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El breve recorrido que permite esta irregularidad 

C.D. Numancia 2 – 1 Real Valladolid | Los de Paco Herrera confirman su nueva caída

Después de la brillante imagen en la victoria (2-0) ante el Sevilla Atlético el Real Valladolid obtuvo una buena dinámica. Ilusionaba y parecía haber adoptado la carrerilla necesaria para confirmarse en la zona de play-off. Todo se frenó con la derrota (2-0) en el Martínez Valero y se confirmaba en Los Pajaritos. Con la caída ante los de Arrasate los pucelanos hacen de la irregularidad su guión definitivo para la temporada y, por ello, muestran los altibajos que le llevan a ser un ejemplo en la categoría tan pronto como un equipo débil y sin mordiente. El Real Valladolid muestra un camino tan peligroso como similar al de la temporada pasada. Hace un año no se encontró el guión y ahora éste parece ser demasiado débil como para ser la base de un éxito.

Míchel Herrero se lamenta tras una ocasión fallada durante los primeros 45 minutos disputados en Soria (LaLIga)

Míchel Herrero se lamenta tras una ocasión fallada durante los primeros 45 minutos disputados en Soria (LaLiga)

¿Peor que en Lugo?
Tras la derrota (1-0) en el Anxo Carro ante el Club Deportivo Lugo, Paco Herrera hablaba en la rueda de prensa de la mala primera mitad de su equipo. Así la calificaba y esperaba que ésta fuera historia y que nada se pudiera parecer a ella. Tristemente, dos meses después llegaría y, quizás, la superaría. Los primeros 45 minutos del equipo del Real Valladolid en Los Pajaritos de Soria están muy lejos de lo que se puede esperar del equipo y, sobre todo, de lo que se le deba exigir a un grupo como éste.

Desde verano se hablaba de las fuertes apuestas que había realizado el Real Valladolid en el mercado de fichajes. Calidad y juventud a espuertas pero que, por diferentes circunstancias llegaban a la ciudad del Pisuerga como grandes incógnitas en un ‘proyecto de oportunidades’. Era y es difícil saber qué será de Sergio Marcos al final de temporada, incluso de Ibán Salvador o de Markel Etxeberria. Son jugadores de potencial pero que, actualmente, son sólo eso. Proyectos como el blanquivioleta. Ambos unieron sus caminos por la fuerza y el empuje que entre ambos podían dar pero que, por el momento, no encuentran ni en el estilo ni en la regularidad.

No existe la regularidad y en Soria, Ibán Salvador lo demostró. El ‘28’ es un gran jugador. Se trata de un futbolista que demostró en pretemporada todo lo que es capaz, y no fue poco. Descaro, irreverencia, golpeo, velocidad y juego individual. Un jugador que no se esconde y que se siempre expone sus cualidades y que, por lo tanto, se expone a la crítica como pocos. Muestra qué es y en Soria, esto fue nervios, estrés y exceso de celo. Tras varias semanas sin jugar y más de dos meses sin ser titular, fue el reflejo de los primeros 45 minutos. Un Real Valladolid que no supo dónde estaba, igual que el internacional por Guinea Ecuatorial.

Diferencias ofensivas
Tras el descanso Ibán era sustituido. No era su día y Paco Herrera no lo exhibía más. No le interesaba hacerlo. Lo guardaba para evitar un daño mayor a la imagen del jugador. Entraban Ángel García y, poco después, Raúl de Tomás. El ‘47’ demostraba su estado de forma, muy lejos del de muchos compañeros y sorprendente al ver su rol secundario de las últimas jornadas. El madrileño es el jugador ofensivo más determinante del Real Valladolid. Por delante de cualquier delantero y destacado sobre otros jugadores del centro del campo con vocación de ataque.

Desde la lesión de Jose Arnáiz, Raúl de Tomás demuestra una determinación que ni Jaime Mata tiene ni a la que se acercan el resto de compañeros. El momento del ex del Real Madrid Castilla podría ser vital para un equipo que no se puede permitir más el lujo de perderle. Es referencia, calidad y gol. Un jugador franquicia para hacer los partidos del calado que necesita el equipo y de la exigencia ofensiva a la que los de Paco Herrera no llegan. Las dos últimas salidas muestran un perfil débil de un equipo sin ‘9’, sin fuerza y sin personalidad en ataque. Un Real Valladolid con grandes diferencias ofensivas entre jugadores con un trato opuesto a las sensaciones mostradas.

Triste irregularidad
Sin saber con qué ataque formar y dando saltos entre un estilo y otro, apostado por unos jugadores y, poco después, por un perfil radicalmente opuesto se demuestra la irregularidad con la que está trabajando este Real Valladolid en la actualidad. Sin capacidad de éxito en la inestabilidad, el equipo expone la irregularidad de su juego y sus resultados como su seña de identidad en las últimas jornadas y que muestra el futuro como una ventana llena de incógnita. Sin una personalidad fija, la competición se hará larga, costosa e insulsa. El Real Valladolid no podrá hacer frente a ella y cumplirá los objetivos de la pasada campaña como sinónimos de la actual.


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