La linterna de Velasco

La linterna de Ángel Velasco, desde el 20 de febrero de 2007 informando y opinando sobre el Real Valladolid

Opiniones pucelanas

La mejora sustancial con Miguel Ángel Portugal

Miguel Ángel Portugal ha mejorado al Real Valladolid. En puntos, sensaciones y estadísticas, su Pucela ha mejorado los nueve partidos firmados por Gaizka Garitano

Las dos victorias consecutivas con las que el Real Valladolid ha cerrado el año 2015 han confirmado lo que las sensaciones y las estadísticas aseguraban: Portugal ha mejorado el Pucela de Gaizka Garitano •

Con la victoria (4-1) del Real Valladolid al Club Deportivo Tenerife con la que se cerró el año 2015, Miguel Ángel Portugal firmó sus primeros nueve partidos con el equipo blanquivioleta. Curiosamente, dicha cifra es la misma que pudo firmar su antecesor, Gaizka Garitano. El preparador de Derio vivió las mismas jornadas que posee el burgalés pero con un resultado más negativo y, sobre todo, con una tendencia a la deriva. Tal sensación le llevó al despido a finales del mes de octubre. Desde entonces y muy poco a poco, el Pucela ha mejorado sustancialmente sus credenciales. Paulatinamente, Miguel Ángel Portugal ha hecho al Real Valladolid suyo y lo ha llevado a cerrar el 2015 de una forma convincente. Sin llegar a ilusionar, Miguel Ángel Portugal ha creado un resquicio de ilusión.

Miguel Ángel Portugal en una de sus ruedas de prensa tras un partido en el estadio José Zorrilla (RealValladolid.es)
Miguel Ángel Portugal en una de sus ruedas de prensa tras un partido en el estadio José Zorrilla (RealValladolid.es)

En el mismo número de partidos, Miguel Ángel Portugal ha firmado seis puntos más de los de Gaizka Garitano.
• Ante el Tenerife, el Pucela firmaría un partido brillante. En posesión, finalización y en creación de ocasiones.
• La mejora del Real Valladolid se nota en estadísticas, sensaciones y, en lo más importante, en los resultados.

Un resquicio
Siendo objetivo, la realidad del Real Valladolid no es ilusionante. Con 24 puntos, a nueve del liderato y a cuatro del play-off, el equipo se salva por la dura competencia de la categoría. Pese a esos dígitos cercanos con los puestos altos, el dato que muestra la realidad pucelana es el puesto clasificatorio. Los de Portugal son decimoterceros en Segunda división. Poseen solamente un gol anotado más que recibido y no tienen más victorias que empates o derrotas.

El Real Valladolid no ha conseguido en toda la temporada un saldo positivo en victorias. Tampoco había firmado hasta las dos últimas jornadas encadenar dos victorias consecutivas y firmaba, mientras se cerraba el año, dos meses sin ganar en el estadio José Zorrilla. La goleada ante el Tenerife cambió muchas de las percepciones. Esa victoria ante los canarios elevó la moral y creó un resquicio de ilusión, una pequeña grieta de esperanza a la que todo el entorno blanquivioleta se agarra con fuerza.

Con seis puntos de forma consecutiva, la mejora del Real Valladolid de Miguel Ángel Portugal toma sentido. Sin ellos nada de lo creado y trabajado tendría el fundamento blanquivioleta necesario. Con el experimentado entrenador el vestuario parece haberse quitado las cadenas que tenía antes de su llegada. El burgalés ha conseguido inculcar la tranquilidad y el poso que anteriormente no tenía el proyecto para generar ilusión, por mínima que sea, y como sí sucede actualmente.

Pausada evolución
Miguel Ángel Portugal ha conseguido mejorar al Real Valladolid y lo ha hecho desde la pausa, la tranquilidad y la “dulce transición” que él buscaba. A su llegada, Braulio Vázquez confesaba que el ex del Racing de Santander y Real Madrid, entre otros, era “lo que necesita el equipo” y así lo ha confirmado el tiempo con el paso de las semanas. La tranquilidad para no comerse las fases de la creación de su proyecto ha sido la receta más exitosa posible. Con ella se ha conseguido esa mejora de juego ta deseada, ese avance en la creación de ocasiones tan solicitado y el aprovechamiento casi total de las posibilidades del equipo.

La plantilla pucelana tiene más potencial del que se estaba demostrando antes de la llegada del burgalés. Éste aún no ha salido a relucir en todo su esplendor pero sí que ha conseguido asomarse. El burgalés ha inculcado en el vestuario la tranquilidad necesaria para evolucionar. Ésta se nota en el juego y en la forma en la que los jugadores afrontan las diferentes fases del partido. El equipo ha crecido. Lo ha hecho sobre el entrenamiento, semana a semana, fase a fase y sin prisas ni elevadas exigencias. Gracias a ello existe un resquicio de ilusión que deberá ampliarse en el 2016 siempre que el club, el vestuario y el entorno consigan entender esa dulce transición del burgalés que aún no ha terminado y que tiene como único objetivo una pausada y consecuente evolución.

1988. Periodista deportivo y entrenador UEFA PRO que cree que en el fútbol todo tiene el término apropiado y un porqué obligatorio. Por ello, desde 2007 lleva entrenando equipos y escribiendo en este pequeño rincón.