo triple
El Real Valladolid se va haciendo. Parece tener automatizados algunos de los detalles de su estilo de juego, aunque no siempre los consigue llevar a la práctica. Con ello, el equipo de Luis César Sampedro no ha vivido una buena semana. Tras perder (4-1) en Vallecas, la victoria (4-0) ante la Agrupación Deportiva Alcorcón limitó muchos de los análisis de un equipo que no estuvo fresco. El tercer duelo liguero en siete días hace que lo vivido en Almería esté marcado por el doble enfrentamiento ante esos dos equipos madrileños.

Con la misma base para los tres partidos, incluso con la misma defensa en esos 270 minutos, el Real Valladolid firmaba un partido digno en tierras andaluzas. Lo cierto es que el equipo no mostró debilidad pero, tampoco, la fuerza y el ímpetu que se le podría presuponer tras una victoria tan clara en el marcador como exagerada en el juego. Lo vivido ante los de Julio Velázquez demuestra tener un equipo con pegada pero no hecho.

Endeble en muchas fases del juego, este Real Valladolid aún debe conjuntarse. En una fase aún de creación del equipo, los de Luis César Sampedro siguen dejando buenas sensaciones en muchos detalles de su juego, pero no ilusiones. La última semana de competición no puede emocionar al entorno blanquivioleta. Es imposible hacerlo porque los blanquivioleta, lejos de aspectos numéricos, no han sido ese equipo que se esperaba. El Real Valladolid no domina los duelos como se preveía y sigue dejando detalles, obvio y lógicos, de obligado trabajo.

Espacios. Objetivo y peligro
Pese a que el Real Valladolid no fue en Almería ese equipo que quiere su entrenador, sí que consiguió llegar al tramo final del partido en muchas de las circunstancias que Luis César Sampedro demanda. El míster quiere espacios y frescura en el último cuarto de campo. Por ello dotó al equipo de tres cambios en la zona ofensiva. Dejando a Jaime Mata como gran referencia, Pablo Hervías, Ibán Salvador y Toni Villa entraron al terreno de juego para intentar dotar al equipo de un plus en el tramo final del duelo y del terreno de juego.

Ciertamente, y olvidando la jugada de Jaime Mata que, entre René Román y el larguero eliminaron, el Pucela no fue ese puñal que se busca. No lo consiguió porque ciertos detalles del juego no estaban para él. El partido no tenía control. Era un ida y vuelta que no interesa al entrenador ni, obviamente, al equipo. De la misma forma que al Pucela le interesa poder tener metros para correr, éstos tienen que ser en zona ofensiva. Este Real Valladolid ni sabe ni quiere correr hacia su portería.

Con todo, el sufrimiento era tan grande como la expectativa. Había miedo a perder ese punto en el tramo final. Más miedo que ilusión por los tres puntos. Por ello, las sensaciones, sin ser malas, no generan la ilusión y la esperanza que el Real Valladolid esperaba dotar de una semana que deja al equipo con cuatro puntos más pero con una pequeña reducción de la inercia adoptada tras la victoria (4-1) sobre el Córdoba CF.


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