La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Las pilas

La mancha actual de Paco Herrera es zaragocista

Tras Vigo y antes de llegar a Las Palmas, Paco Herrera fracasó en Zaragoza. 30 partidos en La Romareda son su peor bagaje desde el regreso a los banquillos

Lo cierto es que Paco Herrera llega al Real Valladolid con el éxito de los ascensos con el Celta de Vigo y la Unión Deportiva Las Palmas. Lógicamente, se intenta minimizar el fracaso que significó su andadura por el Real Zaragoza. El catalán firmó por el club maño para sustituir a Manolo Jiménez y hacerlo tras el descenso de categoría del club aragonés. Con 30 jornadas a sus espaldas, el club maño decidió destituirle tras asentarse en la mitad de la tabla. Su Real Zaragoza nunca fue ambicioso y jamás llegó a luchar por los puestos de play-off. Con más derrotas que victorias y más goles encajados que anotados, el paso por La Romareda del nuevo entrenador del Real Valladolid significa su mayor borrón desde que regresó a los banquillos en el año 2009.

Paco Herrera durante uno de los entrenamientos de su etapa en el Real Zaragoiza (Heraldo)
Paco Herrera durante uno de los entrenamientos de su etapa en el Real Zaragoiza (Heraldo)

La dificultad zaragocista
Hablar de la etapa de Paco Herrera en La Romareda es mencionar globalmente del fracaso que supuso ganar diez partidos de 30 y perder 11. La etapa del catalán por tierras aragoneses estuvo marcada por los propios problemas de la institución, hecho que coinciden en destacar tanto Raúl Gascón, joven periodista aragonés, y Belén Sancho, coordinador del Real Zaragoza en Vavel.

[quote style=»3″] Era prácticamente imposible que aquello pudiera saliera bien. Gracias que no se descendió.
Raúl Gascón (@RaulGascon94), desde Zaragoza , narra cómo fue la temporada de Paco Herrera en la Romareda.[/quote]

Pese a que Paco Herrera no enganchó con el entorno desde su llegada, la dificultad para hacerlo era muy alta. La depresión tras un descenso es elevada y llegar a un club tan roto como el aragonés en aquel momento debilitaba el peso del entrenador y la fuerza para hacerse con la situación. La crítica al trabajo del nuevo entrenador blanquivioleta es muy alta por parte de Belén. “Personalmente, no fue un entrenador que me convenciera para el proyecto” porque, para ella, “para llevar un equipo a Primera necesitas un entrenador con carácter y, sobre todo, capaz de aguantar la presión de La Romareda”. Ella cree que “no supo llevar ese factor”. La imagen de Herrera no estuvo reforzada en ningún momento hasta asegurar que “su etapa fue sin brillo alguno” ya que “el equipo fue incapaz de encontrar el juego”.

Gran parte de esos condicionantes que enumera Belén los comparte Raúl. “Fue una etapa muy complicada para el club”, asegura porque “desde el verano el ambiente estuvo muy crispado entre afición y club”. Tal era la situación que “era prácticamente imposible que, fuera quien fuera el entrenador, aquello saliera bien”. La situación era peliaguda hasta el punto de que “gracias que no se descendió a Segunda B”. Pese a las dificultades y el clima que se va a encontrar Paco Herrera en Valladolid, nada será comparable a lo que tuvo que vivir en el Real Zaragoza en la temporada 2013/2014, el gran borrón tras su regreso a los banquillos.

Apagafuegos
De la mano de García Pitarch, actual director deportivo del Valencia, Paco Herrera tuvo problemas desde el primer entrenamiento. No hay que olvidar que un incidente entre unos aficionados y algunos jugadores de la plantilla obligaba a suspender uno de sus primeros entrenamientos con el club. Avanzada ya la pretemporada y, como asegura Raúl, la planificación zaragocista dejó mucho que desear.

· #BienvenidoPacoHerrera, todo el especial sobre la llegada del catalán al Real Valladolid ·

“Gran parte de la ayuda por el descenso se gastó en los finiquitos de los jugadores que venían de Primera, y el resto se malgastó”, afirma mientras asegura que el equipo, futbolísticamente, dio bandazos y nunca se encontró. Pese a que fue elegido mejor entrenador del mes cuando “tenía a tiro la zona de ascenso directo”, unas maniobras desde las oficinas del club desestabilizaron más aún el club y destrozaron gran parte de su trabajo.

Así cuenta Raúl aquellos hechos ocurridos entre los mes de enero y febrero. “Cuando pareció que se enderezaba el rumbo, García Pitarch dinamitó el vestuario con los despidos de Movilla, Javier Paredes y José Mari”. Con estas medidas “fue imposible”, como él asegura porque “las tensiones entre la directiva y la afición crecieron exponencialmente. Éste es un hecho más que habla de la dureza del peregrinaje de Herrera por Zaragoza. La dificultad del proyecto se encontraba en sus funciones fuera del terreno de juego y no en el césped de entrenamiento. Donde tampoco estuvo muy acertado. Eso también es cierto.

Un alivio de destitución
El 17 de marzo, tras 30 jornadas, en la duodécima posición y a sólo dos puntos del descenso, Paco Herrera terminó el tormento de su etapa en el Real Zaragoza. Tras una dolorosa derrota (4-2) ante la Sociedad Deportiva Ponferradina en El Toralín, la entidad maño tomaba la dura decisión. Según Raúl, ésta fue una maniobra de Pitarch para “tranquilizar a la afición” ya que “trajo a Víctor Muñoz, zaragocista de corazón y último entrenador que levantó un título”. Pese a su llegada, el equipo no cambió en exceso y la realidad era evitar el descenso a Segunda B.

Mientras Belén afirma que la salida de Herrera de La Romareda fue “esperada” porque “el equipo no brilló durante toda la temporada”, Raúl narra cómo el fin de la etapa fue un “alivio” para el nuevo entrenador del Real Valladolid. Lo fue por así lo ‘dijo’ el propio entrenador. “Recuerdo que en su despedida, cuando llegaba a la sala de prensa, un periodista le comentó «¿Aliviado?», y pese a que no dijo claramente que sí, su reacción y lenguaje no verbal lo decía”. Esta elocuente narración de este joven periodista de Zaragoza demuestra lo dura que fue la etapa de Herrera en Zaragoza y lo poco que se va a parecer a la que afronta desde hace unos días en Pucela.

[quote style=»3″] Paco Herrera no supo llevar bien la presión de un estadio tan exigente como La Romareda.
Belén Sancho (@BelenSancho14), desde VavelZaragoza , exxplica el mayor problema de Herrera en Zaragoza.[/quote]

El clima sobre el estadio José Zorrilla será muy diferente a esta temporada. Aunque es cierto que parte de esa tranquilidad dependerá de su trabajo y sus aciertos y no sólo en el terreno de juego sino también en la confección de la plantilla, la paz le dejará trabajar. Paco Herrera tiene trabajo en Valladolid pero lo podrá hacer con todo aquel apoyo que buscó detenidamente pero que no encontró en el seno de La Romareda.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.