La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Linternazos de Velasco

Joan Jordán. Siempre en mi equipo y en el campo

Recuperado Joan Jordán para la causa pucelana, el Real Valladolid transmite otras sensaciones y cosecha otros resultados que sin el ’19’ en el terreno de juego

La necesidad que tiene el equipo de Paco Herrera sobre el centrocampista catalán se demuestra con los últimos partidos, las últimas muestras de juego pero, sobre todo, tras los últimos resultados. La cara y la cruz •

Durante la racha de cinco derrotas consecutivas, Joan Jordán sólo participó en la derrota (3-2) ante el Levante en el Ciutat de Valencia. En el resto de partidos no se visitó de corto. Sí lo hizo en los dos últimas victorias, en el duelo de Vallecas o en la convincente victoria ante el Girona en el José Zorrilla. Obviamente, nada es casualidad y el equipo pucelano agradece el regreso de un jugador solvente en defensa, brillante en ataque y determinante a balón parado. El ’19’ blanquivioleta es una parte vital del Real Valladolid, aquél que pide que esté siempre en el once titular y que nunca sea sustituido.

Joan Jordán durante su presentación en el estadio José Zorrilla durante el pasado mes de agosto <em><strong>(RealValladolid.es)</strong></em>
Joan Jordán durante su presentación en el estadio José Zorrilla durante el pasado mes de agosto (RealValladolid.es)

Talento detectado
Recuerdo que durante este verano, después de hablar con él sobre los fichajes de Isaac Becerra y Jaime Mata, Jordi Bofill me aseguraba que el Real Valladolid se llevaba otro gran jugador. Además de por la admiración que tiene por el ‘13’ blanquivioleta y el agradecimiento sobre el ‘9’, este redactor del Girona para Vavel me afirmaba que Joan Jordán era un gran jugador y una brillante incorporación. “Uno de los mejores fichajes de la categoría”, llegó a afirmar en su cuenta de Twitter durante el pasado mes de agosto.

Tal seguridad me generó una expectativa muy alta sobre un jugador que conocía pero del que no poseía gran información visual. Sabía quién era, de qué jugaba, cuáles eran sus grandes cualidades pero no tenía un gran recuerdo de verle jugar con el Real Club Deportivo Espanyol. La ilusión creada por los comentarios pericos pero, sobre todo, por la seguridad de Jordi Bofill en hablar de él se confirmaba con un detalle de pretemporada. El hecho de que Paco Herrera confiara en él para el partido más destacado de la pretemporada era un gesto de trascendencia y un indicativo de para qué firmaba su primera salida del Espanyol.

A las pocas horas de incorporarse al Real Valladolid en la concentración de Melgaço, el jugador era titular en el duelo ante el Celta de Vigo. Una demostración rápida y directa de que el centrocampista llegaba al Pucela para ser determinante. No iba a ser uno más. Debía ser protagonista desde el primer día. La pregunta al ver la noticia era por qué ese rol pero vistos los primeros 12 encuentros pucelanos de la temporada se entiende y muy bien el motivo de esa confianza inicial del cuerpo técnico pucelano.

Un jugador completo
Ya no es que Jordán trabaje bien en el centro del campo, que lo hace, ni tampoco que sea el equilibrio, que también, es que da el punto diferencial a nivel ofensivo y la pausa necesaria en el entramado defensivo. En cualquier objetivo y función del partido es diferencial. Se trata de un jugador completo al que se le deben añadir detalles de futbolista de élite. Su poderío con el balón y su fuerza a balón parado son detalles que no pasan desapercibidos.

No se esconden ni por sensaciones, ni por juego, ni, por supuesto, por resultados. Con él, el Real Valladolid ha sido uno. Sin él, otro bien distinto. Con él sobre el terreno de juego los de Paco Herrera se adueñan del partido y firman actuaciones tan brillantes como la realizada en la victoria (2-1) ante el Girona. La batuta del catalán en los primeros 45 minutos fue determinante para que el Pucela hiciera el mejor tramo de la temporada y, posiblemente, de los dos últimos años. En el fútbol no existen las casualidades y con Joan Jordán en el campo, menos.

«Normal que sea cedido»
Hoy, durante la tertulia en la que participo en Radio Marca Valladolid todos los martes, hablaba largo y tendido de este tema. Joan Jordán es un alto porcentaje del éxito actual Real Valladolid. Si la mala racha de cinco derrotas consecutivas se produjo sin él en el equipo, su regreso ha sido determinante para cerrarla. Yo, lo tengo claro, y mis compañeros de tertulia, también. La realidad no se esconde ante nadie.

Reflexionando sobre ello he recordado una interacción en Twitter este pasado fin de semana. Tras un tweet elogiando al catalán, un twittero me afirmaba “qué pena que sea cedido”. La cuestión principal no es que sea una lástima, «es que es normal», pensé. Tiene su lógica. Un jugador de estas cualidades y con este potencial debe estar siempre en lo más alto. Que se deba formar es otro aspecto y de él se aprovecha el Pucela porque, tristemente, el Real Valladolid sólo puede optar a estos jugadores en la actualidad en préstamos.

Por suerte y si todo sucede como se sueña en el estadio José Zorrilla, la de Jordán será una cesión de dos temporadas. En ellas será importante siempre. Lo está siendo en el inicio de esta campaña donde afirma con minutos, juego y resultados que él siempre debe estar en el equipo. No ofrece dudas. El Real Valladolid debe ser Joan Jordán y diez más. Uno u otros pero el ‘19’ siempre en el terreno de juego.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.