La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Las pilas

El perfil idóneo para volver con dudas para crecer

Paco Herrera ya ha vivido historias similares a la que le tocará en el estadio José Zorrilla. Ha crecido con ellas pero deja muchas dudas para un futuro a largo plazo

Ya sea en Zaragoza, en Las Palmas o en Vigo, en lo que son sus experiencias más recientes, Paco Herrera ha convivido con presiones muy similares a la que le va a tener que tocar en el estadio José Zorrilla. Aquellos entrevistados para revisar su pasado en sus últimas experiencias valoran positivamente su llegada el Real Valladolid y el éxito que puede tener con en Pucela en Segunda división. Las dudas sobre el experimentado preparador catalán llegan al analizar sus opciones de forjar un proyecto a largo plazo. Ahí, todos se muestran recelosos de sus opciones.

Paco Herrera posa con una bufanda del Real Valladolid en su presentación en el estadio José Zorrilla (Andrés Domingo | RV.es)
Paco Herrera posa con una bufanda del Real Valladolid en su presentación en el estadio José Zorrilla (Andrés Domingo | RV.es)

Idóneo para luchar
Paco Herrera es un entrenador que deja huella en todos los lugares en los que ha trabajado. Mientras Patricia Felipe asegura desde Las Palmas que «es un entrenador muy cercano y que me gusta mucho», Raúl Gascón piensa que, pese al fracaso en La Romareda, es «una buena opción para un equipo que quiere ascender». Estas opiniones también las comparten desde Vigo ya que «caló muy bien entre los aficionados», como nos recordaba Gustavo Agulla. El catalán es un entrenador con muy buena presencia y nombre en Segunda división. Si sus dos ascensos lo demuestran, su larga experiencia de 385 partidos de plata lo corrobora todo.

Ahora, tras su primera semana con el Real Valladolid, es un buen momento para preguntar en los diferentes puntos de la geografía española que han visto al catalán en una situación similar a la que va a vivir en Pucela cómo puede responder el entrenador. Pese a tener sólo un año de contrato la idea blanquivioleta es poder convivir con él durante muchos más. La cuestión es saber si un preparador que no ha durado más de dos años y medio en ningún club es la base para poder cambiar el club blanquivioleta y esperar que lo asiente.

Antes de saber si su perfil es éste, no hay duda, como deja claro su especial de presentación, que con él el equipo va a luchar como pocos y como, sobre todo, no hizo la temporada pasada. Paco Herrera, y su valioso cuerpo de trabajo, inyectará competitividad en el equipo porque se confía ciegamente en que es el entrenador idóneo para devolver rasgos necesarios al club pero que, a su vez, guarda pequeños detalles que no dejan verle como el futuro a largo plazo del banquillo vallisoletano.

Necesidad de presente
En realidad no interesa mucho qué puede ser del entrenador catalán en el futuro. Siendo claros, realistas y sinceros sólo afecta que elimine el recuerdo de la pasada temporada, que forme un equipo competitivo y que pueda cumplir los plazos que le llevan a poder luchar pos las primeras plazas de la categoría. En este punto, el necesario y prioritario, todos los que le conocen están de acuerdo y confían en él. Patricia Felipe, desde Gran Canaria, afirma que “puede ser un gran entrenador no sólo en el presente sino en el futuro a corto plazo”. Ella es la más positiva respecto al futuro del entrenador.

Por su parte, Raúl Gascón es rotundamente negativo. “No le veo para encabezar un proyecto a largo plazo”, asegura desde Zaragoza. Gustavo Agulla, en Vigo, sí le ve con futuro y le califica como “un entrenador sobre el que construir un buen proyecto”. Obviamente el término “proyecto” engloba una visión de más de una temporada y sobre él va a trabajar el preparador. Para que éste puede obtener el resultado que se busca se debe crear un éxito inicial. El ascenso o la pelea por él hasta los últimos días de la temporada le harían ser visto con ese perfil de futuro que, actualmente, parece no tener.

· #BienvenidoPacoHerrera, todo el especial sobre la llegada del catalán al Real Valladolid ·

Las experiencias tras un ascenso no han sido muy buenas para él. En Vigo y Las Palmas no terminó la temporada tras firmar un gran éxito. No supo cambiar de mentalidad y así se ha creado una etiqueta que le lleva a estar anclado en Segunda y no verle como un entrenador de grandes proyectos sino de grandes actuaciones.

El ejemplo de los datos
Paco Herrera llega al Pucela, como lo ha hecho desde su regreso a los banquillos en 2008, para dar un cambio total al club. Asumir decisiones difíciles y dotar al club de activos y metodologías necesarias para su realidad. Principalmente triste. No le será fácil hacerse fuerte en Valladolid. No lo ha sido nunca en su carrera. La movilidad que muestra en sus entrenamientos y en su actitud inquieta en el banquillo durante los partidos lo demuestra con un dato sorprendente que le define como entrenador.

En su larga carrera como míster sólo ha realizado completas seis de las 18 campañas que lleva en los banquillos. Con esta cifra es lógico y normal no verle como un hombre de futuro. Eso sí, la realidad dice que si consigue llevar al Pucela a los altares de la categoría, el futuro será secundario. Mientras el Pucela olvide con él uno de los tramos más tristes de su historia, siempre será recordado y valorado en el seno del estadio José Zorrilla. Ahora, eso es lo que importa. El futuro, futuro es y de él no se alimenta el fútbol.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.