La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Luces sobre los fichajes

Luismi, el modelo de centrocampista necesario

Luismi Sánchez inyecta savia joven y de calidad al centro del campo del Pucela

Luis Miguel Sánchez, ‘Luismi’, aterriza en Valladolid como un jugador desconocido en el panorama nacional pero con un potencial enorme que enseñar y unas cualidades muy reseñables a la espalda. Potencia física, equilibrio y colocación táctica son las señas de identidad que le definen y que le convierten en el ansiado modelo de centrocampista que el Real Valladolid ha echado de menos durante las últimas temporadas.

Luismi Sánchez, a la derecha con chichonera, durante un partido con el Sevilla Atlético ante el Marbella (Marca)
Luismi Sánchez, a la derecha con chichonera, durante un partido con el Sevilla Atlético ante el Marbella (Marca)

Incógnita e ilusión
La contratación de este centrocampista gaditano despierta sensaciones contradictorias. Por una parte es innegable que Luismi es una incógnita. Los escasos minutos disputados la pasada temporada en Sevilla, debido en parte, a la competencia que tiene un club tan importante son un handicap. A nivel profesional no ha disputado minutos suficientes que proporcionen la seguridad de que su potencial se va a acabar convirtiendo en una realidad. Por último está el miedo de la lesión craneal que sufrió. Aunque parezca superada, siempre arroja ciertas dudas. Es cierto que el ex sevillista promete mucho pero le queda todo por demostrar en la capital vallisoletana.

En el lado positivo, siendo moderadamente optimistas, su potencial ilusiona. La misma necesidad de demostrar lo que vale le convierte en un jugador con hambre y deseoso de mostrar sus aptitudes futbolísticas. Luismi tiene calidad para jugar en Primera divisón y convertirse en un jugador reseñable en la categoría de plata esta temporada. Si bien es cierto que aquella lesión frenó su progresión, su lucha y esfuerzo le volvieron abrir las puertas del fútbol profesional. Posee unas cualidades que no se limitan al físico y a la capacidad defensiva señaladas con anterioridad. El centrocampista no está exento de calidad. Es seguro en el pase, tiene un buen desplazamiento en largo e impone orden táctico.

Modelo ansiado por el Real Valladolid
Las plantillas conformadas por el Real Valladolid en los últimos años han tenido múltiples problemas aunque si hubiera que señalar el principal inconveniente, éste ha sido no encontrar el equilibrio en el centro del campo. La base de esta carencia es la falta de un mediocentro defensivo específico. El llamado «pivote». El Krichowiak del Real Valladolid, salvando las distancias. Ahora ese perfil de jugador está, sin lugar a dudas, en Luis Miguel Sánchez.

· #BienvenidoLuismi todo el especial sobre la llegada del jerezano al Real Valladolid ·

Esta figura es vital. Esconde problemas tácticos, da alternativas y disimula errores. Sin este perfil de jugador cada error es demasiado castigo y se necesita de una perfección en el juego demasiado elevada para lograr los objetivos que acaba desgastando. El Real Valladolid no ha sido capaz en las últimas temporadas de mostrarse como un equipo solido y constante y, en parte, la base del problema se encuentra en la falta del perfil que te proporciona este poso. El Pucela ha necesitado jugar grandes partidos para ganar ya que su fragilidad fisica y táctica penalizaban cualquier mínimo error.

Durante el pasado mercado de invierno, Lusimi fue una pieza deseada por múltiples equipos y es que el nuevo fichaje desprende que puede ser ese jugador que domine la zona media del juego en Segunda división. Con él, Braulio sigue demostrando que lleva muchos meses preparando el nuevo proyecto y que quiere resarcirse con la afición pucelana de la mala gestión y confección de plantilla llevada a cabo la pasada campaña.

El compañero perfecto
Que el Real Valladolid no haya tenido esta clase de medio las últimas temporadas no quiere decir que no lo haya buscado. De hecho, a su manera, Álvaro Rubio lo fue. Con menos físico y siendo más Sergio Busquets que Grzegorz Krichowiak, el riojano fue el ancla del centro del campo del club durante una década. El entrenador dentro del campo. Pero en estos momentos, siendo todavía aprovechable, no puede comandar la nave blanquivioleta con regularidad y constancia.

En André Leão se quiso encontrar también ese estilo pero el luso ha demostrado que no es el tipo de jugador que nos hemos empeñado en pedir que fuera. En parte, ha decepcionado por ello. En Valladolid se pretendía que se convirtiera en el jefe del medio, que sujetara al equipo y le diera personalidad y no ha resultado posible porque  el portugués no es un centrocampista defensivo y obligarle a serlo ha limitado sus mejores cualidades. Con un escudero como Luismi a su lado, André podrá desplegar todo su potencial. Podrá descolgarse en ataque y enseñar su versión más ofensiva, aquella por la que fue el primer fichaje de Braulio en Valladolid.

Si se da bien su incorporación, Luismi puede ser un jugador de futuro en el Real Valladolid. Un proyecto de jugador para varios años en un club que necesita estabilizarse ya sea con la permanencia de jugadores o con la venta de aquellos que sobresalen. El club pucelano está sorprendiendo para bien con estas primeras incorporaciones y parece haber cambiado el rumbo hacia un modelo mucho más sostenible.