La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Táctica Pucela

Opciones de juego reales para suprimir el rombo

Cambio de formación y éxito. La goleada al CD Mirandés podría cerrar el esquema del rombo que tanto debate ha generado en estas 18 primeras jornadas ligueras

La salida de Alex López en el último partido y las anunciada rotaciones que Paco Herrera anunciaba para el centro del campo puede ser el punto principal para la muerte del esquema que tiene al rombo como eje capital •

Viendo el once titular con el que Paco Herrera recibía al Club Deportivo Mirandés la sorpresa era mayúscula. Alex López se quedaba fuera para dar entrada a Jaime Mata. Siendo el ‘9’ uno de los jugadores más destacados del partido y, a su vez, con el resultado en la mano (5-0), el Real Valladolid podría comenzar el entierro de esa base con la que el cuerpo técnico ha querido dotar al Pucela pero que ni ha convencido ni ha dejado grandes imágenes en la memoria. El juego pucelano tiene opciones reales para no apenarse de la pérdida total o parcial del esquema base que ha intentado tener este proyecto.

Once titular del Real Valladolid en el duelo ante el Club Deportivo Mirandés. Sin rombo ni Alex López <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Once titular del Real Valladolid en el duelo ante el Club Deportivo Mirandés. Sin rombo ni Alex López (RealValladolid.es)

Superioridades exteriores
Parecía más una contradicción que una elección pero la salida de Alex López del once titular del Real Valladolid regaló una de los mejores partidos de las dos últimas temporadas al Nuevo Estadio José Zorrilla. El equipo blanquivioleta, sin superioridad numérica en el interior del juego, las buscó en el exterior. En los costados ya no quería sorpresa, necesitaba superioridades y éstas se impusieron desde el primer momento. Llegadas de Luciano Balbi y Javi Moyano que por estancia y no por llegada debilitaban el entramado defensivo rival.

Así llegaba el gol inicial de Jose Arnáiz y, con él, comenzaba el posible entierro del rombo en el centro del campo que diseñaba Paco Herrera en la pretemporada. El entrenador lo ha tenido claro desde el principio. Es más, en varias ocasiones pasada lo ha querido imponer pero, por ejemplo, en el Real Zaragoza no pudo. Es una idea de esa parte de “burro” que tiene, como él afirmaba sobre el juego de Jaime Mata, y que puede haber quedado aislada tras el último partido y las sensaciones que éste deja.

Un entrenador debe mostrar personalidad y tener sus ideas definidas pero no morir por ellas. El propio Paco Herrera lo ha asegurado en más de una ocasión. En este sentido, él no morirá con el rombo pero sí que lo volverá a utilizar próximamente. Con la sensación de que sigue confiando en él porque quiere que ésta sea su seña de identidad y de diferenciación, la goleada ante el Club Deportivo Mirandés puede ser un partido que defienda muy mal el regreso del estilo y la instauración de unas peticiones que no convienen a varios de sus jugadores.

De individual al colectivo
Nadie duda de que Alex López sea un gran jugador. El mayor talento técnico del Real Valladolid, muy posiblemente, peor sin él el equipo estuvo bien. Fue diferente. Más vertical, más veloz y más exterior. Con esta propuesta y sin el ‘4’, el Nuevo Estadio José Zorrilla presenció el mejor encuentro de Jaime Mata. Trabajó, grandes movimientos, presencia en el área y gol. Lo tuvo todo. Se dejó sobre el césped. Igual que Juan Villar.

El máximo goleador entre las dos últimas temporadas es feliz en el costado. Necesita aparecer por sorpresa. No ser controlado. Se pone nervioso en el área y, como comentaba este martes en ElDesmarque Valladolid, sus goles pucelanos así lo demuestran. Aclimatado en ese rol de aparecer y con Jaime Mata como presencia en el área, el equipo se siente cómodo. El grupo y, también, José Arnáiz La actual estrella blanquivioleta se aclimata a las diferentes circunstancias y no dice que no al juego exterior.

Rinde, compite en él y lo hace junto al nivel de los interiores. El pasado domingo se vio un protagonismo excelso de los jugadores que acompañaban a André Leão. Míchel Herrero y Joan Jordán fueron el faro del juego blanquivioleta. La elaboración directa, el manejo del balón y de los tiempos pero a un ritmo alto y de transiciones que desarboló al equipo rival. Una propuesta seria, convincente y de gran resultado que puede haber encerrado una idea de Paco Herrera que nunca ha convencído en el mundo vallisoletano.

Solo ante el peligro
Sin celebraciones y sin estridencias pero si el Real Valladolid no vuelve a usar este rombo en el centro del campo, la alegría será total en el entorno del equipo. Nunca ha convencido este esquema en tierras vallisoletanas. Ha sido analizada como un estilo poco exitoso para la categoría e ineficaz para el estilo pucelano. Para muchas voces ralentiza la velocidad de juego y deja fuera de su zona de juego a muchos jugadores importantes. Jaime Mata, Juan Villar, Raúl de Tomás, Joan Jordán, Sergio Marcos o Javi Moyano pierden parte de sus credenciales.

Los delanteros no viven cómodos en su movimiento exterior, los extremos se ven atados y los laterales pierden potencial al no mostrar su versión exigida de ser carrileros. El Pucela pierde frescura, alternativas y esos espacios que exige su propuesta con la superioridad numérica en el centro del campo. Con la sensación de acumulación en muchas zonas y de ausencia en otras, la posible muerte o marginación del rombo no conllevará ningún lastre. Será una pequeña fiesta en los aledaños del feudo blanquivioleta.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.