La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Opiniones pucelanas

Un buen Pucela debe crecer hasta en las derrotas

Entendiéndola bien, la visita pucelana a Elche puede tener una nueva lectura

Dicen que «perder nunca es bueno». Obviamente no lo es. Ésta es una de las frases típicas del fútbol, llena de tópico y que contiene mucha verdad pero que no debe ser asumida siempre así. Perder un encuentro (2-0) como hizo el Real Valladolid este pasado sábado en el Martínez Valero de Elche es un punto de inflexión para el equipo. Los de Paco Herrera, en un mal partido, vieron cómo se les puede defender y un estilo rival en el que el objetivo principal es minimizar las labores ofensivas de los pucelanos. Lejos de ser un miedo por ver cómo se puede bloquear al equipo, éste es un formato para ver que el camino está localizado y que éste es muy valorado por la categoría. Perder no es bueno pero las connotaciones que una derrota puede tener no siempre son negativas. Toda derrota a estas alturas de la temporada tiene futuro si se sabe entender

Los jugadores ilicitanos celebran el primer gol anotado por Alex Fernández al Real Valladolid el sábado <em><strong>(LaLiga)</strong></em>
Los jugadores ilicitanos celebran el primer gol anotado por Alex Fernández al Real Valladolid el sábado (LaLiga)

De Juan Ignacio a Toril
Un entrenador, un buen preparador, puede ser influyente en el diseño del partido. De la categoría que sea. Alberto Toril, como bien apuntaba Paco Herrera en su comparecencia en Elche y como fue analizado en estas líneas, tuvo un peso importante el transcurso del partido. Una relevancia tan destacada como la que tuvo Juan Ignacio Martínez el 8 de marzo de 2014 en la victoria del Real Valladolid ante el Fútbol Club Barcelona de Gerardo Martino, el partido en el que más recuerdo que un entrenador pucelano marcó inesperadamente el devenir del juego.

Como en el último partido pucelano, aquel día el planteamiento de un entrenador fue determinante. Juan Ignacio Martínez firmaba un diseño diferente sobre el papel pero determinante en la ejecución. La entrada de Marc Valiente en el centro del campo, la incursión de Fausto Rossi en el costado diestro y la dupla ofensiva entre Manucho y Javi Guerra fueron novedades del cuerpo técnico pucelano ante un duelo en el que, supuestamente, no iban a ser protagonistas. El entrenador alicantino lo sabía y, por ello, adaptó su juego. Lo hizo tanto que, con el tempranero gol anotado por el equipo pucelano, el partido se puso en ventaja. El hecho fue similar al último partido pucelano.

El Elche de Toril proponía ser secundario con el balón pero incipiente en las transiciones. Además, el tanto de Alex Fernández en los primeros minutos del partido marcó el encuentro. Nada partía de cero. Todo lo hacía desde el revés de un gol en contra o de un gol a favor, dependiendo de las circunstancias. Igual ocurría en el Martínez Valero. El planteamiento de Toril, acertado en muchos detalles, cobraba sentido con el tempranero gol. La confianza de unos debilitaba la de otros y el camino parecía marcado. Todo era sencillo para unos pero muy costoso para otros. El planteamiento inicial hacía efecto y el gol anotado potenciaba las ideas.

Influyente Herrera
Tras la derrota de este sábado el comentario más escuchado en el entorno del Real Valladolid es que el equipo blanquivioleta había mostrado en Elche la forma desde la que se le puede hacer frente y un camino peligroso sobre el que los rivales le pueden atacar. Para mí es un comentario muy alejado de la realidad ya que este Pucela cumple el perfil de un conjunto maduro, sensato y trabajador.

Es cierto e innegable que Paco Herrera cayó en una trampa. Tiene ‘derecho’ a equivocarse y a ser trabado por un rival. El Pucela falló. Fue superado en los primeros minutos pero, por el contrario, vio que tiene a un entrenador fuerte, convincente e influyente en el juego. El cuerpo técnico asumió sus errores en el descanso y tomó cartas en el asunto en el descanso con dos sustituciones. Éstas no fueron positivas y el Real Valladolid no saldría de la inercia a la que le había empujado el acertado planteamiento rival.

Un motivo para crecer
El Elche le había tomado la medida y el marcador, a su favor, era un arma ante los intentos pucelanos. El Real Valladolid chocaba constantemente con una pared. No sabía salir de su idea inicial. Como todo tiene un inicio, la ‘versión B’ del Pucela debe estar en el Martínez Valero. En el estadio ilicitano los de Herrera vieron cómo son valorados en la actualidad. No son un equipo más. Son un conjunto al que se le hace frente por su estilo. La derrota en Elche marca un punto sobre cómo se le hace frente a los vallisoletanos.

La sexta derrota de la temporada debe ser un espaldarazo a la confianza del grupo. El estatus que se ha ganado el equipo en las últimas semanas obliga a entender que no es un equipo más. Es un rival con fuerza, con alternativas y que genera miedo. Crea respeto en la categoría. Los rivales van a trabajar sobre él con un estilo diferente. Saben que el Pucela es protagonista, que quiere serlo y que de un tiempo a esta parte lo ha conseguido.

Así, Alberto Toril muestra que siendo secundario se puede hacer daño al Pucela. Al actual Real Valladolid, aquel conjunto que mejora semana tras semana y que tiene en su líder a un entrenador con más de 400 partidos en la categoría, lo sabe y entiende qué debe hacer para el avance del equipo y para que éste crezca ahora desde la buena lectura que deja el partido en el Martínez Valero que, siendo sincero, no es pequeña. Palpar el respeto que se tiene al equipo es vital para dar confianza y poso a un equipo que, como todos, debe crecer hasta en las derrotas.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.