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Equilibrio, orden y temple para marcar diferencias 

Nacho Martínez cierra el lateral izquierdo del Real Valladolid adquiriendo el hueco de Luciano Balbi y cumpliendo a la perfección el patrón de juego y el perfil del argentino

Tras la marcha de Luciano Balbi del Real Valladolid, el equipo de Luis César Sampedro apenas contaba para el carril del ‘3’ con Ángel García. El canterano blanquivioleta necesitaba un compañero y Miguel Ángel Gómez ha sabido dotar al Pucela del perfil que el equipo necesita. La formación de extremo de Ángel le hace ser un jugador ofensivo y muy vertical. Por el contrario, Nacho Martínez, nuevo jugador blanquivioleta, es todo lo contrario. Posee un perfil de campo propio. Es un jugador muy parecido al lateral argentino ya que despliega unos grandes atributos defensivos. Con un buen golpeo ante opciones cercanas a la portería rival, el nuevo lateral blanquivioleta se siente más cómodo en espacios cercanos a su portero. Así, el equilibrio en el juego, el orden sobre el campo y su tranquilidad le señalan, sobre el papel, como un jugador diferencial.

Presentación LAV de NACHO MARTÍNEZ como nuevo jugador del Real Valladolid para los dos próximos años

Objetivo claro y definido
En su presentación como nuevo director deportivo del Real Valladolid, Miguel Ángel Gómez fue claro. Poniendo de ejemplo a los laterales, y más aún, las bajas que se habían producido en ellos, el andaluz no hablaba de que el Real Valladolid debía firmar jugadores para esos puestos, él mencionaba qué perfil debía buscar para cubrir esas bajas. A la espera de saber qué jugador sustituye a Markel Etxeberria en el lateral derecho, Nacho Martínez, procedente del Rayo Vallecano, cubre el puesto dejado por Luciano Balbi, indiscutible con Paco Herrera.

El propio entrenador pacense dio con la clave de la alternancia de laterales durante la pasada temporada. En la época en la que su Real Valladolid comenzó a utilizar una defensa de cinco jugadores, formación de poco recorrido, el actual preparador del Sporting de Gijón señalaba que cuando el equipo formara con carrileros, que nunca más lo hizo, el elegido para el carril zurdo sería Ángel. Cuando, por el contrario, la formación elegida tuviera una línea de cuatro, el ‘3’ sería Balbi. Ya en la segunda vuelta, el pacense se había dado cuenta de los diferentes perfiles que tenía en el carril zurdo y las variantes que estos le regalaban.

Haciendo uso de sus palabras y manteniendo a Ángel García en el equipo, pese a los tristes 299 minutos ligueros disputados en el lateral izquierdo, el Real Valladolid necesitaba el perfil de un lateral de campo propio. Luis César Sampedro demandaba un jugador equilibrado, con temple y atributos tácticos. El desequilibrio y la fuerza ofensiva de Ángel García son válidos y necesarios pero los detalles de la categoría de plata exigen laterales como Luciano Balbi y, ahora, como Nacho Martínez.

Rendimiento inmediato
Desconociendo, obviamente, el rendimiento que el ex del Rayo Vallecano puede ofrecer en su etapa en el Real Valladolid, su fichaje es necesario y sigue cumpliendo el patrón de “consecuente” y “sensato” de los últimos movimientos pucelanos. En edad de rendir y no de esperar un crecimiento y evolución a medio/largo plazo, el madrileño llegará al Nuevo Estadio José Zorrilla para adoptar un puesto principal y para ofrecer al Real Valladolid un estilo muy necesario en Segunda división.

En una categoría tan igualada pero, a la vez, tan cambiante, todos los equipos necesitan atacar pero, también, defender. Se deben entender todos los aspectos del juego. Los ofensivos y los defensivos. En estos segundos, Nacho Martínez se mueve bien. Sabe qué hacer en todas esas circunstancias y potencia aquello que no se pide pero que no todos tienen. Ser equilibrado, ofrecer coberturas, no perder el puesto, mostrar pausa con el balón y ofrecer y una buena lectura exterior, no sólo verticalidad, son detalles que, inicialmente, pasan desapercibidos pero que se notan ante su ausencia y que el Real Valladolid 2017/2018 no podía dejar escapar.

Nacho Martínez, durante un partido de pretemporada de 2015 con el Rayo Vallecano <em><strong>(RayoTotal)</strong></em>

Nacho Martínez, durante un partido de pretemporada de 2015 con el Rayo Vallecano (RayoTotal)

Sin Luciano Balbi, el Real Valladolid no perdía en ataque. Sin goles y con tres asistencias, su bagaje ofensivo no ha sido excepcional pero su trabajo en campo propio y las variantes ofrecidas en aspectos defensivos, equilibrios y coberturas, sí. Tanto que Miguel Ángel Gómez y Luis César Sampedro han sustituido al argentino con un jugador de un perfil idéntico. El Real Valladolid necesita a Nacho Martínez para competir en Segunda división. No para ganar partidos pero sí para no perderlos.